Imagen principal del artículo: Paco, Lola y viceversa

Paco, Lola y viceversa

‘Paco y Lola’ es un libro infantil que abrió grandes oportunidades a toda una generación. Fuimos muchos los que aprendimos a leer con el, palabras que repetimos una y otra vez, con sobrada paciencia.

La escritora costarricense Emma Gamboa (1901–1976) apostó por un método innovador para la comprensión de las sílabas. Con una vocación profunda, Gamboa, acercó a los niños al milagro de la lectura. Ella sabía que enseñar a leer era también enseñar a soñar. ‘Paco y Lola’ acompañó las primeras lecturas de miles de niños y niñas costarricenses.

Hace unos días, después de casi 45 años, compré un ejemplar disponible en la librería de mi barrio y sentí un volver a la infancia. A soñar con leer, así de feroz, gracias a ella.

Su impacto fue tan grande que aún hoy permanece vivo en la memoria colectiva. Gracias a ese trabajo amoroso, miles de personas encontramos en este libro una herramienta para formar palabras y entender el mundo.

Hoy día he encontrado opiniones encontradas sobre el contenido de ‘Paco y Lola’.  Pensemos que los tiempos cambian y que aquello que antes parecía reservado únicamente para Paco hoy también puede pertenecerle a Lola. No se trata de “cancelar “ el libro y sacarlo del mercado como han sugerido algunos colectivos. Se trata, más bien, de comprender que un libro no pierde su valor cuando la sociedad cambia; al contrario, adquiere nuevas perspectivas.

Quizá la respuesta no esté en el rechazo sino en un viceversa. Los roles sociales se transforman junto con las épocas y es fundamental comprender que la autora escribió desde otro tiempo y en un marco cultural distinto al actual.

Paco y Lola comparten un legado cultural que podría reivindicarse y visitar, una y otra vez, sin destruirse.  Por lo pronto, elijo la belleza original del libro, toda la ternura que lo acompaña y la capacidad de la autora por crear una visión vanguardista de aprendizaje.