La campaña Cero Desperdicio + Sostenibilidad se desarrollará durante octubre y noviembre para aprovechar alimentos aptos para el consumo y contribuir a la alimentación de personas en condición de vulnerabilidad.
El Banco de Alimentos de Costa Rica busca recuperar 50 toneladas adicionales de productos durante octubre y noviembre, mediante la campaña Cero Desperdicio + Sostenibilidad, con el objetivo de reducir el desperdicio de alimentos y aprovechar los excedentes para atender a poblaciones en condición de vulnerabilidad.
La iniciativa promueve la donación de productos que han perdido valor comercial, pero que conservan condiciones adecuadas para el consumo, como aquellos con cambios de empaque, daños estéticos, sobreinventarios o cercanía de su fecha de vencimiento.

La directora ejecutiva del Banco de Alimentos, Yolanda Fernández, afirmó:
Entre las razones por las que algunos alimentos dejan de comercializarse se encuentran los cambios de empaque o presentación, daños cosméticos, sobreinventarios, sobreproducción, estacionalidad y la cercanía de la fecha de vencimiento. Los productos frescos y perecederos requieren especial atención debido a su vida útil limitada y a las condiciones necesarias para su almacenamiento y distribución”.
La organización funciona como enlace entre empresas y donantes con excedentes de productos y entidades sociales y comunitarias. Los alimentos recibidos pasan por procesos de revisión, clasificación y trazabilidad para garantizar que sean seguros y aptos para el consumo.
Como parte de las acciones para ampliar la recuperación, el Banco promueve que las empresas establezcan protocolos de donación y programas permanentes para identificar productos que ya no tienen salida comercial. También impulsa ResCataR, una iniciativa enfocada en recuperar alimentos preparados de hoteles y restaurantes.
La campaña se desarrolla en el contexto del Día Mundial de la Alimentación, conmemorado el 16 de octubre, y del Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, celebrado el 29 de septiembre. El objetivo es aumentar la participación empresarial y aprovechar productos que, de otro modo, podrían convertirse en residuos.

