¡Feliz lunes, queridos y queridas!
Muchas gracias por acompañarnos una semana más en este boletín de buenas noticias :).
Sin más rodeos, les contamos que para esta semana destacamos el inicio del Festival de Cine Europeo, que se llevará a cabo en el Cine Magaly a partir del 21 de mayo. También compartimos una iniciativa de estudiantes del TEC que plantea la restauración de una casa para brindar acompañamiento a jóvenes que egresan de programas de protección social.
Asimismo, les traemos la historia de un joven tico que completó una misión marciana simulada y ahora cuenta con certificación como astronauta análogo.
¡Arrancamos! ¿Prefiere escuchar? Aquí un análisis en audio creado con Inteligencia Artificial (IA). Este apoyo auditivo no sustituye la lectura completa del reporte ni el trabajo profesional de locución.
Un ojo para
1.

Atención a todos los amantes del cine: esta semana inicia la edición número 25 del Festival de Cine Europeo en el Cine Magaly.
Del 21 de mayo al 10 de junio de 2026, el público tendrá acceso a producciones cinematográficas de Alemania, España, Francia, Italia, Luxemburgo, Irlanda, República Checa, Finlandia, Croacia, Letonia, Portugal, Estonia, Austria, Grecia y Dinamarca, además de Suiza y Reino Unido como países invitados.
Uno de los puntos destacados del festival será la proyección de La isla mínima, programada para el viernes 22 de mayo. La película, ganadora de 10 Premios Goya, tendrá una función gratuita y abierta al público.
Todas las películas se proyectarán en su idioma original con subtítulos en español. Las entradas estarán disponibles en la boletería del Cine Magaly y en su sitio web, con un costo de ₡3.300 y tarifas reducidas de ₡2.800 para personas adultas mayores y estudiantes con carné.
Está increíble para hacer plan con amigos, comerse unas palomitas y disfrutar de una buena cinta. Por aquí todos los detalles.
2.

La semana pasada mi compañera Samantha Brenes nos compartió la bonita historia de Casa Semilla, una iniciativa creada por estudiantes del Tecnológico de Costa Rica (TEC) para transformar una vivienda inhabitable en un espacio seguro y funcional para jóvenes que están por iniciar su vida adulta.
El proyecto nació en el curso de Administración de Proyectos, donde el profesor Leonel Fonseca impulsó una visión más social de la ingeniería, orientada a aplicar conocimientos técnicos en causas con impacto humano.
La propuesta se desarrolla junto con la Asociación Pueblito de Costa Rica, organización que acompaña a más de 115 niños, niñas y adolescentes en condición de vulnerabilidad. La idea es que jóvenes que cumplen 18 años y deben salir del programa no enfrenten solos esa transición, sino que cuenten con un lugar donde puedan seguir estudiando, trabajando y construyendo su futuro con mayor estabilidad.
Los trabajos incluyen reparación de techo y cielo raso, pintura, colocación de pisos, renovación de ventanas e instalación eléctrica. Además de mejorar una casa, el proyecto busca abrir oportunidades en un entorno seguro, evitando una ruptura abrupta al egresar de programas de apoyo.
Las personas interesadas en apoyar pueden seguir la cuenta de Instagram @produ.impacta, donde se comparten actividades de recaudación y avances de Casa Semilla.
¡Bellísimo! Vayan a seguirles. La historia completa está en este enlace.
Destacada
1.

¿Sabían que Costa Rica tiene un nuevo joven certificado como astronauta análogo?
El costarricense Manfred Xirinachs Ugalde, estudiante de ingeniería aeroespacial de Texas Tech University-Costa Rica, obtuvo una certificación como astronauta análogo tras completar una misión de simulación marciana en Brasil, donde participó como vicecomandante e ingeniero.
Un astronauta análogo participa en misiones que simulan condiciones de exploración espacial en otros planetas. Durante estos procesos, las personas seleccionadas pueden asumir roles como comandante, médico, ingeniero, psicólogo, científico o investigador.
La certificación se otorga después de completar los objetivos establecidos para la misión. En su caso, Xirinachs Ugalde participó en la Misión Prometheus, una simulación de cinco días que buscaba hacer reconocimiento del terreno y montar sistemas operativos para futuras misiones. El equipo trabajó en aislamiento, con comunicación limitada a control de misión y bajo una rutina ajustada al tiempo marciano.
Con este logro, también se suma a una lista de al menos cuatro costarricenses con esa certificación. Según la información que maneja la comunidad aeroespacial nacional, Costa Rica cuenta actualmente con cuatro astronautas análogos: Antony Ramírez, certificado en una base de simulación lunar en Polonia; Catalina Sánchez Vargas, certificada en una base lunar en Hawái; Luis Diego Monge, certificado en una base marciana en Utah; y él, certificado en una base de simulación marciana en Brasil.
¡Vaya logro! Es para seguirle la pista a su carrera profesional. Los detalles en esta nota.
2.

El Hospital Monseñor Sanabria Martínez realizó una jornada de atención y educación en salud dirigida a personas adultas mayores de Isla Venado, en el Golfo de Nicoya, como parte de las acciones comunitarias impulsadas por el Grupo Integrado de Trabajo de Atención Geriátrica (GITAG).
La actividad reunió profesionales en geriatría, fisioterapia, nutrición, trabajo social y enfermería, quienes brindaron orientación sobre envejecimiento activo, movilidad, autocuidado y bienestar integral. Además de las charlas y actividades educativas, durante la jornada se habilitaron espacios de escucha y acompañamiento para personas adultas mayores, familiares y cuidadores.
Más de 50 vecinos participaron junto a familiares y cuidadores en la actividad, orientada a fortalecer el bienestar físico, emocional y social de la población adulta mayor de la comunidad.
Bravo a las autoridades de salud por impulsar estas iniciativas :). Más información en este enlace.
La buena noticia es
1.

En El Establo de Pitahaya, Puntarenas, nació ApiMangle, un emprendimiento comunitario que combina apicultura, conservación de manglares y turismo sostenible.
La iniciativa busca generar oportunidades económicas para la comunidad mientras protege ecosistemas clave para la biodiversidad y la resiliencia costera. El proyecto ofrece productos apícolas, degustaciones, actividades de aprendizaje y tours educativos, con el propósito de acercar a las personas visitantes al valor ambiental y cultural de los manglares.
De esta forma, la comunidad convierte la conservación en una experiencia turística, educativa y productiva.
ApiMangle cuenta con el acompañamiento de Fundación MarViva y el financiamiento de Blue Action Fund, como parte de una estrategia para impulsar alternativas sostenibles en comunidades costeras del Golfo de Nicoya.
Desde MarViva destacaron que este tipo de iniciativas demuestran que conservar también puede abrir puertas a la innovación y al desarrollo local.
Muy admirable el trabajo de este emprendimiento al combinar el crecimiento comunal con la protección del ambiente :). Más detalles en este enlace.
¡Gracias por el apoyo! Si conocen alguna linda noticia que quieran compartir, pueden enviarla al correo [email protected].
