Rogelio Sáenz  - Estudiante del curso de Estudios Generales

Actualmente vivimos en una etapa digital que se ha convertido en parte de nuestra vida cotidiana. A pesar de que este hecho ha traído muchos beneficios para mantenernos conectados, como estar al día con noticias, conocer estudios nuevos y muchísimo más, no somos conscientes de cómo la información que se comparte es distribuida y transmitida. Muchos creen que la información que es compartida por medios sociales, páginas web, entre otros, es información que se va a permanecer privada, pero nada en internet ni en el mundo digital es privado. El problema es que no es respetada y existen muchas empresas que se aprovechan de la inocencia o falta de conocimiento de las personas para beneficio propio. La extracción o utilización de información privada viene de la necesidad de control que puede tener tanto el gobierno como empresas que se dedican a la venta y análisis de este tipo de información. ¿Pero qué tanto saben sobre nosotros y cómo?

De acuerdo con Jehane Noujaim, codirectora de "Nada es privado", “la obtención de datos es una de la información más valiosa que se puede obtener. Los datos ahora se han convertido en el activo más valioso del mundo, más que el petróleo" (Garvan, 2019). En efecto, los datos son muy valiosos y conforme va avanzando más el tiempo nos vamos haciendo más dependientes de la tecnología hasta llegar a un punto en que toda la información esté en formato digital. Las empresas que han estado en constante crecimiento hoy en día son aquellas que recopilan información de internet. El problema es que entre compañías se compran los datos. Por ejemplo, se conoce que, durante las elecciones de Estados Unidos en 2016, una empresa llamada Cambridge Analytica le compró datos a Facebook por millones de dólares para así conocer datos valiosos sobre los gustos de las personas, analizar posibles predicciones, saber qué tipo de publicidad era la ideal, y de esa forma utilizarla para llamar la atención de las personas y así lograr su objetivo: que las personas votaran por un candidato en específico, en este caso Donald J. Trump, actual presidente de dicha nación. Con este caso se puede analizar la vulnerabilidad que podemos tener en relación con la influencia que son capaces generar estas empresas por medio de los datos correctos.

Mucho del uso de estos datos nosotros también lo permitimos sin darnos cuenta, ya que muchas de las aplicaciones que utilizamos a diario son muy específicas acerca de cómo van a utilizar la información que les brindamos en los términos y condiciones. Sin embargo, como solo un porcentaje muy pequeño de usuarios tiende a leer estos reglamentos, nos exponemos a que situaciones de este tipo sucedan. Un buen ejemplo de este tipo de casos es con el mencionado caso de Cambridge Analytica. Los datos obtenidos de la red social fueron recolectados gracias a una aplicación llamada “This is your Digital Life”, la cual fue instalada por más de 270.000 usuarios (Pastorino, 2018). La aplicación prometía un “test de personalidad”, el cual evidentemente tenía otras intenciones. Normalmente en estas situaciones así es cómo se mueve el tráfico de información: dando autorización (nosotros mismos) a nuestros datos personales por medio de aplicaciones relacionadas con lo social y la vida cotidiana; que sería permitir acceso a aplicaciones en las cuales tengamos información privada.

Realmente, con el paso del tiempo, combatir este tipo de situación se va volviendo muy complicado, ya que todo se va relacionando cada vez más; tenemos todo en digital y en internet: nuestras fotos, mensajes, contraseñas, y compartimos localizaciones en tiempo real. Todo este conjunto de factores hace que el mundo esté más conectado.
No podemos simplemente dejar de utilizar este tipo de tecnologías, ya que las facilidades que nos traen son realmente sorprendentes. De esta forma, lo que hay que hacer es permanecer informados y atentos a lo que estamos aceptando, porque en el internet todo el mundo está conectado y una autorización a los accesos personales de las personas no informadas es muy fácil de conseguir. Al igual que en la vida cotidiana, es importante tener cuidado con nuestro alrededor, igual funciona en el internet. Para finalizar es importante recordar lo siguiente: “Entendemos que Internet es la gran red de ordenadores a la que grandes corporaciones, gobiernos, instituciones, y usuarios tiene acceso, haciendo menores las distancias” (Drummond, 2004).

 

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.

Referencias bibliográficas
• Drummond, V. (2004). Internet, privacidad y datos personales. Madrid: Editorial Reus.
• Garvan, S. (26 de julio 2019). Cambridge Analytica: cómo Netflix retrata el mayor escándalo de privacidad en las redes sociales en "Nada es privado”. BBC News. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-49122905