Aunque las anteriores Asambleas Legislativas han trabajado con reglamentos estrictos y una gran cantidad de comisiones, los actuales congresistas no están dispuestos a que eso siga funcionando así.
Las jefaturas de fracción, durante su reunión semanal de los jueves, discutieron la necesidad de realizar una reforma estructural a la Asamblea Legislativa para priorizar la profundidad de las discusiones por sobre la cantidad de leyes aprobadas, mejorar la calidad del control político y hacer más eficiente el trabajo en las comisiones legislativas.
Pilar Cisneros Gallo, jefa del oficialismo, llevó una propuesta informal a la reunión poniendo como contexto la circunstancia de que Costa Rica tiene un Parlamento de tamaño pequeño (57 personas) y gran cantidad de comisiones permanentes (24), versus lo que ocurre en otras latitudes. Por ejemplo, España —afirmó— con 350 diputados tiene 17 comisiones permanentes; Italia con 650 diputados y 315 senadores tiene 14 comisiones; Chile con 155 diputados y 50 senadores, tiene 29 comisiones permanentes y Colombia, con 172 diputados y 108 senadores, tiene 14 comisiones.
Cisneros afirmó que realizó ese ejercicio "sobre todo [por] lo mal que me siento, porque definitivamente así como estamos trabajando, este Congreso no funciona y no va a funcionar".
La diputada dijo que durante el fin de semana trabajó con una asesora una "propuesta fuera de la caja" de cómo organizar el trabajo del Congreso, que le cuesta 47 mil millones de colones al año al país, para que las cosas resulten.
En ese sentido, la jefa del partido de gobierno planteó que las comisiones sean organizadas en tres grandes áreas de gestión: la primera, económica-hacendaria; la segunda, ambiental-agropecuaria-territorial-municipal; y la tercera, jurídicos-social-y de gobierno. Cada área tendría tres comisiones que, al emitir dictámenes unánimes afirmativos, serían remitidos a las comisiones con Potestad Legislativa Plena, y cada área tendría una comisión investigadora.
Este Congreso le cuesta al pueblo costarricense 47 mil millones de colones al año. Creo que con ese presupuesto nosotros tenemos que dar los resultados que el pueblo y el país se espera. No tenemos y no debemos seguir siendo una maquila de leyes mal hechas que tienen poco impacto en el país y poco impacto en mejorar la calidad de vida de la gente. Ahí tenemos un grave y serio problema.
Cisneros dijo que lo que a ella le ha quedado clarísimo es que la manera en que está estructurado el Congreso no funciona y no va a funcionar "nunca". Mencionó que hay 400 proyectos de ley en las comisiones y 300 en el Plenario, para solo 57 diputados. "¿Cómo vamos a hacer para realmente analizar y estudiar esos proyectos? En el primer mes de trabajo se han presentado 81 proyectos nuevos. Definitivamente como decía don [Eliecer Feinzaig] somos una verdadera máquina de producir proyectos, algunos de los cuales no tienen ningún impacto, ni en la ciudadanía ni en el país", señaló.
La jefa del PPSD instó a Rodrigo Arias Sánchez, presidente del Congreso, a que pase a la historia del país como el gran reformador de la Asamblea Legislativa, porque no se podía seguir trabajando así.
Si analizamos cómo funcionan los Congresos en el mundo que tienen una excelente trayectoria y una excelente producción de leyes, que son absolutamente impactantes, nos damos cuenta que estamos haciendo mal el trabajo, y que no se va a arreglar con reformas a un articulito o a otro, porque lo que está mal es el fondo, el diseño. Hay que repensar ese diseño y pensar fuera de la caja.
Cisneros cuestionó la regla de que el Plenario deba sesionar cuatro días a la semana y en su lugar planteó que se realicen solo dos veces a la semana, de modo que las comisiones puedan duplicar sus horarios de sesiones y realizar análisis más profundos de los proyectos de ley. Puso como ejemplo el caso de la Comisión de Hacendarios, de la cual forma parte, al indicar que un solo proyecto requiere de audiencias a 8 o 10 actores relevantes, y que al tener un horario de solo una o dos horas y que cada invitado se toma una sesión completa, necesitarían entonces dos meses y medio solo de audiencias sobre ese proyecto.
La jefa del oficialismo también criticó que el Orden del Día de las sesiones de Plenario tenga temas abandonados, como el Reglamento Interno contra el Hostigamiento Sexual para Diputados y Diputadas, que fue recibido en la Secretaría del Directorio el 26 de febrero de 2013.
Yo me comprometo a traer un queque el próximo año y cantarle feliz cumpleaños. Tiene 10 años de estar en este librito [el orden del día]. ¿Cómo podemos hacer un trabajo con seriedad, sinceramente se los digo, si no pensamos fuera de la caja? Yo por ejemplo estaría fascinada de proponer que el Plenario sesionara dos días por semana, y que dos días por semana completos sesionaran las comisiones, así las sesiones de comisión podrían ser de 3-4 horas, analizar por el fondo, invitar a los agentes relevantes en dos sesiones y poder avanzar. ¿Por qué tenemos que reunirnos en Plenario todos los días? Tal vez ustedes me indican por qué. Me siento muy mal porque creo que si seguimos como estamos, es un callejón sin salida. Nuestro deber como diputados es ofrecerle a los ciudadanos y al país mejores oportunidades.
Arias Sánchez respondió que la preocupación de Cisneros es una que comparten casi todos y que se debe buscar una salida a la realidad que se está viviendo, y que en ese sentido se integró una comisión de asesores que está analizando reformas al reglamento del Congreso para hacerlo más eficiente, a partir de estudios comparativos y redistribuciones temáticas de las comisiones.
"Creo que hay que darle espacio a la comisión de asesores para que pueda presentarnos un proyecto integral que puede estar basado sobre sus bases [las de Pilar Cisneros] o sobre las bases que otro compañero quiera presentar", señaló.
El presidente legislativo enfatizó que el Congreso costarricense tiene cosas que en otras partes del mundo no se ven, como el quorum mínimo para sesionar, al contrario de —por ejemplo— la Cámara de los Comunes del Reino Unido que tiene 650 diputados y solo requiere quorum para votar. También señaló que en otros países los Parlamentos solo sesionan dos veces a la semana, y en otros países, por lapsos de apenas tres meses.
Si estamos en espíritu de hacer una reforma integral, yo en lo personal lo estoy, entonces mi recomendación es que ya en esta misma sala se han estado reuniendo los asesores trabajando en este tema; demos la oportunidad de trabajar y que nos vayan informando cómo va el proceso y caminemos sobre eso.
María Daniela Rojas, jefa de la Unidad Social Cristiana, señaló que ellos están completamente de acuerdo en trabajar hacia una mayor eficiencia del Parlamento y que esperaban la propuesta emanada de la Comisión de Asesores que analiza el tema, pero que no querían que ese tema fuera excusa para la parálisis legislativa, porque se trataba de un tema de voluntad política.
Por años, con reglamentos anteriores, se aprobó la agenda de implementación del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, la regulación de huelgas, la Ley de Empleo Público... Entonces es voluntad política en lo que tenemos que caminar mientras tenemos esa reforma, porque ya sabemos que necesitamos la reforma, pero no podemos detenernos hasta que la tengamos.
Eliécer Feinzaig, jefe del Partido Liberal Progresista, insistió en que la mentalidad no debe ser reformar el Reglamento del Congreso para agilizar la aprobación de leyes y hacerse una "maquila más eficiente".
El diputado liberal afirmó que las reformas al reglamento que se hicieron en el último periodo han permitido que se aprueben muchas leyes, pero también muchas barbaridades. "Un congreso que está produciendo constantemente leyes se presta para la imaginación y la inventiva de diputados, que terminan aprobando leyes que hacen daño, proyectos que tienen impacto negativo sobre los ciudadanos".
Si esta Asamblea Legislativa deja como herencia un Congreso funcional, que verdaderamente se dedique a producir leyes para beneficiar a los costarricenses... eficiencia no es aprobar la mayor cantidad de leyes, eso es eficacia, la diferencia es que eficacia es lograr un objetivo rápidamente, eficiencia es lograr ese objetivo para producir los mejores resultados posibles. No necesitamos acelerar la aprobación de leyes, necesitamos crear las condiciones para que se aprueben las leyes que el país necesita.
Arias volvió a tomar la palabra para recordar que la Asamblea no solo fabrica leyes, sino que tiene el deber de ejercer el control político y que con el modelo actual, en el que seis diputados hablan cinco minutos los días lunes, martes y jueves, sin seguir hilos conductores o temáticos, no es un verdadero control político.
"No estamos conversando aquí de los verdaderos problemas que tenemos hoy. Hoy tenemos problemas inmensos, tenemos un panorama que se viene para Costa Rica que algunos economistas califican como la tormenta perfecta. Entonces, ¿dónde hemos estado discutiendo qué vamos a hacer, qué medidas podemos tomar? Es hora de que usemos todos los espacios que tenemos para hacer una valoración de qué nos puede pasar y cuáles son las soluciones", enfatizó.
Jonathan Acuña, jefe del Frente Amplio, coincidió en que la Asamblea debe estar más concentrada en la profundidad que en la velocidad, ya que esta última suele ser mala consejera y dar resultados problemáticos.
Sobre el gran circulante de proyectos de ley afirmó que es un asunto práctico inevitable pues las fracciones asumen compromisos con la ciudadanía producto de un Plan de Gobierno, que se traduce en la presentación de proyectos de ley.
Obviamente que en buena medida el enfoque lo define la voluntad política... puede haber 300 asuntos en el orden del día, pero son los acuerdos políticos construidos los que definen a qué se le da prioridad. Eso va a ser así con cualquier procedimiento o conformación que se establezca. Creo que es necesario redistribuir las comisiones, pero también creo que no hay forma de que al final el enfoque no pase, en un órgano político, por una decisión de voluntad política.
Finalmente, Fabricio Alvarado, líder de Nueva República, afirmó que lo señalado por Cisneros dejó a todos con el tema para reflexionar y zanjarlo como una prioridad, en aras de tener una Asamblea Legislativa más moderna.
"Me place mucho que existe en todas las fracciones la disposición y apertura de que este tema se convierta en prioridad y podamos convertirnos en algún momento en un Congreso donde podamos discutir más ampliamente los temas, para que los temas prioritarios sean los que afectan a la población. Lo que están haciendo los asesores, lo que aporte doña Pilar, más lo que podamos aportar nosotros ojalá dé resultados pronto y no se quede ahí, en una discusión vacía que no genere resultados. Una vez tengamos una propuesta sólida de los asesores debemos darle camino a esto", señaló.
En 2019 un reportaje de Delfino.cr señaló que Costa Rica es el tercer país de América Continental con menos integrantes en la Cámara Baja, superando solo a Belice que con 300 mil habitantes tiene 44 escaños y Suriname, que con 558 mil pobladores tiene 51 congresistas. Según dicho comparativo, los países de América con una población cercana a la de Costa Rica son nuestros vecinos Nicaragua (6,35 millones) que tiene 92 diputados y Panamá (4,16 millones) con 71 congresistas.
El tamaño de la Asamblea Legislativa en Costa Rica quedó congelada en 57 escaños luego de una reforma al artículo 106 de la Carta Fundamental, realizado con la Ley 2741 del 12 de mayo de 1961.
La Asamblea Nacional Constituyente de 1949 había dispuesto un Congreso de 45 congresistas con la creación de una nueva curul por cada 30 mil habitantes. Si la redacción original se hubiese mantenido, hoy Costa Rica tendría una Asamblea con 161 escaños.
Honduras, Perú y Chile —naciones con el doble de congresistas que Costa Rica— tienen una cantidad de comisiones similar a la de nuestro país. Ello implica que en nuestro país cada congresista asume cargas de trabajo que, en otras naciones, se reparten entre el doble de personas.
A las comisiones permanentes hay que sumar las especiales, de modo que a la fecha ya hay 36 comisiones aprobadas e instaladas o pendientes de hacerlo, cuya composición varia de entre los 5 hasta los 11 espacios cada una. Si se suma la representación de todas, la carga equivale a la de 316 puestos en comisiones, de modo que en buena teoría cada congresista debe asistir, en promedio, a 5.54 comisiones.
La gran cantidad de comisiones activas, el tiempo disponible, la poca cantidad de diputados y la escasez de espacio físico originan que en ocasiones los órganos legislativos deban sesionar con superposición horaria. Ello es un inconveniente para quienes deben asistir a dos (o más) comisiones a la misma hora.
La superposición horaria termina ocasionando que algunas comisiones no puedan sesionar por falta de quorum, pues dependiendo de la temática a tratar, los legisladores prefieren asistir a una u otra comisión y no hay quienes puedan suplirlos.
Breves
— Con 9 votos a favor y 44 en contra se rechazó en votación de segundo debate, y se envió al archivo, el expediente 21.695 "Derogatoria de Ley N° 2239 de 28 de julio de 1958, Autorización a la Municipalidad de Aserrí para destinar 6000 colones a la instalación de servicios eléctricos".
— Con 50 votos a favor y 0 en contra se aprobó en segundo debate el expediente 22.385 "Autorización al Comité Cantonal de Deportes y Recreación de Esparza para donar el inmueble 6-127314-000 a la Municipalidad de Esparza para reunir con la finca 6-118666-000 propiedad de la Municipalidad de Esparza, para ampliar el área del polideportivo Hugo Carranza".
— Con 51 votos a favor y 0 en contra se aprobó en primer debate el expediente 22.403 "Autorización a la Municipalidad de Pérez Zeledón para donar los terrenos segregados de su finca folio real 1-484678 a personas físicas".





