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Foto: Uno de los programas informáticos que replica las alertas tempranas de sismos en Japón, mostrando una magnitud estimada de 9,9.

Japón detecta fallos en su sistema de alerta sísmica tras anunciar por error un terremoto de magnitud 9,9

La Agencia Meteorológica de Japón identificó errores en el cálculo del terremoto y un mecanismo de seguridad que no funcionó. La alerta provocó interrupciones ferroviarias y tardó ocho minutos en ser retirada.

La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) emitió disculpas públicas luego que varios fallos en su sistema de alerta temprana de terremotos emitieran a nivel nacional una advertencia sobre un supuesto sismo de magnitud 9,9 que habría provocado movimientos de gran intensidad en buena parte del país. La institución explicó que una serie de errores informáticos provocó la estimación incorrecta y que un mecanismo destinado a evitar este tipo de situaciones no funcionó como estaba previsto.

La alerta se emitió a las 12:40 p. m., hora de Japón, y abarcó desde la isla septentrional de Hokkaido hasta la región central del país. El sistema llegó a pronosticar movimientos de intensidad 7, el nivel máximo de la escala sísmica japonesa, y la advertencia fue cancelada ocho minutos después, cuando las autoridades comprobaron que las sacudidas previstas no se estaban produciendo.

En realidad, lo que ocurrió fue un terremoto de magnitud 6,9 cerca de la península rusa de Kamchatka, registrado alrededor de las 12:38 p. m. En territorio japonés, la mayor intensidad observada fue de apenas 1 en la ciudad de Hakodate, en Hokkaido, muy por debajo de las condiciones previstas por el sistema de alerta.

En este vídeo de la cadena Nippon Television News, se observa cómo las alertas tempranas de terremoto empiezan a sonar dentro del vagón de un tren, y luego empiezan a llegar masivamente a todos los teléfonos celulares:

¿Qué falló en el sistema japonés?

La JMA celebró tres conferencias de prensa durante el viernes para explicar lo ocurrido. En la primera, a las 2:00 p. m., reconoció que el sistema había sobreestimado considerablemente la magnitud del terremoto, aunque todavía desconocía la causa. En una segunda comunicación oficial, difundida a las 5:30 p. m., identificó dos errores en los cálculos automatizados que determinaron tanto la magnitud como la intensidad prevista del movimiento.

El primer problema consistió en que el sistema utilizó una fórmula diseñada para calcular la magnitud de terremotos ocurridos dentro de Japón, aunque el movimiento se había originado a una distancia considerable del país. Además, el programa calculó la magnitud y pronosticó la intensidad del movimiento utilizando dos ubicaciones distintas como supuesto origen del mismo terremoto, cuando ambos cálculos debían partir de un mismo punto.

Según informó la cadena japonesa TV Asahi, uno de los cálculos situó el origen del terremoto aproximadamente 680 kilómetros más lejos que su ubicación real, lo que contribuyó a sobreestimar su magnitud. Posteriormente, el sistema utilizó otro punto situado más de 1000 kilómetros hacia Japón para pronosticar la intensidad de las sacudidas. La combinación de esas estimaciones incorrectas produjo una advertencia de movimientos extremadamente fuertes sobre una extensa parte del territorio japonés.

Sin embargo, las investigaciones revelaron otro problema. Durante una tercera conferencia de prensa, celebrada a las 10:40 p. m., la JMA informó que no funcionó correctamente un mecanismo de seguridad que debía excluir del cálculo de magnitud las observaciones realizadas a más de 700 kilómetros del epicentro. Como consecuencia, el sistema utilizó datos de estaciones que, conforme a sus propias reglas de funcionamiento, no debieron participar en la estimación.

Esta restricción se había introducido en septiembre de 2020, después de otro incidente en el que un sismo de magnitud 5,8 cerca de la isla de Torishima fue estimado inicialmente en 7,3 y provocó una alerta incorrecta. La institución explicó que los cálculos realizados con estaciones demasiado alejadas del epicentro pueden tener mayores márgenes de error, por lo que había establecido esa medida preventiva.

La agencia anunció que aplicó medidas de emergencia alrededor de las 9:30 p. m. para restablecer el funcionamiento de la restricción. Según explicó a la prensa japonesa, las comprobaciones posteriores indicaron que la intervención impedía repetir el mismo error sin bloquear las alertas que sí correspondiera emitir. No obstante, las autoridades continuaban investigando por qué el mecanismo había dejado de funcionar correctamente.

Interrupciones y disculpas oficiales

El sistema de alerta de terremotos de Japón está interconectado con las infraestructuras más críticas del país. Su activación permite el apagado automático de centrales nucleares, detener trenes, apagar fábricas, y está diseñado para interrumpir automáticamente las transmisiones de televisión y radio de todo el país para transmitir la alerta sísmica.

La cadena estatal NHK se encontraba transmitiendo en vivo cuando el alertamiento interrumpió su transmisión regular. Un confundido presentador de noticias leyó durante los siguientes seis minutos el guión prediseñado y autorizado para transmisiones de emergencia sísmica, en las que se dan recomendaciones a la población sobre qué hacer en caso de sentir sacudidas.

La advertencia provocó distintas alteraciones. Según informó la cadena Fuji News Network (FNN), los teléfonos móviles emitieron avisos de emergencia, se difundieron instrucciones de protección en espacios públicos y el servicio del tren de alta velocidad Tokaido Shinkansen quedó temporalmente suspendido. También se reportaron dificultades de acceso a los servicios de Yahoo Japón, aparentemente relacionadas con un aumento repentino de las consultas.

Los responsables de la JMA pidieron disculpas públicamente por las molestias causadas. Durante la primera conferencia explicaron que la cancelación manual de una alerta sísmica de esta categoría no tenía precedentes en el sistema japonés. También señalaron que no encontraron indicios de un ciberataque y que las investigaciones apuntaban a problemas en el procesamiento informático de los datos, no a una manipulación externa.