Jennifer Arce C. y María Laura Feoli D. - Estudiantes de la carrera de Seguridad Laboral y Ambiental

¿Conduce la mayor parte del día? Si su respuesta es “sí”, podría estar expuesto a vibraciones que perjudiquen su salud. La exposición a vibraciones juega un papel importante en su bienestar físico, mental y social. Usted está expuesto a este riesgo físico cuando conduce ya sea un transporte terrestre, marítimo o aéreo. El vehículo transmite vibraciones por medio del asiento y el volante. Las alteraciones en el cuerpo, al momento, son imperceptibles; sin embargo, pueden causar malestares leves e incluso ocasionar problemas de salud crónicos. A continuación, se explicará la forma cómo las personas reciben las vibraciones a través de su cuerpo, así como los riesgos que implica y las medidas de prevención.

Primeramente, la persona percibe vibraciones en todo el cuerpo, ya que lo apoya completamente sobre el asiento del vehículo.  Lo que sucede con este tipo de posición es que el cuerpo, al estar compuesto por huesos, articulaciones y otros, se considera como una estructura mecánica y, como toda estructura, posee una frecuencia máxima a soportar, y esta se mide en Hertz (Hz). De esta forma, la posición vertical que tiene el asiento hace que las personas reciban todas las vibraciones que el vehículo genera, transmitiendo otras frecuencias que alteran el estado natural del cuerpo en la cabeza, espalda, piernas y brazos (Gómez,2007).

Seguidamente, se perciben las vibraciones transmitidas en las manos. En este tipo, el volante, al ser una pieza que permite maniobrar el vehículo, tiende a vibrar con mayor facilidad -se puede apreciar dejando el vehículo encendido y así ver cómo este se mueve. En este caso se ven involucradas las manos, los dedos y el brazo, pero la transmisión hacia el cuerpo depende de diversos factores como la posición de la mano, la fuerza de agarre y el ángulo del brazo. Como consecuencia de este tipo, se puede generar temblores, entumecimiento en los dedos e incluso dolor de muñecas (Griffin,s.f).

De acuerdo con los dos tipos de afectación expuestos anteriormente, se ven involucrados gran cantidad de efectos a la salud. Entre los principales efectos agudos se encuentran malestares, problemas fisiológicos, neuromusculares, cardiovasculares, endocrinos, entre otros. Además de esto, el principal efecto a largo plazo es el riesgo que representa para la columna vertebral, ya que es el área del cuerpo que con más frecuencia se perjudica, en específico el área lumbar, donde se obtienen alteraciones graves en las vértebras y discos vertebrales, provocando hinchazón (Griffin, s.f).

Si bien es cierto estos problemas no se perciben en el momento, son alteraciones en el cuerpo que dependen de la frecuencia, duración y posición en la que la persona se encuentre conduciendo, todo esto en conjunto resulta en una exposición a las vibraciones que son difíciles de remediar. Por eso, es importante implementar buenas prácticas como medidas de prevención. Entre ellas se recomienda reducir la vibración en la fuente, esto se obtiene reduciendo las ondulaciones del terreno y la velocidad con la que se desplazan los vehículos, así como el debido mantenimiento de éstos; además, realizar visitas periódicas al médico y adecuar posturas que eviten exposiciones innecesarias a las vibraciones (Griffin, s.f).

 

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.

Referencias bibliográficas: