El Ministerio de Cultura destinará ₡30 millones al plan de salvaguardia de la lengua y plantea, en una etapa posterior, preparar una candidatura ante la UNESCO.
El Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) anunció el inicio del proceso para declarar el kryol limonense patrimonio cultural inmaterial de Costa Rica, como parte de una estrategia de salvaguardia que incluirá una inversión de ₡30 millones y que podría conducir posteriormente a la presentación de una candidatura ante la UNESCO.
El anuncio se realizó el domingo 30 de agosto, durante la celebración del Día de la Lengua Criolla Limonense en la Casa de la Cultura de Limón y el estreno del documental Limón Kryol: Langwiij, Memri an Aydentiti 2026, dirigido por la artista limonense Stephie Davis.
El MCJ indicó que los ₡30 millones se utilizarán para elaborar, junto con las comunidades vinculadas a la lengua, un plan de salvaguardia con acciones de documentación, protección, transmisión y fortalecimiento del kryol.
El procedimiento nacional para declarar una manifestación como patrimonio cultural inmaterial contempla la participación de la Comisión Nacional de Patrimonio Cultural Inmaterial (CONAPACI) y exige, entre otros elementos, que exista participación de la comunidad portadora y medidas destinadas a asegurar la continuidad de la manifestación cultural.
Queremos que el mundo reconozca este patrimonio, pero, sobre todo, queremos garantizar que siga vivo aquí, donde nació y donde pertenece".
Así lo señaló el ministro de Cultura y Juventud, Jorge Rodríguez Vives, quien agregó que la intención es evitar que el kryol termine reducido a un registro histórico y favorecer su transmisión a nuevas generaciones.
Una lengua cuya transmisión se ha debilitado
El kryol, también denominado inglés criollo limonense, forma parte del patrimonio lingüístico del Caribe costarricense y ha sido transmitido históricamente entre generaciones.
Sin embargo, su continuidad enfrenta desafíos. Un análisis publicado por la Universidad de Costa Rica en 2024 advertía sobre una reducción de la transmisión intergeneracional y señalaba que la estigmatización de la lengua, junto con el desplazamiento hacia el español y el inglés estándar, ha contribuido a disminuir su utilización.
La UCR señalaba además que no existen estadísticas recientes que permitan determinar con precisión cuántas personas hablan actualmente kryol, pero investigadores y proyectos de acción social han documentado esfuerzos para fortalecer su uso entre las generaciones más jóvenes.
La protección estatal de la lengua tampoco comienza con esta nueva declaratoria. Desde 2018, la Ley 9619 establece el 30 de agosto como Día para la Celebración de la Lengua Criolla Limonense y encomienda a los ministerios de Educación Pública y Cultura promover actividades para su reconocimiento, protección y preservación.
En 2023, además, 17 congresistas de las seis bancadas entonces representadas en la Asamblea Legislativa presentaron una reforma constitucional para incorporar expresamente al criollo limonense en el artículo 76 de la Constitución Política y establecer el deber del Estado de velar por su mantenimiento.
El trabajo de Stephie Davis
La nueva etapa anunciada por el MCJ se apoya también en iniciativas culturales y comunitarias desarrolladas durante los últimos años.
Entre ellas se encuentra el trabajo de Stephie Davis, quien ha impulsado proyectos audiovisuales y musicales dirigidos a aumentar la presencia pública del kryol y fortalecer su vínculo con las nuevas generaciones.
Davis dirigió Limón Kryol: Langwiij, Memri an Aydentiti 2026, estrenado durante la actividad del domingo. El documental aborda la lengua como espacio de memoria e identidad en las comunidades del Caribe costarricense y forma parte de una campaña que la artista desarrolla desde años anteriores.
Su propio trabajo musical ha incorporado también el idioma. En febrero pasado, Davis presentó su álbum Songs From The Healing Room, cuya apertura y cierre incorporan poesía escrita en kryol y declamada por artistas afrocostarricenses.
La eventual candidatura ante la UNESCO
El reconocimiento nacional sería un paso previo a la intención del Gobierno de preparar posteriormente una candidatura internacional.
Una eventual inscripción en alguna de las listas de patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO no es automática. Según el procedimiento establecido por la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, las candidaturas deben demostrar, entre otros requisitos, la existencia de medidas de salvaguardia, la participación y consentimiento de las comunidades vinculadas y la incorporación de la manifestación en un inventario de patrimonio cultural inmaterial del país.
La decisión final sobre una inscripción corresponde al Comité Intergubernamental de la UNESCO. Por ahora, el proceso anunciado por el MCJ se concentrará en la declaratoria costarricense y en la elaboración del plan de salvaguardia junto con las comunidades portadoras del kryol.
