Climate Bonds reconoció el esquema costarricense como una ruta válida hacia su certificación internacional, aunque los proyectos deberán cumplir requisitos adicionales de eficiencia energética, electrificación y reducción de emisiones.
La organización internacional Climate Bonds Initiative aprobó la categoría de Construcción Sostenible del Programa Bandera Azul Ecológica (BAECS) como una nueva vía para que edificaciones costarricenses puedan optar por la certificación internacional de Climate Bonds y, bajo determinadas condiciones, utilizarse como activos que respalden bonos verdes certificados.
El reconocimiento no significa que cualquier proyecto con Bandera Azul obtenga automáticamente la certificación de Climate Bonds. Las edificaciones deberán alcanzar al menos 85 puntos en la evaluación BAECS y cumplir cuatro requisitos adicionales relacionados con desempeño energético, electrificación, carbono incorporado y movilidad eléctrica.
Entre esas condiciones figura lograr un ahorro energético mínimo de 32% y no superar 15,64 kilogramos de CO₂ por metro cuadrado al año en emisiones operativas. Los proyectos también deberán funcionar con 100% de electrificación, sin combustión en sitio; reducir al menos 25% el carbono incorporado frente a la línea base correspondiente y, cuando dispongan de estacionamiento, dejar prevista infraestructura para futura carga de vehículos eléctricos.
El Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos (CFIA) administra desde 2017 la categoría XV de Construcción Sostenible de Bandera Azul. El esquema evalúa nueve áreas: cumplimiento legal, diseño integrado, eficiencia climática y confort, biodiversidad y ambiente, agua, eficiencia energética, materiales, gestión de residuos y resiliencia.
Según Climate Bonds, el reconocimiento permitirá simplificar el proceso para demostrar el desempeño climático de proyectos que ya cuentan con BAECS, ya que evitará que cada uno tenga que comprobar desde cero su alineamiento con todos los criterios técnicos internacionales.
La organización sostiene que esto puede reducir costos, tiempos de verificación y complejidad durante el proceso de certificación. Andrés Felipe Sánchez, responsable regional para América Latina y el Caribe de Climate Bonds Initiative, señaló:
Costa Rica cuenta con una sólida experiencia local en construcción sostenible. Al reconocer Bandera Azul como una vía de Certificación bajo el Estándar de Climate Bonds, estamos creando un puente práctico entre esa experiencia y los mercados internacionales de capital. El proxy simplifica el proceso para que proyectos elegibles puedan demostrar su desempeño climático y acceder al financiamiento verde, manteniendo al mismo tiempo los rigurosos criterios de integridad que los inversionistas esperan de la Certificación de Climate Bonds”.
También incluye renovaciones y ampliaciones
La nueva vía aplica a edificaciones residenciales, comerciales, industriales, educativas, de oficinas y hoteleras. También podrán optar por la certificación las renovaciones y ampliaciones cuando el área intervenida supere los 42 metros cuadrados y represente al menos 50% del proyecto total, o cuando alcance 1.500 metros cuadrados o más.
El proceso contempla tres etapas: obtener primero la certificación BAECS con al menos 85 puntos; demostrar después el cumplimiento de los cuatro requisitos climáticos adicionales; y, finalmente, optar por la elegibilidad dentro del esquema de Climate Bonds. Una vez cumplido el proceso, la edificación podría utilizarse como activo para respaldar una emisión de bonos verdes certificada.
El presidente del CFIA, Fernando Escalante Quirós, afirmó que el reconocimiento podría facilitar el desarrollo de productos financieros vinculados con construcciones de menor impacto climático y planteó que entidades financieras públicas y privadas incorporen el esquema dentro de sus opciones de crédito verde.
