Jorge Alonso Víquez Mórux – Estudiante de la carrera de Derecho

El diccionario de la Real Academia Española (2020) define “integridad" como el ser una persona recta, proba e intachable. Estas cualidades, dignas de cultivar por todos, son de vital importancia dentro el campo de la política, más cuando se es el líder y rostro reconocible de la primera potencia económica y militar del mundo. Desde que Donald Trump llegó a la presidencia de los Estados Unidos, en el 2017, el significado de la palabra “integridad” ha quedado degradada a un estado irreconocible, ya que dicho personaje nos tiene acostumbrados a su carácter deshonesto, inescrupuloso, sensacionalista, populista, además, a su patológico rechazo narcisista de cualquier hecho empírico.

Esto ha quedado inmortalizado en infinidad de ocasiones en que, a través de comentarios y frases que ha expresado tanto en apariciones públicas como en su cuenta personal de Twitter, ha hecho manifiesto que es una persona completamente falta de integridad, entendida esta como principio ético relacionado a la honestidad y al respeto no sólo con uno mismo, sino también hacia los demás.

Según el meticuloso análisis realizado por un equipo de The Washington Post (Aguilar, 2019), liderado por el periodista político Glen Kessler, desde que Donald Trump llegó a la Casa Blanca en enero de 2017 hasta abril del 2019, ha hecho 10.111 afirmaciones falsas en público. Esto equivale a 12 afirmaciones falsas por día, 85 veces por semana, 370 al mes, combinando discursos oficiales (999), mítines (2.217) y tuits (1.803). Dicha avalancha de afirmaciones falsas, hasta el momento, se ven mermadas entre la opinión pública por la percepción del 60% de los estadounidenses que piensan que los periodistas reciben dinero de sus fuentes alguna vez o con frecuencia, según una encuesta realizada en conjunto por Reuters, Ipsos y Columbia Journalism Review (Aguilar, 2019).

Esto nos hace cuestionarnos sobre la efectividad que tiene verificar las afirmaciones falsas de Donald Trump y el impacto real que esto pueda tener en la opinión pública. El tema aquí planteado no es sobre la efectividad de exponer a la luz las afirmaciones falsas de Donald Trump y el escepticismo de un porcentaje considerable de la población estadounidense hacia los periodistas en general, sino más bien el contrastar con datos la integridad que tiene el presidente estadounidense a la hora de hacer sus declaraciones.

Una táctica comúnmente utilizada por Donald Trump es invocar de forma rutinaria la frase “noticias falsas”, cada vez que los principales medios de comunicación de su país lo cuestionan sobre su falta de integridad al proclamar repetidamente afirmaciones falsas (Erlanger, 2017). A esta táctica retórica, utilizada prácticamente a diario por Donald Trump, se le conoce como falacia ad hominem. Esta consiste en atacar o defender una postura no por los argumentos que se expongan y la evidencia verificable que se exprese o posea, sino por las características personales o los contextos de la persona. Es decir, se ataca a las personas (periodistas) o las instituciones (medios de comunicación) que representan, no sus argumentos, ni las evidencias mostradas para sostener dichos argumentos (Naime, 2019).

Al momento de escribirse este artículo, el Senado de Estados Unidos ha hecho valer su mayoría republicana y ha absuelto a Donald Trump de los cargos que se le imputaban por obstrucción y abuso de poder ante el Congreso (Zurcher, 2020). Por delante queda una intensa contienda política entre demócratas y republicanos, con la posibilidad latente de que Donald Trump sea reelegido. Estará por ver si la falta integridad seguirá reinante cuatro años más en la Casa Blanca o si habrá un cambio de timón, en el que la verdad no sea “post verdad” y la evidencia empírica no sea, como le gusta afirmar constantemente a Donald Trump, solo “noticias falsas”.

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.

Referencias bibliográficas:
• Aguilar, A. (6 de noviembre de 2019). ¿Sirve de algo verificar las mentiras de Trump? El País Recuperado de http:// elpais/2019/06/11/ideas/1560244565_656746.html
• Erlanger, S. (14 de diciembre de 2017). Los políticos adoptan la excusa de “noticias falsas” de Trump. The New York Times. Recuperado de https://www.nytimes.com/es/2017/12/14/espanol/excusa-noticias-falsas-trump-china-filipinas-putin.html
• Naime, L. (2019). 5 cosas que debes saber sobre argumentos ad hominem. Medium.com. Recuperado de http://medium.com/argumentación-y-derecho/5cosas-que-debes-saber-sobre-argumentos-ad-hominem-13ddc9ee3aad
• Real Academia Española. (2020). Diccionario de la lengua española (23. ed.). Recuperado de http:// del.rae.es
• Zurcher, A. (5 de febrero de 2020). Impeachment a Trump: qué significa la absolución del presidente de EE. UU. para las elecciones de noviembre. BBC MUNDO. Recuperado de https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-51315452