Organizaciones vecinales advierten sobre posibles riesgos para los acuíferos, los ecosistemas marinos y la fauna silvestre. Solicitan estudios independientes y participación ciudadana antes de que se otorgue la viabilidad ambiental.
Organizaciones comunitarias y habitantes de Santa Teresa y Malpaís, en el distrito de Cóbano, Puntarenas, impulsan una petición para cuestionar la construcción de una gasolinera a unos 150 metros de Playa Carmen y del Área Marina de Manejo Cabo Blanco, ante preocupaciones por sus posibles efectos ambientales y las condiciones de seguridad de la zona.
El proyecto, denominado Servicentro Los Ticos, se tramita ante la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena) bajo el expediente D1-1205-2025. Las organizaciones solicitan que las autoridades exijan estudios técnicos independientes y garanticen espacios de participación ciudadana antes de resolver sobre su viabilidad ambiental, es decir, la autorización que determina si el proyecto cumple las condiciones ambientales necesarias para desarrollarse.
Afiche elaborado por las organizaciones que protestan por la construcción de la gasolinera.
La iniciativa es promovida mediante una petición publicada en la plataforma Change.org por la Alianza A.C.O.T. Cóbano, que reúne a organizaciones locales vinculadas con la protección ambiental y el desarrollo sostenible de la zona.
Preocupación por contaminación del agua y afectación de la biodiversidad
Uno de los principales cuestionamientos se relaciona con el riesgo de que eventuales fugas o derrames de combustibles contaminen las aguas subterráneas y los ecosistemas marinos cercanos.
Según las organizaciones, el terreno presenta un nivel freático elevado, lo que significa que el agua subterránea se encuentra a poca profundidad, y suelos permeables que podrían facilitar la infiltración de contaminantes. Por ello, solicitan que la evaluación ambiental considere los criterios técnicos del Servicio Nacional de Aguas Subterráneas, Riego y Avenamiento (Senara) sobre la vulnerabilidad del sitio.
Las agrupaciones advierten que una eventual contaminación podría afectar la biodiversidad marina, la pesca, las playas y el turismo, actividades de importancia económica para las comunidades de Santa Teresa y Malpaís. Se trata de riesgos señalados por las organizaciones, no de daños ambientales que se hayan producido.
Otro de los cuestionamientos se refiere a la cobertura vegetal de la propiedad, ubicada, según la petición, dentro del Corredor Biológico Peninsular y del Corredor Biológico Costero.
Las personas opositoras al proyecto aseguran que el terreno funciona como espacio de tránsito para animales como osos hormigueros, monos congos y monos carablanca. Además, afirman que el desarrollador reconoció en el expediente ambiental que sería necesario talar árboles para construir la estación de servicio.
También piden evaluar los posibles efectos de la iluminación nocturna sobre las tortugas marinas que anidan en las playas cercanas, así como las alteraciones que podría provocar en el comportamiento de otras especies silvestres.
Cuestionan condiciones de acceso y seguridad
Las organizaciones también expresaron dudas sobre las condiciones de la infraestructura vial para albergar una estación de servicio. De acuerdo con la petición, la vía de acceso tendría un ancho aproximado de 10 metros, mientras que la normativa aplicable podría exigir 14 metros. Las agrupaciones solicitan que las autoridades determinen cuál es el requisito correspondiente y comprueben si el proyecto lo cumple.
Asimismo, cuestionan el espacio disponible para las maniobras de los camiones cisterna encargados de transportar combustible, especialmente por la congestión vehicular que experimenta la zona durante las temporadas de mayor actividad turística.
A estas inquietudes se suman las condiciones para responder ante eventuales incendios, explosiones o derrames, así como los riesgos asociados con inundaciones, lluvias extremas, sismos y erosión costera. También solicitan aclaraciones sobre la disponibilidad de agua para operar la gasolinera, el tratamiento de las aguas residuales y las posibles emisiones de sustancias contaminantes que podrían afectar la calidad del aire.
Reclaman participación ciudadana antes de cualquier autorización
Otro de los señalamientos de la comunidad es la falta de información sobre el proyecto. Según las organizaciones, varias personas vecinas no conocieron oportunamente la propuesta ni tuvieron suficientes oportunidades para discutir sus posibles consecuencias.
Las agrupaciones también consideran que la iniciativa debe analizarse a la luz de los esfuerzos locales para proteger los ecosistemas vinculados con la práctica del surf.
En particular, mencionan la Moción 02-2026 del Concejo Municipal de Distrito de Cóbano, que propone reconocer el surf como una actividad de alto interés para el distrito y promover la protección de ecosistemas como los de Santa Teresa, Playa Carmen y Malpaís.
La petición plantea cuatro solicitudes principales a las autoridades:
- Exigir estudios técnicos rigurosos e independientes antes de otorgar la viabilidad ambiental.
- Evaluar los impactos directos y acumulativos sobre las playas y el Área Marina de Manejo Cabo Blanco.
- Verificar las condiciones viales.
- Garantizar un proceso efectivo de información y participación pública.
Las organizaciones fundamentan sus solicitudes en los artículos 27 y 50 de la Constitución Política, que reconocen el derecho de petición y el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, respectivamente.
La campaña invita a la ciudadanía a firmar y compartir la petición para respaldar las solicitudes de evaluación ambiental y participación comunitaria.




