Las notificaciones de violencia intrafamiliar contra personas de 60 años y más aumentaron durante 2025. El ente gremial advierte que el maltrato también incluye abandono, aislamiento y vulneración de derechos.
La violencia intrafamiliar contra las personas adultas mayores aumentó un 6,8% en Costa Rica durante 2025, al pasar de 2.960 notificaciones en 2024 a 3.161 en el último año, según cifras del Ministerio de Salud dadas a conocer por el Colegio de Trabajadores Sociales de Costa Rica (Coltras).
De acuerdo con el ente gremial, aunque las mujeres concentran alrededor del 60% de las notificaciones, los casos reportados entre los hombres crecieron un 13% durante ese período, frente a un incremento del 2,6% entre las mujeres.
El Colegio también señaló que las personas de 75 años y más concentraron el 42,7% de las notificaciones de violencia intrafamiliar registradas en 2025. San José contabilizó la mayor cantidad de reportes en ambos años, seguido de Alajuela.
La vocera del Coltras, Marielos Ramos, expresó:
Estos registros evidencian que la violencia intrafamiliar contra las personas adultas mayores no puede tratarse como un problema aislado ni como un asunto exclusivamente privado”.
Los trabajadores sociales advierten que las cifras corresponden únicamente a casos notificados, por lo que no permiten conocer la totalidad de las situaciones de violencia que ocurren en el país. Ante esto, consideran indispensable facilitar la identificación temprana del maltrato, promover la denuncia segura y fortalecer la respuesta institucional para proteger a quienes lo necesitan.
Además de las agresiones físicas, el Colegio recuerda que la violencia contra esta población puede manifestarse mediante el abandono, el aislamiento, las humillaciones, las amenazas y el control del dinero o de las pensiones. También advierte sobre condiciones que pueden profundizar su vulnerabilidad, como el debilitamiento de las redes de cuido, las dificultades económicas, las barreras para acceder a los servicios de salud y las limitaciones de movilidad.
Ramos agregó:
La respuesta no puede limitarse a atender las agresiones una vez que ocurren. Por eso, desde el Colegio de Trabajadores Sociales hacemos un llamado de atención sobre otras condiciones que pueden profundizar la vulnerabilidad de las personas adultas mayores, como el debilitamiento de las redes de cuido, las dificultades económicas, las barreras para acceder a los servicios de salud y las limitaciones para trasladarse de manera autónoma”.
En ese sentido, el Coltras considera que las decisiones relacionadas con los apoyos tarifarios en el transporte público, las pensiones y los servicios de atención deben tomar en cuenta sus efectos en la vida cotidiana de esta población.
El ente gremial subraya que disponer de transporte accesible permite a muchas personas adultas mayores asistir a citas médicas, retirar medicamentos, comprar alimentos y mantener sus vínculos sociales. Cuando estas condiciones se deterioran, aumenta el riesgo de aislamiento y dependencia, por lo que la protección de sus derechos también debe contemplar las condiciones sociales e institucionales necesarias para garantizar su autonomía.
Ante este panorama, los trabajadores sociales instan a las instituciones públicas a:
- Fortalecer los mecanismos de prevención, detección y atención de la violencia.
- Mejorar la coordinación entre los servicios de salud, los sistemas de protección y las redes comunitarias.
- Garantizar que las personas adultas mayores conozcan las vías disponibles para solicitar ayuda.
Asimismo, hacen un llamado a las familias y comunidades para que no normalicen las humillaciones, las amenazas, el control del dinero o de las pensiones, el aislamiento deliberado ni el abandono de las necesidades básicas. El Colegio enfatiza que estas situaciones requieren atención y no deben justificarse por la edad, la dependencia o la necesidad de cuidados.
Finalmente, el Coltras sostiene que la prevención y protección de esta población deben traducirse en acciones concretas y permanentes, y no limitarse a llamados de atención durante octubre, mes dedicado a las personas adultas mayores.
