La División de Transmisión asumirá las funciones de la dependencia eliminada. La CGR detectó atrasos de hasta 6,6 años y ₡13.437 millones en mayores costos en proyectos de transmisión.
El Consejo Directivo del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) decidió disolver la Dirección de Planificación y Sostenibilidad de su negocio de electricidad, después de que una auditoría de la Contraloría General de la República (CGR) detectara atrasos, mayores costos y deficiencias en la planificación y ejecución de proyectos para ampliar la red de transmisión eléctrica.
El ICE informó este lunes que las funciones de la dependencia eliminada pasarán a la División de Transmisión, una medida que, según la institución, busca fortalecer los procesos de planificación, gestión y seguimiento de proyectos, así como mejorar la identificación y priorización de las necesidades de infraestructura del Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
La decisión se conoce un día después de que la Contraloría divulgara el informe DFOE-SOS-IAD-00005-2026, que concluyó que la gestión del ICE presenta incumplimientos en aspectos significativos del marco normativo y técnico aplicable a la planificación, ejecución de proyectos y aseguramiento de la capacidad de la red de transmisión.
La auditoría encontró que tres de los cinco proyectos de transmisión que se encuentran en etapa de inversión acumulan atrasos de entre 1,5 y 6,6 años. Los mayores costos identificados en esas obras suman ₡13.437 millones.
El caso con mayor atraso corresponde al Refuerzo de Transmisión Península de Nicoya, cuya finalización se desplazó 6,6 años respecto de la fecha prevista originalmente y cuyo costo aumentó ₡5.634 millones. Por su parte, el Refuerzo de Transmisión Anillo Miravalles registró un incremento de 95,8% en su presupuesto, al pasar de ₡6.962 millones a ₡13.634 millones.
La Contraloría atribuyó las situaciones encontradas, según cada proyecto, a estudios o validaciones técnicas incompletas, riesgos que no recibieron atención oportuna y limitaciones en la disponibilidad de personal especializado. También señaló demoras en los procesos para conectar proyectos a la red y rezagos en la implementación del modelo regulatorio de servicios auxiliares.
Como parte de sus disposiciones obligatorias, la CGR ordenó al ICE establecer nuevos controles antes de autorizar proyectos de transmisión, evitar que la reasignación de personal y recursos entre obras provoque atrasos adicionales y modificar el procedimiento empleado para preparar y actualizar el Plan de Expansión de la Transmisión.
El ICE señaló que atenderá esas disposiciones dentro del proceso de reorganización anunciado y afirmó que la eliminación de la Dirección de Planificación y Sostenibilidad pretende reforzar "la responsabilidad técnica y la articulación de cada área".
La institución también aseguró que el Sistema Eléctrico Nacional opera actualmente en condiciones normales y que no existe riesgo de desabastecimiento para atender la demanda del país. Añadió que la red de transmisión registró durante 2025 una disponibilidad superior al 99,7%.
Esa afirmación se refiere a la situación actual del sistema. La advertencia de la Contraloría se concentra, en cambio, en la capacidad de la red para responder a necesidades presentes y futuras: el órgano contralor señaló que los atrasos, las dificultades para incorporar nuevas conexiones y los rezagos regulatorios pueden afectar la atención del crecimiento de la demanda y la incorporación de nuevos proyectos de generación.
La red nacional cuenta con unos 2.500 kilómetros de líneas y más de 70 subestaciones y permite transportar electricidad desde las plantas generadoras hasta los centros de consumo, además de conectar a Costa Rica con el Mercado Eléctrico Regional (MER).
El ICE afirmó que continuará desarrollando infraestructura para atender el crecimiento de la demanda, incorporar nueva generación renovable y avanzar en la electrificación de la economía.
