El magistrado dejará la Presidencia del Poder Judicial el 26 de septiembre y continuará como integrante de la Sala Segunda; horas antes, el Gobierno había cuestionado públicamente una eventual reelección.
El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Orlando Aguirre Gómez, anunció este miércoles que no buscará reelegirse para un nuevo periodo al frente del Poder Judicial y que, cuando concluya su mandato el próximo 26 de septiembre, continuará ejerciendo como magistrado de la Sala Segunda.
Aguirre comunicó su decisión mediante un mensaje divulgado este miércoles, fecha límite que tenía para informar si pretendía postular nuevamente su nombre para encabezar la Corte. El magistrado, de 83 años, había evitado confirmar durante las últimas semanas si buscaría permanecer otros cuatro años en el puesto.
Hay decisiones que se toman mirando hacia el pasado. Esta la tomo mirando hacia el futuro. La presidencia de la Corte se ejerce por plazos definidos y el mío concluye dentro de pocas semanas. He decidido no presentar nuevamente mi nombre para ocupar esta responsabilidad".
Aguirre aseguró que ejercerá plenamente sus funciones hasta que concluya el periodo y posteriormente seguirá trabajando desde la Sala Segunda, órgano del que forma parte desde 1989. Su actual periodo como magistrado vence en enero de 2029, después de que la Asamblea Legislativa lo reeligiera en 2021 por ocho años más.
El anuncio pone fin a varios meses de incertidumbre sobre su continuidad. En abril anterior, Aguirre afirmó que todavía no había tomado una decisión y no descartó buscar la reelección, mientras que la semana pasada volvió a evitar adelantar cuál sería su determinación y señaló que la comunicaría cuando correspondiera.
La decisión también llegó pocas horas después de que la presidenta de la República, Laura Fernández Delgado, y el ministro de la Presidencia y de Hacienda, Rodrigo Chaves Robles, cuestionaran públicamente la posibilidad de que Aguirre continuara en el cargo durante la conferencia de prensa semanal de Casa Presidencial.
Fernández manifestó que esperaba que la Corte Plena eligiera a una persona dispuesta a trabajar conjuntamente frente al problema de inseguridad que atraviesa el país:
Espero, por el bien de Costa Rica, que escojan a la persona que quiera trabajar, porque esta ola de violencia no la vamos a parar solos desde el gobierno y el que llegue al Poder Judicial que llegue a trabajar por la gente de este país".
Chaves fue más allá y planteó la elección como una escogencia entre Aguirre y la ex vicepresidenta de la Corte, Patricia Solano Castro, pese a que todavía no se conocen oficialmente las candidaturas que competirán por la Presidencia. El jerarca calificó las alternativas como una elección entre "requetemalo y requetepeor".
Aguirre no hizo referencia directa a esas declaraciones en su mensaje. En cambio, dedicó buena parte de su intervención a defender la independencia judicial y sostuvo que el Poder Judicial debe emprender cambios para responder a las necesidades de la población, pero sin renunciar a principios fundamentales.
El Poder Judicial tendrá que cambiar para seguir siendo aquello que Costa Rica necesita que sea. Tendrá que ser más célere, más cercano, más comprensible y más abierto. Tendrá que aprovechar responsablemente nuevas tecnologías e incluso la ciencia de procesos y encontrar nuevas formas de servir a una sociedad que cambia, pero también conservar aquello que no puede entregar".
El magistrado enumeró entre esos principios la independencia, la imparcialidad, el debido proceso y la capacidad de los tribunales para hacer cumplir la Constitución y las leyes. También hizo referencia a las personas que semanas atrás participaron en una movilización en defensa de la separación de poderes y del Poder Judicial, y sostuvo que la independencia de los tribunales no constituye un interés exclusivo de quienes integran la institución:
La independencia judicial le pertenece a la gente. A quienes vivimos hoy y a quienes todavía no han nacido. No sabemos cómo será la Costa Rica que ellos recibirán, qué conflictos llegarán a sus tribunales ni qué herramientas se utilizarán para administrar justicia. Pero sí sabemos qué debe encontrar quien acuda a los tribunales: reglas que valgan para todos, jueces capaces de decidir sin miedo ni favor y un lugar donde también quien ejerce poder tenga que someterse a la ley".
El presidente de la Corte resumió el desafío futuro de la institución como la necesidad de "cambiar sin doblegarse" y señaló que las instituciones democráticas no pueden depender de las personas que temporalmente ocupen sus puestos de dirección.
Esta institución existía antes de nosotros y continuará después. Esa es su fortaleza. Las instituciones democráticas no pueden depender de quienes temporalmente las dirigimos"
Aguirre asumió la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia el 26 de septiembre de 2022, después de un proceso que requirió cinco sesiones y 19 rondas de votación. Finalmente alcanzó los 12 votos necesarios después de que el magistrado de la Sala Constitucional, Luis Fernando Salazar retirara su candidatura.
Su gestión transcurrió durante un periodo de crecientes enfrentamientos entre el Poder Judicial y los gobiernos de Rodrigo Chaves y Laura Fernández, particularmente por la seguridad, las decisiones judiciales, las reelecciones de magistrados y el presupuesto de la institución. Esta misma semana, Aguirre impugnó ante Hacienda un recorte de ₡23.722 millones al presupuesto judicial de 2026 y planteó que, si el Ministerio mantiene la rebaja, Fernández deberá resolver la discrepancia conforme al artículo 177 de la Constitución Política.
La tensión aumentó la semana pasada cuando Aguirre rechazó una reunión propuesta por Fernández para establecer una estrategia conjunta de seguridad. El magistrado sostuvo que la coordinación entre poderes no puede convertirse en un mecanismo para que autoridades políticas establezcan metas, plazos o sistemas de evaluación sobre las funciones propias del Poder Judicial, aunque aseguró que mantendrían la cooperación operativa entre los cuerpos policiales.
Aguirre cerró su mensaje agradeciendo a las magistraturas, al personal judicial y a quienes han respaldado la independencia de la institución, y confirmó que permanecerá dentro de la Corte una vez que entregue la Presidencia.
Mi servicio, la justicia, continúa. Servir a la justicia ha sido y seguirá siendo mi manera de servir a Costa Rica".
