El proyecto en Manzanillo recolectó gametos durante el desove anual, fertilizó corales en laboratorio y devolvió casi un millón de embriones al arrecife.
Investigadores de Raising Coral Costa Rica y del Instituto Scripps de Oceanografía de la Universidad de California en San Diego lograron recolectar gametos de coral y criar larvas en laboratorio por primera vez en Costa Rica, como parte de un proyecto de restauración desarrollado en Manzanillo, Limón.
El trabajo se realizó durante agosto y septiembre en el Caribe Sur, donde el equipo aprovechó el desove anual de varias especies para recolectar óvulos y espermatozoides, realizar fertilización cruzada y criar posteriormente las larvas en un laboratorio temporal instalado en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo.
Según Raising Coral, el equipo liberó posteriormente casi un millón de embriones fertilizados al arrecife, además de decenas de miles de larvas y cientos de pólipos que ya se habían asentado y fueron trasladados al vivero de coral de Manzanillo.
La iniciativa forma parte de un proyecto de investigación de tres años financiado por la Plataforma Aceleradora de Investigación y Desarrollo de Corales (CORDAP), en el que participan Raising Coral y Scripps.
Fecundación de huevos de coral en el laboratorio.
Del primer registro del desove a la reproducción asistida
El avance da continuidad a un hallazgo registrado en el mismo sitio tres años atrás.
En septiembre de 2023, Raising Coral documentó por primera vez en Costa Rica el desove del coral cuerno de alce (Acropora palmata), una especie en peligro crítico de extinción.
En aquel momento, el registro permitió comenzar a precisar cuándo ocurría el desove y abrió la posibilidad de recolectar gametos en futuras temporadas para desarrollar técnicas de reproducción sexual asistida.
Tres años después, esa posibilidad pudo ponerse en práctica.
Durante las noches del 3 y 4 de septiembre de 2026, investigadores, buzos y personas practicantes de esnórquel observaron un desove particularmente intenso del coral cerebro nudoso y del coral cuerno de alce.
Desove de coral “cerebro nudoso”.
Alrededor de 20 personas participaron en la recolección de gametos mediante redes colocadas sobre las colonias de coral. El material fue trasladado rápidamente al laboratorio temporal, donde se realizó la fertilización cruzada de gametos procedentes de diferentes colonias y se dio seguimiento al desarrollo de los embriones y las larvas.
Más diversidad genética para los arrecifes
La reproducción sexual representa una diferencia importante frente a buena parte de los métodos tradicionales de restauración de corales.
La fragmentación, utilizada habitualmente para producir nuevos ejemplares a partir de colonias existentes, genera organismos genéticamente idénticos al coral de origen.
La reproducción sexual, en cambio, mezcla material genético de distintas colonias y puede producir mayor diversidad genética, un elemento relevante para aumentar la capacidad de las poblaciones de coral de responder a enfermedades, calentamiento del océano y otros efectos asociados al cambio climático.
Investigadores en el centro de visitantes del Refugio Nacional Gandoca-Manzanillo, que sirvió como laboratorio temporal.
José Andrés Marín Moraga, director del programa del Caribe de Raising Coral, explicó:
Los arrecifes de coral han sustentado a las comunidades del sur del Caribe de Costa Rica durante generaciones. Ahora debemos aprender a sustentarlos a cambio. Este proyecto podría marcar un punto de inflexión en la recuperación de los arrecifes al ayudar a los corales bebés a cruzar el umbral crítico de pasar de ser larvas errantes a colonias constructoras de arrecifes”.
Bacterias que pueden ayudar a las larvas a asentarse
El proyecto también investiga uno de los momentos más delicados del ciclo de vida del coral: el instante en que una larva deja de desplazarse por el agua, se fija a una superficie y comienza a formar una nueva colonia.
El equipo estudia bacterias presentes naturalmente en los arrecifes que pueden estimular ese proceso de asentamiento.
La investigación busca incorporar esas bacterias en hidrogeles que posteriormente puedan utilizarse para recubrir superficies destinadas a recibir nuevas larvas.
El proyecto financiado por CORDAP busca desarrollar materiales capaces de favorecer el reclutamiento de corales tanto en arrecifes naturales como en estructuras utilizadas para restauración.
Trabajo conjunto con la comunidad de Manzanillo
La campaña involucró también a habitantes y organizaciones de la comunidad.
Participaron integrantes de la Asociación de Desarrollo Integral de Manzanillo, personal del Refugio Nacional de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo y del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC), capitanes de embarcaciones, instructores de buceo, educadores, personas dedicadas al cultivo de corales y voluntariado.
Mirna Cortés Obando, del Parque Nacional Cahuita y participante del proyecto, señaló:
Formar parte de este proyecto para criar larvas de coral me da una nueva esperanza de que podamos mejorar nuestros arrecifes”.
Al finalizar la campaña, estudiantes de la escuela de Manzanillo visitaron el laboratorio para conocer el proceso y participaron en la liberación al mar de las larvas que permanecían en las instalaciones.
La investigadora Emily North, del Instituto Scripps de Oceanografía y codirectora del trabajo de campo y laboratorio, destacó además el estado de las poblaciones observadas en Manzanillo:
Llevo siete años trabajando en el Caribe, y los arrecifes de Manzanillo realmente me impresionaron por la salud de sus poblaciones de corales”.
El trabajo continuará durante los próximos dos años, con nuevas temporadas de desove y experimentos destinados a evaluar qué métodos pueden aumentar las probabilidades de que las larvas se establezcan y formen nuevas colonias.
Buceadores salieron al atardecer para monitorear el desove de corales.
