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Esto se acordó en la reunión con Trump a la que Laura Fernández no fue y causó despido del canciller Tovar

Diez presidentes y la primera ministra de Trinidad y Tobago participaron en la cita del Escudo de las Américas; Costa Rica estuvo representada por el ahora excanciller Manuel Tovar.

La reunión del Escudo de las Américas que quedó en el centro del despido del canciller Manuel Tovar Rivera no se limitó a un encuentro protocolario con el presidente estadounidense Donald Trump: los 15 gobiernos participantes divulgaron una declaración conjunta en la que expresaron su intención de aplicar medidas contra 24 organizaciones señaladas como narcoterroristas y de promover ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) una consulta bajo el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR).

La presidenta Laura Fernández Delgado destituyó este jueves a Tovar después de que, según Casa Presidencial, el entonces canciller acudiera a la sesión del martes 22 de setiembre en Nueva York sin informarle previamente. El Ejecutivo sostuvo que esa omisión impidió que la mandataria participara personalmente en el encuentro en el que posteriormente intervino Trump:

Tovar asistió a la sesión sin dar aviso previo ni informar de su participación a la señora Presidente de la República. Esta negligencia no le permitió a la señora mandataria participar en la sesión, lo cual causó un gran daño de carácter estratégico".

La sesión correspondió a la segunda reunión del Escudo de las Américas, iniciativa que Trump lanzó el pasado 7 de marzo en Doral, Florida, con una agenda dirigida a coordinar acciones frente al crimen organizado, los carteles del narcotráfico, la migración irregular y la influencia de actores externos en el continente.

La reunión se conocía desde días antes

La existencia del encuentro del 22 de setiembre no surgió de manera imprevista ese día. Al menos desde el jueves 17 de setiembre había información pública sobre una reunión de alto nivel del Escudo de las Américas durante la Semana de Alto Nivel de Naciones Unidas.

Ese día, Tovar dijo en una entrevista con el Miami Herald que Cuba y Nicaragua serían abordados durante una reunión de alto nivel del Escudo de las Américas prevista para la semana siguiente en Nueva York, al margen de la Asamblea General de la ONU.

El viernes 18 de setiembre, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay informó públicamente sobre la agenda internacional del presidente Santiago Peña y anunció que el mandatario participaría en Nueva York en una reunión del Escudo de las Américas coordinada por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.

Un día después, la Presidencia de República Dominicana anunció que el presidente Luis Abinader viajaría a Nueva York para la Asamblea General y consignó dentro de su agenda su “participación en la Iniciativa Escudo de las Américas”.

La preparación del encuentro también quedó expuesta públicamente en Chile. El domingo 21, el presidente José Antonio Kast confirmó que acudiría a la reunión y explicó que originalmente estaba programada para ese mismo lunes, pero la organización modificó la fecha para hacer coincidir las agendas de los distintos presidentes.

La noche del 21 de setiembre, el Departamento de Estado estadounidense publicó además su agenda oficial para el día siguiente e indicó que, a las 2 p. m., Rubio se reuniría en Nueva York con “jefes de Estado y ministros de Relaciones Exteriores del Escudo de las Américas”.

La información pública disponible no permite determinar desde qué momento estaba previsto que Trump participara personalmente en esa reunión ni cuándo se comunicó esa circunstancia a la delegación costarricense. Las comunicaciones públicas previas presentaban a Rubio como coordinador del encuentro y la agenda del Departamento de Estado divulgada la víspera únicamente anunciaba su reunión con los mandatarios y cancilleres.

Cuando la sesión comenzó el martes, Rubio explicó que Trump se incorporaría posteriormente.

El presidente se unirá a nosotros pronto".

Trump llegó después y encabezó una parte del encuentro.

Fernández había descartado ir a la ONU, pero viajó a Colombia

La ausencia de Fernández de las actividades de la Asamblea General también respondía a una decisión que la propia mandataria anunció desde julio. En una entrevista concedida el 21 de julio al programa Octavo Mandamiento, de Canal OPA, explicó que había acordado con Tovar y su equipo no acudir a Nueva York porque prefería permanecer en Costa Rica atendiendo otros asuntos:

No voy a ir a la Asamblea General. Ya tomé esa decisión con el canciller y con mi equipo de trabajo, porque estoy muy ocupada, porque para mí es más relevante estar en Costa Rica atendiendo los temas de seguridad, de proyectos de inversión. En esos días acá tenemos temas muy importantes en el país como para que yo me vaya a un viaje".

Fernández sí salió de Costa Rica durante la semana en que se desarrollaba la Asamblea General. Casa Presidencial anunció el 16 de setiembre que la mandataria viajaría el martes 22 y miércoles 23 a Barranquilla, Colombia, para sostener una reunión que calificó como urgente con el presidente colombiano, Abelardo De La Espriella.

El Gobierno costarricense explicó que ambos mandatarios trabajarían en seguridad y lucha contra el narcotráfico. La visita constituyó el primer viaje oficial al exterior de Fernández desde que asumió la Presidencia.

Fernández se encontraba en Barranquilla el martes 22, el mismo día en que tuvo lugar la reunión del Escudo de las Américas en Nueva York. Costa Rica y Colombia acordaron durante la visita fortalecer el intercambio de inteligencia e información estratégica, la cooperación aérea y marítima y los mecanismos para perseguir las finanzas de organizaciones criminales.

Diez presidentes acudieron a la reunión

Créditos: Freddie Everett / Departamento de Estado de los Estados Unidos.

La cita del martes reunió personalmente a diez presidentes: Donald Trump, de Estados Unidos; Javier Milei, de Argentina; Rodrigo Paz, de Bolivia; José Antonio Kast, de Chile; Daniel Noboa, de Ecuador; Irfaan Ali, de Guyana; Nasry Asfura, de Honduras; Santiago Peña, de Paraguay; Keiko Fujimori, de Perú; y Luis Abinader, de República Dominicana.

También participó la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar. Aunque la Cancillería costarricense la incluyó dentro de una enumeración de presidentes al informar sobre la actividad, Persad-Bissessar ejerce como jefa de Gobierno de Trinidad y Tobago bajo el cargo de primera ministra.

Costa Rica quedó representada por Tovar, mientras que Colombia envió a su vicepresidente, José Manuel Restrepo, y El Salvador y Panamá participaron mediante representantes de sus respectivas cancillerías. En total, la declaración conjunta salió a nombre de 15 gobiernos.

La reunión tuvo lugar en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, donde la mayoría de los mandatarios desarrollaba su agenda con motivo del 81.º período de sesiones de la Asamblea General.

El comunicado que la Cancillería costarricense publicó después del encuentro indicó que Tovar destacó los esfuerzos del país en seguridad pese a carecer de fuerzas armadas, defendió la cooperación con socios internacionales y pidió mantener atención sobre las situaciones de Cuba y Nicaragua. También señaló los vínculos entre la minería ilegal y el crimen organizado y sus consecuencias ambientales y sanitarias.

Economía, seguridad y coordinación multilateral

El Departamento de Estado estadounidense divulgó después del encuentro una declaración conjunta denominada “Declaración conjunta sobre la defensa de la soberanía hemisférica”, emitida por los gobiernos de Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Trinidad y Tobago.

El documento estableció tres pilares de cooperación: economía, seguridad y coordinación multilateral y aclaró que los gobiernos expresaban su intención de adoptar las medidas conforme a sus obligaciones jurídicas internas e internacionales.

En materia económica, los países plantearon ampliar la cooperación, explorar mecanismos para examinar inversiones extranjeras, proteger las cadenas de suministro de minerales críticos mediante fuentes diversificadas y confiables y promover regulaciones sobre proveedores considerados confiables para infraestructura digital. También vincularon la seguridad económica con la transparencia y la posibilidad de verificar el origen del capital que ingresa a sus territorios.

En seguridad, los gobiernos anunciaron que buscarán coordinar sanciones, designaciones y medidas financieras contra organizaciones terroristas y criminales, ampliar las capacidades civiles para hacer cumplir la ley y fortalecer el intercambio de inteligencia.

La declaración contempla además facilitar, cuando corresponda, acceso a tecnologías y capacidades de seguridad, capacitación de personal e intercambio de prácticas, así como coordinar posiciones en organismos regionales y multilaterales.

Primera acción conjunta contra 24 organizaciones

Los gobiernos identificaron el combate contra las organizaciones que el documento denomina “narcoterroristas transnacionales” como la primera acción conjunta bajo los tres pilares.

La declaración expresa la intención de aplicar, según corresponda en cada país, congelamiento de activos; restricciones migratorias y de visas para integrantes, asociados y colaboradores; y responsabilidad penal para quienes proporcionen conscientemente apoyo material o logístico, entre otras medidas.

La primera acción comprende a MS-13, Tren de Aragua, Carteles Unidos, Cartel del Golfo, La Nueva Familia Michoacana, Cartel del Noreste, Cartel Jalisco Nueva Generación, Cartel de Sinaloa, Gran Grif, Viv Ansanm, Los Lobos, Los Choneros, Barrio 18, Cartel de los Soles, Clan del Golfo, Primeiro Comando da Capital, Comando Vermelho, Chone Killers, Los Viagras, Cartel de Juárez o La Línea, grupos disidentes de las FARC —incluidos el Estado Mayor Central y Segunda Marquetalia—, ELN, Sendero Luminoso y Los Tiguerones.

El siguiente paso: acudir al TIAR

Uno de los puntos de mayor alcance consiste en que los gobiernos expresaron su intención de copatrocinar una solicitud formal ante el Consejo Permanente de la OEA para convocar una reunión de consulta que permita establecer un Órgano de Consulta bajo los artículos 6 y 13 del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca.

Una vez convocado el órgano, los países prevén participar a nivel ministerial para valorar una resolución que promueva y facilite acciones colectivas contra las organizaciones calificadas como narcoterroristas.

Costa Rica firmó el TIAR en 1947, lo ratificó el 20 de noviembre de 1948 y depositó la ratificación ante el sistema interamericano el 3 de diciembre de ese año.

El artículo 6 del tratado establece que el Órgano de Consulta puede reunirse cuando la integridad territorial, soberanía o independencia política de un Estado americano resulte afectada por una agresión que no constituya un ataque armado, por un conflicto o por “cualquier otro hecho o situación que pueda poner en peligro la paz de América”.

Las medidas que contempla el TIAR pueden alcanzar el uso de la fuerza militar. Su artículo 8 enumera entre las posibilidades el retiro de jefes de misión, la ruptura de relaciones diplomáticas o consulares, la interrupción parcial o total de relaciones económicas y comunicaciones y, finalmente, “el empleo de la fuerza armada”.

El tratado establece que las decisiones del Órgano de Consulta requieren el voto de dos tercios de los Estados que lo ratificaron y dispone que las medidas adoptadas bajo el artículo 8 resultan obligatorias para esos países. Sin embargo, introduce una excepción expresa para la acción militar: ningún Estado puede quedar obligado a emplear fuerza armada sin su consentimiento.

La declaración del Escudo de las Américas no autorizó una intervención militar. Los gobiernos participantes expresaron su intención de solicitar la convocatoria del mecanismo del TIAR para discutir posteriormente una resolución sobre acciones colectivas contra las 24 organizaciones. El eventual Órgano de Consulta tendrá que decidir qué medidas propone o adopta dentro de las posibilidades que contempla el tratado.