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Acabar con el periodismo: el tecnofascismo está aquí

Vivimos tiempos convulsos. La situación geopolítica actual ha generado que prevalezcan los discursos belicistas, asociados a la legitimación del uso de la fuerza y la normalización del aumento de los presupuestos militares, sobre una apuesta diplomática que utilice un lenguaje del entendimiento para evitar el uso de la fuerza.

A todo ello podemos agregar otro enorme problema que, sin duda, se ha convertido en el punto de partida de cualquier problemática social que tenga su origen en la forma en que las personas acceden a la información. No es ninguna exageración afirmar que cada día que pasa es más común encontrar menos audiencia en los medios de comunicación escritos o de  televisión en el que la figura de periodista sigue siendo reivindicada. El periodismo es un pilar fundamental de la garantía del control político del poder, y es exactamente eso lo que los bulos y la desinformación desean conseguir: acabar con los medios información.

La desinformación informativa no solo ha sido fundamentada en generar bulos y expandir un mensaje cargado de falsedades. Es una pieza esencial para desacreditar al periodismo, y con ello desmontar a la democracia. La era digital asociada al acceso constante de información en prácticamente cualquier dispositivo electrónico ha cambiado categoricamente la forma en el que accedemos a noticias del día a día. Antes dicha información venía de canales periodísticos, con sus respectivas líneas editoriales e ideologías, relativamente controlados que tenían fuentes de información con cierta fiabilidad profesional. Ahora en la era digital no hace falta ni la fiabilidad profesional ni la búsqueda de la información para lograr divulgar el mensaje. El usuario muchas veces no busca informarse. Dicha información puede llegarle al suscriptor sin mediación previa ni voluntad de informarse. Simplemente el sistema algorítmico decide que debe llegarle a cada usuario.

La percepción del usuario se ve claramente afectada debido al algoritmo. El flujo constante de información actualizada difícilmente genera dudas ante la veracidad de los hechos. Incluso puede que sea todo lo contrario: el simple hecho de estar actualizado genera la convicción de estar anuente de todo y con ello la firmeza de mis conclusiones difícilmente puede ser debatida.

Ese plus de seguridad asociado a la desinformación informativa puede que sea el aspecto más alarmante. Sin ser consciente de ello, las personas con menor formación educativa se convierten en víctimas potenciales de la desinformación expuestas ante los bulos ideológicos  sintiéndose con una mayor seguridad ante sus posiciones políticas.

El algoritmo no busca proteger la garantía del control político de poder. El fin mayor de los creadores de las diferentes plataformas de inteligencia artificial es satisfacer al usuario, generar crecimiento sin obstáculos y destruir a los medios de información.