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Cultura que nace en las comunidades: la labor de la Dirección de Gestión Sociocultural para fortalecer los territorios

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Colaboración con agencia

Fondos concursables, acompañamiento técnico y espacios culturales forman parte de la labor del Ministerio de Cultura y Juventud para apoyar procesos comunitarios y transmitir saberes entre generaciones.

La cultura también se construye lejos de los grandes escenarios: en las comunidades que preservan sus tradiciones, en las personas que transmiten sus conocimientos y en las organizaciones que encuentran en sus propias localidades la motivación para crear, investigar y compartir.

Para acompañar esos procesos, la Dirección de Gestión Sociocultural (DGS) del Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) trabaja en los territorios mediante fondos concursables, asesoría técnica, actividades socioculturales y espacios de encuentro comunitario.

La labor de esta Dirección parte de una premisa: las oportunidades culturales deben llegar a las personas y organizaciones, incluso cuando se encuentran en zonas rurales o comunidades de difícil acceso. Así lo resume su directora, Melina Ajoy Palma, al referirse al trabajo de los equipos que acompañan a las poblaciones en distintas regiones del país.

No es que las personas tienen que venir a nosotros, nosotros vamos a ellos”.

Ese principio se refleja en la labor de las personas gestoras socioculturales, quienes mantienen contacto directo con las organizaciones, identifican sus necesidades y las acompañan en el desarrollo de iniciativas que buscan conservar las tradiciones, fortalecer las capacidades locales y promover el ejercicio de los derechos culturales.

Yo siempre les digo a los gestores la importancia de su papel, porque son quienes están más cerca de las organizaciones, tienen contacto directo con ellas y escuchan sus necesidades reales para contribuir a mantener las tradiciones, las costumbres y todo lo que se requiera. Varios gestores tienen que atravesar hasta ríos”.

Fondos concursables para impulsar iniciativas locales

Entre las principales herramientas de la DGS se encuentran los fondos concursables, que permiten apoyar proyectos culturales mediante recursos económicos no reembolsables y un proceso de acompañamiento técnico. Dos de sus programas son Becas Taller y Puntos de Cultura, dirigidos a públicos distintos, pero con el propósito común de fortalecer la gestión sociocultural en las comunidades.

Entre 2024 y 2026, ambos programas registraron 156 proyectos seleccionados y un presupuesto acumulado de ₡966.070.000, según los datos suministrados por el MCJ.

Becas Taller

Becas Taller está dirigido a personas creadoras, investigadoras, intérpretes, productoras y promotoras culturales que desean desarrollar iniciativas relacionadas con la creación, la investigación, la documentación y la transmisión de expresiones culturales, así como con el fortalecimiento de las capacidades culturales comunitarias.

Según la información compartida por Ajoy durante la entrevista, cada iniciativa puede recibir un monto máximo aproximado de ₡4 millones y su ejecución suele extenderse entre seis y ocho meses.

En el período 2024-2026, los datos de la Dirección contabilizan 75 proyectos seleccionados mediante este fondo, con un presupuesto acumulado de ₡346.400.000.

Puntos de Cultura

Puntos de Cultura, por su parte, está orientado a organizaciones, colectivos y agrupaciones socioculturales, con o sin personería jurídica, que desarrollan procesos culturales sostenidos en sus comunidades y territorios.

Las iniciativas pueden abarcar procesos de formación sociocultural, investigación y documentación, creación y producción artística, gestión de espacios culturales comunitarios, así como articulación y creación de redes entre organizaciones.

Entre 2024 y 2026, Puntos de Cultura registró 81 proyectos seleccionados, con un presupuesto acumulado de ₡619.670.000, según las cifras suministradas por la Dirección.

La participación en estos fondos no se limita a presentar una propuesta y recibir recursos. La Dirección también brinda orientación sobre los requisitos, capacitación y seguimiento para que las personas y organizaciones puedan desarrollar sus proyectos y fortalecer su trabajo.

En ese sentido, Ajoy señaló:

Ahí es donde destaco la labor que hacen los gestores, porque no es simplemente de que venga, este es el link, métase para la convocatoria y demás. No, hay todo un proceso de inducción, capacitación y acompañamiento".

Como referencia de la participación registrada en 2026, la directora indicó que las convocatorias de ese año recibieron 80 postulaciones para Puntos de Cultura y 133 para Becas Taller. El período de recepción se extendió del 30 de junio al 30 de setiembre.

Tradiciones que se mantienen vivas en los territorios

El impacto de estos apoyos se manifiesta en proyectos que permiten documentar saberes, transmitir prácticas culturales y dar continuidad a expresiones que forman parte de la identidad de las comunidades.

Ajoy mencionó, entre otros ejemplos, el proyecto Alákölpa stsöke̱ | Mujeres que cantan: memoria de las creadoras sonoras, desarrollado en 2023, que reunió a portadoras de tradición de los pueblos bribri y cabécar para preservar y transmitir el canto tradicional femenino a las nuevas generaciones.

También destacó la iniciativa Cantos de cuna y juegos tradicionales en creole, desarrollado en Limón en 2019, que recopiló canciones de cuna y juegos tradicionales en esta lengua para contribuir a salvaguardar el patrimonio cultural afrocaribeño y mantener viva su tradición oral.

En La Cruz, Guanacaste, el proyecto Revitalización de la Cerámica Cruceña, los últimos loceros, desarrollado en 2016, impulsó talleres sobre técnicas tradicionales de trabajo con barro, con la participación de Flora Cano, portadora de estos conocimientos. La iniciativa también dio lugar a un video documental que registró el proceso artesanal.

Estos casos reflejan distintas maneras en que los fondos pueden contribuir a mantener vivas las expresiones culturales: desde el aprendizaje entre generaciones hasta el registro de conocimientos que podrían perderse si no se transmiten ni documentan.

La directora también detalló que, en un período de cinco años, los fondos concursables han apoyado al menos 70 proyectos en territorios indígenas.

Casas y Centros de la Cultura: espacios para encontrarse y participar

La gestión territorial de la DGS también incluye las Casas y los Centros de la Cultura, concebidos como espacios para el encuentro, la formación, la participación y el desarrollo de actividades socioculturales.

Estos lugares permiten que personas y organizaciones cuenten con espacios para realizar actividades, compartir sus conocimientos y fortalecer los vínculos con sus comunidades. Su programación procura responder a las necesidades e intereses de las poblaciones donde se encuentran, mediante modelos de gestión participativos e inclusivos.

Ajoy resumió el sentido de pertenencia que representan estos espacios para la población:

Es la casa de la comunidad, es la casa de los costarricenses”.

Entre los espacios mencionados por la directora están el Centro Alajuelense de la Cultura, el Centro de la Cultura Cartaginesa, la Casa para la Cultura de Pococí y el Monumento Nacional Casa Alfredo González Flores. También se refirió al proceso de transición relacionado con la Casa de la Cultura de Puntarenas y a la próxima apertura de la Casa de la Cultura de Santa Cruz, prevista para 2027.

La intención es continuar fortaleciendo estos espacios y promover que las comunidades se apropien de ellos, mediante alianzas con organizaciones, universidades, gobiernos locales y otros actores.

Rave Mascarero, Festival Regional de la Mascarada Cartago 2025. Actividad artística dedicada a la pintura de máscaras tradicionales en el Centro de la Cultura Cartaginesa.

RIDE Cultural: llevar los servicios de la institución a más comunidades

Acercar la oferta cultural a las poblaciones fuera de la Gran Área Metropolitana es otro de los objetivos de la Dirección. En esa línea se desarrolla el RIDE Cultural, una iniciativa del MCJ que busca descentralizar los servicios culturales y facilitar el acceso de las comunidades a diversas expresiones artísticas y oportunidades de formación.

La propuesta reúne servicios y actividades de distintas instancias del Ministerio, como la Dirección de Gestión Sociocultural, el Viceministerio de Juventud, el Centro Nacional de la Música, la Compañía Nacional de Teatro, la Compañía Nacional de Danza, la Dirección de Bandas y el Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas, mediante el Bibliobús. A estas se suman el Centro Cultural e Histórico José Figueres Ferrer, el Museo Nacional, el Museo Histórico Cultural Juan Santamaría y el Museo de Arte Costarricense, entre otras dependencias.

La oferta incluye presentaciones de teatro, danza, coros y lírica, así como talleres, espacios de museos y actividades dirigidas a personas jóvenes.

La programación también contempla la participación de centros educativos, con el propósito de acercar estas experiencias a niñas, niños y adolescentes que podrían tener dificultades para trasladarse hasta los espacios culturales ubicados en la capital.

El trabajo se articula entre el MCJ, las instituciones del Estado costarricense, las organizaciones de la sociedad civil y las municipalidades. Esta colaboración permite vincular la oferta institucional con las necesidades de cada comunidad y sumar la participación de actores locales.

Según explicó Ajoy, la iniciativa ha despertado interés en distintos cantones y uno de los retos es ampliar su alcance territorial y continuar mejorando su desarrollo.

Premios Nacionales y cooperación cultural internacional

La Dirección de Gestión Sociocultural también participa en la coordinación de cinco categorías de los Premios Nacionales de Cultura: el Magón, el de Periodismo Pío Víquez, el de Comunicación Cultural Joaquín García Monge, el de Gestión y Promoción Cultural y el de Investigación Cultural Luis Ferrero Acosta.

Estos reconocimientos, otorgados anualmente por el Estado costarricense, distinguen la trayectoria y los aportes al quehacer cultural del país.

Además, la DGS mantiene vínculos con IberCultura Viva, programa de cooperación iberoamericana que fomenta las políticas culturales de base comunitaria y el intercambio de buenas prácticas entre los países participantes. Mediante reuniones mensuales de un comité, se busca trasladar estas experiencias a las comunidades costarricenses y a los gobiernos locales, robusteciendo el trabajo cultural en los territorios.

Una gestión que busca seguir creciendo

De cara a los próximos años, la Dirección plantea continuar llevando sus servicios a diferentes regiones del país, fortalecer los fondos concursables, ampliar el acompañamiento técnico y promover una mayor participación de las municipalidades. También busca consolidar las Casas y los Centros de la Cultura como espacios activos para las comunidades y dar continuidad al RIDE Cultural.

Para quienes desean desarrollar un proyecto cultural, pero no saben cómo comenzar, la recomendación de Ajoy es acercarse a la DGS y consultar las oportunidades disponibles. La orientación técnica puede ayudar a identificar los servicios pertinentes y preparar una eventual postulación a los fondos concursables.

El MCJ busca, de esta manera, que las personas y organizaciones encuentren acompañamiento para convertir sus iniciativas en procesos culturales sostenidos, fortalecer sus comunidades y mantener vivas las expresiones que forman parte de la diversidad cultural costarricense.

Para consultas y más información

Las personas interesadas pueden comunicarse con la Dirección de Gestión Sociocultural del Ministerio de Cultura y Juventud por medio de los siguientes canales generales:

Adicionalmente, la DGS dispone de un directorio, donde se pueden consultar los datos de contacto de las personas funcionarias y las diversas áreas de trabajo.