La legisladora del PLN respaldó el reclamo de la Junta de Salud del hospital, mientras el ente defensor advirtió que ampliar el plazo profundizaría el rezago en la atención de la población adulta mayor.
El posible atraso en la construcción de la nueva sede del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología Dr. Raúl Blanco Cervantes, hasta el año 2038, generó nuevas críticas desde distintos sectores, luego de que la Junta de Salud del centro médico manifestara su rechazo al cronograma presentado ante la Junta Directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
La preocupación fue señalada inicialmente por la Junta de Salud el pasado 4 de marzo, al advertir que extender el proyecto hasta 2038 sería “totalmente inaceptable”, debido a la creciente demanda de atención para la población adulta mayor.
Al día siguiente, la diputada Katherine Moreira Brown, del Partido Liberación Nacional (PLN) y presidenta de la Comisión de Asuntos de Discapacidad y de Adulto Mayor, expresó su inquietud ante el nuevo cronograma del proyecto.
La legisladora calificó como “vergonzoso” que la construcción de un hospital especializado para personas adultas mayores se prolongue durante más de dos décadas y respaldó la denuncia pública de la Junta de Salud.
Costa Rica no puede normalizar que la construcción de un hospital especializado para personas adultas mayores tarde más de veinte años. La atención geriátrica no puede esperar hasta el 2038 mientras la demanda crece y la infraestructura actual enfrenta limitaciones cada vez más evidentes”.
Moreira indicó que desde la Comisión de Asuntos de Discapacidad y de Adulto Mayor se han impulsado acciones para acelerar el proyecto. Entre ellas, la presentación de un recurso de amparo ante la Sala Constitucional, con el objetivo de que se ordene a la CCSS agilizar el proceso de construcción y se valore una eventual declaratoria de emergencia.
Asimismo, recordó que el 9 de febrero la CCSS oficializó la asignación de más de ₡222.000 millones para el nuevo hospital, por lo que consideró necesario avanzar con decisiones concretas y plazos realistas.
La inversión ya fue anunciada. Los recursos están contemplados. Lo que no puede ocurrir ahora es que el país acepte cronogramas que posponen la solución durante más de una década adicional”.
La legisladora también hizo un llamado a la Junta Directiva de la CCSS para replantear el cronograma del proyecto y garantizar metas verificables, responsables institucionales claros y transparencia sobre los obstáculos que han retrasado la obra.
“Este es un tema país. No se trata solo de infraestructura, se trata de la dignidad, la salud y la calidad de vida de miles de personas adultas mayores que hoy necesitan atención especializada”, concluyó la diputada.
Este 6 de marzo, la Defensoría de los Habitantes también se pronunció sobre el tema y calificó como "grave e inaceptable" una eventual ampliación del plazo de construcción del nuevo hospital geriátrico.
Según el ente defensor, el cronograma anunciado anteriormente contemplaba la finalización de la obra en 2032, pero la Junta de Salud alertó que el plazo podría extenderse cinco años más de lo establecido, principalmente por procesos de expropiación.
El defensor adjunto de los habitantes, Juan Carlos Pereira, expresó:
La planificación de los proyectos debe estar sujeta al cumplimiento de plazos, máxime cuando se habla de población en condición de vulnerabilidad. Cada día que se retrasa una obra de gran importancia para garantizar mejores condiciones de vida a la población adulta mayor, es un tiempo irrecuperable desde el punto de vista de salud pública”.
El ente defensor señaló, además, que el país debe priorizar proyectos como este nuevo hospital, tomando en cuenta el envejecimiento de la población, que pasará de 10,1% de personas mayores de 65 años en 2022 a 16,5% en 2040.
Asimismo, la Defensoría hizo un llamado a la CCSS para avanzar en la nueva infraestructura y atender con urgencia las condiciones actuales del edificio, donde un informe del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Costa Rica detectó riesgos relacionados con el sistema eléctrico, salidas de emergencia y áreas de hospitalización.
“El nuevo hospital es urgente, pero además, se deben mejorar las condiciones actuales del edificio, en especial, en materia del servicio de urgencias y hospitalización, así como atender los riesgos en materia de seguridad relacionados con el tema eléctrico, salidas de emergencia, entre otros puntos detectados. Adicionalmente, la CCSS debe trabajar en lo inmediato en el fortalecimiento de las redes de servicios en materia de atención de la persona adulta mayor”, agregó Pereira.


