Líder venezolano será sometido a juicio en suelo estadounidense por delito de narcotráfico y corrupción.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se encuentra "bajo arresto" y será sometido a juicio en suelo estadounidense por delito de narcotráfico y corrupción, según confirmaron las autoridades estadounidenses tras la operación militar de esta madrugada ejecutada por el Ejército norteamericano en suelo venezolano.
La fiscal general de EEUU, Pam Bondi, recordó que la imputación de la que fueron objeto Maduro y su esposa, Cilia Flores, también capturada por EEUU, el Distrito Sur de Nueva York, en 2020. "Maduro ha sido acusado de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos", ha indicado Bondi en su cuenta de X.
La fiscal ha anunciado que el matrimonio "se enfrentará pronto a la ira de la justicia estadounidense en suelo estadounidense y en tribunales estadounidenses".
El senador republicano por Utah, Mike Lee, fue el primero en informar de la situación de Maduro tras una llamada al secretario de Estado, Marco Rubio. "Marco Rubio me ha informado que Maduro ha sido arrestado por personal estadounidense para ser juzgado por cargos criminales en Estados Unidos", ha manifestado Lee antes de indicar que los ataques aéreos estadounidenses fueron efectuados "para proteger y defender a quienes ejecutaban la orden de arresto", sin dar por el momento más detalles.
Nicolás Maduro fue acusado formalmente en 2020, y el Departamento de Estado anunció una recompensa de 50 millones de dólares por información que condujera a su arresto o condena. Al anunciar la captura de Maduro, el presidente Trump afirmó que se realizó en colaboración con las fuerzas del orden estadounidenses.
El secretario de Estado "no anticipa más acciones en Venezuela ahora que Maduro está bajo custodia de EEUU", añadió el senador ultraconservador. En la llamada no ha trascendido el estado de salud del matrimonio.
En medio de críticas de senadores de la oposición demócrata sobre la legalidad de la operación, Lee esgrime que la operación "probablemente se enmarca en la autoridad inherente del presidente, según el Artículo II de la Constitución, para proteger al personal estadounidense de un ataque real o inminente".
Reacciones en el mundo
Varios países y bloques, entre ellos Brasil, México, Chile, la Unión Europea, Rusia e Irán, condenaron de forma explícita el uso de la fuerza y calificaron la acción como una violación grave del derecho internacional, de la soberanía venezolana y de la Carta de las Naciones Unidas.
Estos gobiernos coincidieron en advertir que el ataque sienta un precedente peligroso, amenaza la estabilidad regional y erosiona el orden multilateral, por lo que hicieron un llamado urgente a la ONU para intervenir, promover la desescalada y facilitar una salida pacífica basada en el diálogo y la negociación.
En América Latina, Brasil, México y Chile enfatizaron que la región debe mantenerse como una “zona de paz”, recordando los principios de no intervención, solución pacífica de controversias e integridad territorial de los Estados.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva calificó la captura de Maduro como una “línea inaceptable”, mientras que el gobierno mexicano describió la operación como unilateral y contraria a la Carta de la ONU, ofreciendo su disposición a apoyar procesos de mediación.
En la misma línea, el presidente chileno Gabriel Boric rechazó la violencia y sostuvo que la crisis venezolana debe resolverse mediante el diálogo y el respaldo del multilateralismo, no a través de acciones militares.
En contraste, el presidente argentino Javier Milei celebró públicamente la captura de Maduro y respaldó la presión ejercida por Estados Unidos, al considerar que se trata de un paso para “liberar al pueblo venezolano” y poner fin a lo que calificó como una dictadura.
Mientras tanto, Rusia e Irán no solo condenaron el ataque como una agresión armada ilegal, sino que reafirmaron su apoyo al gobierno venezolano y exigieron responsabilidades internacionales, incluida una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.
