El Departamento del Tesoro detectó que el banco omitió reportar oportunamente más de $5.000 millones en transacciones sospechosas.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este martes 13 de octubre sanciones superiores a $1.211 millones contra Bank of America, la segunda entidad bancaria más grande del país, por incumplimientos de las normas destinadas a prevenir el lavado de dinero y por posibles violaciones de las sanciones económicas impuestas por Washington a distintos países, personas y organizaciones.
Las autoridades estadounidenses determinaron que el banco mantuvo deficiencias graves en sus sistemas de vigilancia financiera, lo que impidió identificar, investigar y comunicar oportunamente operaciones sospechosas por más de $5.000 millones. La institución admitió que incumplió deliberadamente disposiciones de la Ley de Secreto Bancario de 1970, que obliga a las entidades financieras a establecer controles para detectar operaciones potencialmente relacionadas con actividades ilícitas.
Según el comunicado oficial del Departamento del Tesoro, la sanción principal asciende a $1.200 millones y constituye la tercera mayor penalización impuesta en la historia de esa institución. De ese monto, $750 millones corresponden a una multa de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), el organismo encargado de supervisar a los bancos nacionales, que impuso así la mayor sanción económica de su historia.
A esas medidas se suma un acuerdo por $11,66 millones con la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), relacionado con aparentes infracciones de los programas estadounidenses de sanciones económicas. En conjunto, las medidas anunciadas superan los $1.211 millones.
Más de $5.000 millones en operaciones sospechosas
La investigación de la Red de Control de Delitos Financieros (Fincen), organismo dependiente del Tesoro, estableció que Bank of America no informó oportunamente sobre transacciones sospechosas que superaban los $5.000 millones. De esa cantidad, más de $1.000 millones correspondían a operaciones que presentaban riesgos prioritarios para la seguridad nacional, incluidas posibles actividades de redes chinas de lavado de dinero, fraudes y mecanismos para ocultar fondos ilícitos mediante operaciones comerciales.
Parte de las transacciones identificadas mantenían conexiones relevantes con la frontera suroeste de Estados Unidos, particularmente en un contexto de riesgos asociados con el narcotráfico y las organizaciones criminales. Las autoridades aclararon que se trataba de operaciones sospechosas que requerían vigilancia y comunicación a los organismos competentes.
El Departamento del Tesoro explicó que los problemas surgieron tanto en los mecanismos automatizados para detectar movimientos financieros irregulares como en los procedimientos para conocer y evaluar a los clientes. En determinados casos, el banco permitió que se acumularan alertas sin investigar durante períodos prolongados, mientras que en otros dependió de advertencias formuladas por autoridades policiales u otras entidades financieras para detectar movimientos que sus propios sistemas debieron identificar.
Las autoridades señalaron que la institución no reaccionó adecuadamente ante señales de alerta relacionadas con clientes que recibían importantes cantidades de dinero de terceros desconocidos. Entre los riesgos identificados figuraban posibles operaciones de lavado mediante el comercio internacional, fraude y movimientos financieros vinculados con ganancias del tráfico de drogas. Según el Tesoro, el banco priorizó sus ingresos y restó importancia a las necesidades de recursos para cumplir sus obligaciones de supervisión.
Deficiencias conocidas desde años atrás
La sanción también responde a la persistencia de irregularidades que las autoridades estadounidenses habían identificado anteriormente. En diciembre de 2024, Bank of America aceptó una orden de la OCC que lo obligaba a corregir las deficiencias de sus programas contra el lavado de dinero. Sin embargo, los supervisores concluyeron que la entidad no completó numerosas medidas necesarias para resolver los problemas y que sus controles continuaban siendo insuficientes.
La OCC determinó que los sistemas del banco dejaron de supervisar adecuadamente transacciones por billones de dólares y provocaron retrasos en la presentación de numerosos reportes sobre actividades sospechosas. También identificó deficiencias en la formación y experiencia del personal encargado de prevenir delitos financieros, así como fallas en los mecanismos internos de auditoría que debieron detectar las irregularidades.
El contralor de la Moneda, Jonathan V. Gould, señaló que Bank of America, además de ser el segundo banco más grande de Estados Unidos, ocupa el sexto lugar mundial y procesa cada año cientos de billones de dólares en transacciones. El funcionario sostuvo que sus sistemas de cumplimiento continúan presentando fallas generalizadas pese a los compromisos asumidos para corregirlas.
Por su parte, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que las deficiencias de una institución de esa magnitud representan riesgos que trascienden sus propias operaciones y pueden comprometer la integridad del sistema financiero estadounidense.
Bessent advirtió que las entidades bancarias tienen una responsabilidad fundamental en la protección de la seguridad económica y nacional, y sostuvo que las sanciones demuestran que ni siquiera las instituciones financieras de mayor tamaño están por encima de la ley.
Violaciones de sanciones contra Rusia, Irán y otros países
Paralelamente, la OFAC anunció un acuerdo por $11.662.930 para resolver la posible responsabilidad civil de Bank of America por 475 aparentes infracciones de distintos programas de sanciones estadounidenses. Las operaciones involucraban restricciones relacionadas con Rusia, Bielorrusia, Irán, Birmania, Somalia, el narcotráfico y organizaciones vinculadas con el terrorismo internacional.
Entre las irregularidades identificadas figuran pagos procesados a través de bancos sujetos a restricciones, transferencias realizadas por personas incluidas en listas de sanciones y demoras en actualizar los registros utilizados para bloquear operaciones prohibidas. También se detectaron errores humanos en el manejo de cuentas empresariales relacionadas con personas sancionadas.
La OFAC clasificó esas aparentes infracciones como no especialmente graves según sus criterios regulatorios, aunque indicó que la mayoría no fueron comunicadas voluntariamente por el banco. Como parte del acuerdo, la entidad asumió compromisos para mejorar la capacitación de su personal, las auditorías, las pruebas de sus sistemas y la cooperación con las autoridades.
La penalización anunciada este martes ocupa el tercer lugar entre las mayores impuestas por el Departamento del Tesoro estadounidense. Según Associated Press, solo la superan el acuerdo de aproximadamente $4.000 millones alcanzado en 2023 con la plataforma de criptomonedas Binance y el de alrededor de $3.000 millones impuesto en 2024 al banco canadiense TD Bank, ambos relacionados con incumplimientos de las normas contra el lavado de dinero.
