Referencia del BCCR

Tipo de cambio

Compra

₡...

Venta

₡...

Presentado por
Logo Coopealianza
Imagen principal del artículo: Yara Jiménez reclama a diputado oficialista por gritarle durante sesión del plenario

Yara Jiménez reclama a diputado oficialista por gritarle durante sesión del plenario

Gonzalo Ramírez pidió levantar la sesión mientras el Congreso discutía sobre los usos permitidos del Salón de Expresidentes. Posteriormente ofreció disculpas y aseguró que no pretendía faltarle el respeto a la presidenta legislativa.

La presidenta de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez Fallas, llamó la atención este lunes al diputado oficialista Gonzalo Ramírez Zamora, del Partido Pueblo Soberano, después de que este le gritara desde su curul para exigirle que levantara la sesión del plenario.

El incidente ocurrió mientras las diputaciones discutían el rechazo de una moción que buscaba prohibir la utilización del Salón de Expresidentes y Expresidentas de la República para actividades de publicidad comercial. Tras una intervención del diputado Antonio Trejos Mazariegos, Jiménez interrumpió la conducción habitual del debate para reclamarle a Ramírez por su comportamiento.

Aquí me está gritando el diputado Gonzalo Ramírez. Le agradecería muchísimo, diputado, que no me grite de la forma en que me gritó que levante la sesión".

La presidenta explicó que debía avanzar hacia la segunda parte de la sesión, pero que primero concedería la palabra a las diputaciones que todavía estaban inscritas para intervenir.

El reclamo provocó reacciones de varias legisladoras, entre ellas la diputada del Frente Amplio María Eugenia Román Mora, quien respaldó a Jiménez y señaló que ningún diputado debía gritarle desde su curul. No obstante, también pidió que la Presidencia aplicara el mismo criterio cuando otras diputaciones recibieran expresiones irrespetuosas.

La también frenteamplista Joselyn Sáenz Núñez manifestó su respaldo a la presidenta legislativa y criticó la actuación de Ramírez, quien integra la Comisión de Seguridad y Narcotráfico.

Usted podrá manejar la Comisión de Seguridad y Narcotráfico como le da la gana, pero este plenario lo maneja doña Yara Jiménez y, en mi criterio, lo maneja muy bien. Así que todo mi respaldo, señora presidenta".

Minutos después, Ramírez solicitó la palabra para aclarar lo sucedido. El oficialista sostuvo que su intervención estuvo relacionada con la prolongación del debate sobre el uso de las instalaciones legislativas, un asunto que, a su juicio, debía discutirse en la reunión de jefaturas de fracción.

También explicó que tenía una sesión de la Comisión de Seguridad y Narcotráfico y que consideraba que el debate se estaba desviando hacia asuntos que no merecían ocupar tanto tiempo del Congreso.

Yo respeto mucho su trabajo, respeto mucho, la respeto no solamente por su trabajo, sino personalmente por lo que usted hace. Y yo no quisiera que se malinterpretara, y me interesa aclararlo porque valoro la relación de trabajo que nosotros tenemos".

Ramírez ofreció disculpas a Jiménez, aunque insistió en que no había tenido intención de irrespetarla.

Le ofrezco mis disculpas si se entendió de otra manera, pero esa no es mi intención y respeto su trabajo, respeto el trabajo que usted ha hecho como diputada, como presidenta y como persona, como ser humano, porque la conozco también como madre, como esposa, y creo que usted es una gran mujer. Así que le ofrezco mis disculpas si se malinterpretó, pero esa no fue mi intención".

La presidenta legislativa agradeció la aclaración, pero reiteró que no toleraría que los diputados le gritaran, independientemente de su posición política.

Muchas gracias por indicarlo, porque yo, con toda honestidad, no acepto gritos ni de propios ni ajenos. Así que muchas gracias por la aclaración, diputado".

La diputada Abril Gordienko López, del Partido Unidad Social Cristiana, intervino posteriormente para reflexionar sobre la importancia de ofrecer disculpas cuando se incurre en una falta de respeto. En particular, cuestionó las disculpas condicionadas a que la otra persona se haya sentido ofendida, pues consideró que el reconocimiento de una conducta incorrecta no debería depender de la percepción de quien la recibió.

Gordienko señaló que las disculpas deben acompañarse del reconocimiento de la falta y del propósito de enmienda, y sostuvo que gritarle a otra persona constituye una falta de respeto independientemente de cómo esta interprete el incidente.