Manfred Xirinachs Ugalde participó como vicecomandante e ingeniero en una misión de cinco días en Brasil.
El costarricense Manfred Xirinachs Ugalde, estudiante de ingeniería aeroespacial de Texas Tech University-Costa Rica, obtuvo una certificación como astronauta análogo tras completar una misión de simulación marciana en Brasil, donde participó como vicecomandante e ingeniero. Con este logro, se convierte en astronauta análogo y se suma a una lista exclusiva de costarricenses con esa certificación.
Xirinachs Ugalde, de 20 años, explicó que, según la información que maneja la comunidad aeroespacial nacional, Costa Rica cuenta actualmente con cuatro astronautas análogos: Antony Ramírez, certificado en una base de simulación lunar en Polonia; Catalina Sánchez Vargas, certificada en una base lunar en Hawái; Luis Diego Monge, certificado en una base marciana en Utah; y él, certificado en una base de simulación marciana en Brasil.
El joven mencionó:
Para mí, ser astronauta análogo como tico, más que ser el primer gran paso a mi sueño de ser astronauta, es un ejemplo y prueba de que desde Costa Rica sí se pueden realizar los sueños espaciales”.

¿Cómo se llega a ser un astronauta análogo?
Un astronauta análogo participa en misiones que simulan condiciones de exploración espacial en otros planetas. Durante estos procesos, las personas seleccionadas pueden asumir roles como comandante, médico, ingeniero, psicólogo, científico o investigador.
Por ejemplo, la función del costarricense le exigió demostrar conocimientos en ingeniería, matemáticas, física, química, biología y otras áreas STEM.
La certificación se otorga después de completar los objetivos establecidos para la misión. En su caso, Xirinachs Ugalde participó en la Misión Prometheus, una simulación de cinco días que buscaba hacer reconocimiento del terreno y montar sistemas operativos para futuras misiones. El equipo trabajó en aislamiento, con comunicación limitada a control de misión y bajo una rutina ajustada al tiempo marciano.
Durante la misión, el costarricense construyó tres antenas con materiales disponibles en el hábitat para mantener comunicación con control de misión. También dio mantenimiento a una cápsula de investigación, trabajó con muestras del terreno, elaboró mapas físicos y digitales y resolvió fallas técnicas durante actividades extravehiculares.
Fue bastante estresante en ciertos puntos, pero gracias a la experiencia sé que realmente estoy haciendo algo que me gusta, no solo como estudiante de ingeniería, sino con mi sueño de ser astronauta”.

Xirinachs Ugalde señaló que uno de los mayores retos consistió en asumir la responsabilidad técnica del equipo en un entorno sin acceso a ayuda externa. Según explicó, si algún sistema fallaba durante la misión, el grupo dependía de su capacidad para resolver el problema con los recursos disponibles.
Siempre sentía ese gran peso mental y físico de que, en todo tema ingenieril, todo mi equipo dependía de mí”.
Con grandes aspiraciones
El estudiante también destacó que su edad representó un obstáculo para acceder a oportunidades dentro del sector aeroespacial. Dijo que antes recibió múltiples rechazos, pese a que sus proyectos llamaban la atención, porque muchas organizaciones preferían candidatos con más trayectoria.
A pesar de conseguir incontables no, lo seguí intentando y con esta misión yo creo que superé ese obstáculo, porque no me presenté como un chico con un sueño que muchos comparten, sino como el representante de todos los jóvenes que comparten este sueño”.
Xirinachs estudia ingeniería aeroespacial en Texas Tech University-Costa Rica, donde cuenta con una beca parcial. Además, lidera tres emprendimientos, dos organizaciones y más de ocho proyectos de investigación vinculados principalmente con el ámbito espacial.
Entre sus iniciativas destacó Summit Tower, un proyecto que busca crear la primera torre de microgravedad en Costa Rica y, según dijo, la primera accesible de Latinoamérica. La propuesta pretende simular condiciones del espacio en la Tierra para que estudiantes, investigadores y empresas puedan obtener datos sin enviar experimentos en cohetes.
El joven también preside Red PlaNet, organización de ingeniería aeroespacial de Texas Tech University-Costa Rica, y dirige el capítulo costarricense de Mars Society, una organización internacional enfocada en investigaciones y exploraciones marcianas. Además, trabaja en proyectos con Ronald Chang Díaz, costarricense que laboró en la NASA y hermano del astronauta Franklin Chang Díaz.
Xirinachs Ugalde afirmó que su experiencia busca enviar un mensaje a otros jóvenes interesados en la ciencia, la ingeniería y la exploración espacial.
Siempre me gusta decir que el cielo es el límite, porque realmente el cielo no es el límite. Yo pienso mucho que nunca se nos va a ocurrir un pensamiento si sabemos que no lo podemos lograr, entonces es de esforzarnos y seguir adelante. Hay un dicho que dice How far would you dream if you knew you couldn’t fail, que básicamente explica qué tan largo soñaría uno si supiera que no se podría fallar, y ese es el sueño que estoy siguiendo yo”.
El estudiante aseguró que su trayectoria no responde a una vida académica perfecta, sino a constancia y trabajo. Añadió que ha enfrentado momentos difíciles y estresantes, pero insistió en que su historia demuestra que desde Costa Rica se pueden construir oportunidades en áreas vinculadas con el desarrollo aeroespacial.

