Francisco Rojas dejará el cargo el 31 de octubre, casi dos años antes de concluir el periodo para el que fue nombrado. Estudiantes habían exigido su renuncia, mayor transparencia y respuestas a reclamos académicos.
El rector de la Universidad para la Paz (Upeace), Francisco Rojas Aravena, presentó su renuncia al cargo, que será efectiva a partir del 31 de octubre de 2026, después de varias semanas de cuestionamientos internos y pocos días después de una protesta estudiantil que incluyó entre sus demandas su salida de la institución.
Rojas había señalado previamente a Delfino.CR que fue elegido rector en 2013, reelegido en 2018 y que en 2022 el Consejo le solicitó asumir un nuevo periodo, previsto hasta junio de 2028.
La universidad informó este lunes que el vicerrector Juan Carlos Sainz-Borgo asumió desde este 19 de octubre la conducción cotidiana de la institución para garantizar la continuidad de los programas académicos y los servicios al estudiantado.
Rojas atribuyó su decisión principalmente a los problemas de integración del Consejo de la universidad. Según explicó, la falta de conformación completa de ese órgano limita la capacidad de adoptar decisiones esenciales y también impidió iniciar el proceso previsto para escoger a su sucesor.
En la carta donde comunicó su decisión, señaló que durante las últimas semanas sostuvo reuniones con personal académico y administrativo, trabajadores, estudiantes y personas graduadas para escuchar sus preocupaciones y recomendaciones.
Agregó:
Tras considerar esas recomendaciones, tomé la decisión de hacer efectiva mi renuncia a partir del 31 de octubre 2026”.
La Universidad para la Paz señaló en un comunicado que la decisión ocurre en un contexto marcado por la falta de integración de sus órganos de gobierno, situación que, según la institución, limita la capacidad de la rectoría para adoptar decisiones esenciales.
Rojas explicó que el proceso para renovar el liderazgo de la universidad ya estaba previsto. En la reunión del Consejo celebrada en junio de 2025 se acordó iniciar en mayo de 2026 el procedimiento para seleccionar a quien asumiría posteriormente la rectoría.
Sin embargo, indicó que los nombramientos pendientes impidieron que ese proceso comenzara.
El Consejo está integrado por 17 personas. Diez son designadas por el secretario general de las Naciones Unidas en consulta con la dirección general de la UNESCO, mientras que las otras siete ocupan sus puestos por razón del cargo que desempeñan, entre ellas el rector de Upeace y representantes del Gobierno de Costa Rica, la ONU y la UNESCO.
Rojas sostuvo que la situación impide al Consejo adoptar decisiones como aprobar presupuestos, conocer auditorías, autorizar nuevas sedes académicas o tomar medidas extraordinarias.
Renuncia llega después de protestas estudiantiles
La salida de Rojas ocurre días después de que un grupo de estudiantes exigiera su renuncia y planteara una serie de cuestionamientos sobre la gestión académica, la transparencia financiera y la gobernanza de la universidad.
El 14 de octubre, estudiantes realizaron una sentada frente a la oficina del rector que se extendió por más de siete horas. La protesta terminó después de que recibieron la confirmación de una reunión con Rojas, docentes y personal universitario para este martes 20 de octubre.
Los estudiantes habían planteado ocho demandas. Además de la renuncia del rector, solicitaron información sobre las fuentes de financiamiento de la universidad y la composición de su Consejo, así como mecanismos para comunicarse directamente con sus integrantes.
También pidieron explicaciones sobre cambios realizados en cursos institucionales, acceso a la grabación completa de una sesión de diálogo relacionada con el curso UPM-6007, en el que participó el exfiscal de la Corte Penal Internacional Luis Moreno Ocampo, y garantías contra posibles represalias.
Las restantes demandas se relacionan con las maestrías en Educación para la Paz y Género y Desarrollo. Estudiantes de esos programas denunciaron modificaciones respecto de las condiciones académicas que les presentaron durante el proceso de admisión y solicitaron compensaciones económicas y ajustes en sus planes académicos.
La universidad no informó si, tras el anuncio de la renuncia de Rojas, la reunión se mantendría en pie.
Antes de anunciar su renuncia, Rojas rechazó varios de los cuestionamientos formulados contra su gestión. En un documento divulgado junto con su carta sostuvo que las decisiones sobre recortes y cambios institucionales no fueron adoptadas unilateralmente por la rectoría y afirmó que la universidad realiza auditorías financieras externas cada año.
También reconoció previamente que existían problemas de coordinación académica en algunos programas:
También reconozco que hay áreas en las que se necesitan mejoras, especialmente en la coordinación académica dentro de ciertos programas. Actualmente estamos en diálogo con estudiantes de los programas afectados y trabajamos para abordar los desafíos de coordinación que han afectado su experiencia académica”.
Consejo deberá definir transición
Rojas indicó que, una vez que el Consejo recupere su integración y funcionamiento, deberá decidir si formaliza o ratifica a Sainz-Borgo como rector interino y continuar el proceso de selección de las nuevas autoridades.
Durante el periodo restante hasta el 31 de octubre, Rojas señaló que preparará informes de gestión y coordinará la entrega de sus responsabilidades.
La Universidad para la Paz aseguró que mantendrá la continuidad de sus programas académicos y servicios mientras se completa la transición.
