
Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos de Costa Rica llama a tomar acciones inmediatas para ayudar a reducir la transmisión.
Los rinovirus/enterovirus y el virus respiratorio sincitial (VRS) se encuentran entre los agentes respiratorios con mayor número de detecciones en Costa Rica, según el Boletín Epidemiológico N.º 39 de 2026 del Ministerio de Salud.
Ante este panorama, Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos de Costa Rica llama a reforzar las medidas de prevención en hogares, centros educativos, lugares de trabajo y espacios de uso compartido, acciones que son fundamentales para proteger la salud de las personas, especialmente la de aquellas con mayor riesgo de complicaciones.
Los datos de vigilancia de laboratorio correspondientes a la semana epidemiológica 40 reportaron 237 detecciones de rinovirus/enterovirus y 180 del virus respiratorio sincitial (VRS). Además, de las 1.384 solicitudes analizadas, el 48,6 % presentó al menos un virus respiratorio.
Aunque las infecciones causadas por estos agentes pueden manifestarse con síntomas similares a los de un resfriado común, su impacto no es igual para todas las personas.
Los rinovirus son una de las principales causas del resfriado común y, por lo general, producen cuadros leves. El VRS también puede provocar síntomas parecidos, pero representa un riesgo mayor para las personas lactantes, los niños y niñas pequeñas, las personas adultas mayores y quienes tienen determinadas enfermedades crónicas o condiciones que debilitan el sistema inmunitario. En estos grupos, la infección puede ocasionar complicaciones respiratorias e incluso requerir hospitalización.
La lluvia no causa los virus, pero las condiciones pueden favorecer su transmisión
Durante la época lluviosa, las personas suelen permanecer más tiempo en espacios cerrados, utilizar el transporte público con las ventanas cerradas y reducir las actividades al aire libre. Estas condiciones pueden facilitar la transmisión de los virus respiratorios, aunque la lluvia en sí misma no es la causa directa de estas infecciones.
Por eso, el Colegio enfatiza que adoptar medidas preventivas en la rutina diaria puede marcar una diferencia. “No se trata únicamente de actuar cuando aparecen los síntomas, sino de mantener hábitos que reduzcan las posibilidades de transmitir los agentes infecciosos a otras personas”, subraya la Dra. Luz Chacón, vocera del Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos y docente de la Faculta de Microbiología de la Universidad de Costa Rica.
Para la especialista, es crucial que la población ponga en práctica las siguientes recomendaciones, con el objetivo de reducir la transmisión de estos virus:
- Cubrirse al toser o estornudar: utilizar el antebrazo o un pañuelo desechable para evitar dispersar secreciones respiratorias.
- Lavarse las manos con frecuencia: utilizar agua y jabón, especialmente después de viajar en transporte público, toser, estornudar o tocar superficies de uso compartido.
- Evitar tocarse la cara con las manos sin lavar: los ojos, la nariz y la boca son posibles vías de entrada de agentes infecciosos.
- Ventilar los espacios cerrados: favorecer la circulación de aire exterior en viviendas, oficinas, centros educativos y otros lugares compartidos, siempre que sea posible.
- Proteger a las personas más vulnerables: si se presentan síntomas respiratorios, evitar el contacto cercano con bebés, personas adultas mayores y personas con condiciones de salud que aumenten su riesgo de complicaciones.
- Utilizar mascarilla cuando corresponda: puede ayudar a disminuir la diseminación de virus respiratorios, especialmente si se tienen síntomas y es necesario estar cerca de personas vulnerables.
El Colegio de Microbiólogos y Químicos Clínicos le recuerda a la población que, cuando los síntomas respiratorios son intensos, empeoran o generan preocupación, es importante buscar orientación médica. En bebés y niños pequeños, las personas cuidadoras deben prestar especial atención a las dificultades para respirar, la disminución importante de la ingesta de líquidos o el decaimiento marcado.
