La organización cuestiona la tenencia de lapas híbridas, la eliminación de la Comisión Nacional de Vida Silvestre y la falta de recursos para el Sinac.
La Asociación Preservacionista de Flora y Fauna Silvestre (Apreflofas) pidió al Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) pausar el trámite de la propuesta para un nuevo Reglamento de Vida Silvestre, al considerar que el texto podría abrir espacios para delitos ambientales y debilitar los controles sobre la fauna silvestre.
La iniciativa busca derogar el reglamento vigente, contenido en el Decreto Ejecutivo 40548-MINAE, que entró a regir en agosto de 2017 y consta de 231 artículos. Apreflofas señaló que el reglamento actual limita el comercio, la exhibición y la reproducción de animales silvestres bajo distintas categorías de manejo. Diferentes personas y agrupaciones presentaron ocho acciones de inconstitucionalidad contra esas restricciones, pero la Sala Constitucional rechazó todos los recursos entre 2018 y 2024.
El Minae sometió a consulta pública una primera versión del nuevo reglamento el 21 de octubre de 2025. Según Apreflofas, el documento contenía 325 artículos y 22 anexos, mientras que organizaciones de la sociedad civil, colegios profesionales y especialistas remitieron unas 800 observaciones durante el proceso.
La ONG afirmó que presentó más de 50 observaciones de fondo, pero el Minae incorporó únicamente una parte minoritaria y de menor relevancia.
Uno de sus principales cuestionamientos se dirige a las disposiciones que permitirían la tenencia de lapas híbridas del género Ara, pues la asociación considera que podrían fomentar la reproducción, venta y posesión de nuevos individuos.
La organización también señaló que la propuesta carece de medidas preventivas para reducir los conflictos entre las actividades productivas y la fauna silvestre. Como ejemplo citó el artículo 29, relacionado con daños a la ganadería, el cual —según su interpretación— obliga a la persona afectada a costear estudios y podría desincentivar las denuncias por ataques de felinos.
Otro cuestionamiento se relaciona con la eliminación de la Comisión Nacional de Vida Silvestre, un órgano integrado por representantes de la sociedad civil, universidades y centros de investigación. Sus integrantes trabajan ad honorem y participan en dos subcomisiones especializadas en flora y fauna.
Asimismo, Apreflofas sostuvo que el proyecto no asigna nuevos recursos humanos, tecnológicos o financieros al Sinac y tampoco establece mecanismos de digitalización, auditoría o intercambio de información. El comunicado citó el Informe Estado de la Nación 2025:
El presupuesto del Sinac se redujo un 40% en el último lustro. En consecuencia, se realizaron menos actividades de control, monitoreo y fiscalización en las áreas de conservación. Esta situación se agrava por la progresiva transformación de la estructura de gobernanza hacia una mayor concentración de poderes en detrimento de la participación y el criterio técnico".
Finalmente, la asociación solicitó una revisión detallada del texto y mayor escrutinio ciudadano antes de continuar con su trámite. También afirmó que un nuevo reglamento no debería flexibilizar los controles establecidos en 2017, especialmente ante la falta de estudios poblacionales recientes sobre varias especies de fauna silvestre.
