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Organizaciones piden acelerar construcción de nuevo Hospital Geriátrico y rechazan retraso hasta 2038

Advierten que postergación agravaría crisis de atención, saturación hospitalaria y posibles vulneraciones a derechos humanos.

Diversas organizaciones sociales y de defensa de derechos respaldaron el llamado de la Junta de Salud del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología Dr. Raúl Blanco Cervantes para replantear el cronograma de construcción de su nueva sede, luego de que se proyectara su ejecución entre 2035 y 2038.

La Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO), la Fundación Justicia y Género, el movimiento La Caja es Nuestra y la Filial Básica de ANDE 1-7-01P coincidieron en que aplazar la obra profundizaría problemas como listas de espera, saturación de servicios, riesgos para pacientes y personal, así como afectaciones a la atención de la población adulta mayor.

“El país necesita urgentemente el nuevo hospital de geriatría. No es una necesidad más. La Junta Directiva de la Caja debe priorizar esta infraestructura y replantear el cronograma, considerando los índices de envejecimiento que maneja Costa Rica y la concentración de personas adultas mayores en la Gran Área Metropolitana”, señaló Fabián Trejos, gerente general de AGECO.

Las organizaciones enfatizaron que el centro especializado ya enfrenta limitaciones de infraestructura y alta demanda, en un contexto de envejecimiento acelerado de la población, lo que hace inviable postergar el proyecto por más de una década.

Desde la Fundación Justicia y Género se advirtió que la decisión podría tener implicaciones en materia de derechos humanos. “El retraso en la construcción del Hospital Geriátrico violenta derechos humanos de las personas mayores y puede interpretarse como una acción edadista, porque discrimina por razón de edad y genera una regresividad en el derecho a la salud”, subrayó Rodrigo Jiménez, especialista de la organización.

Por su parte, el movimiento La Caja es Nuestra alertó que el impacto se extendería a todo el sistema hospitalario, al obligar a las personas adultas mayores a acudir a centros no especializados. “Durante todo este período estaríamos perdiendo una valiosísima oportunidad de que la población adulta mayor sea atendida en un hospital especializado, con personal especializado, instalaciones especializadas y médicos especialistas. Esto va a constituir un problema grande de salud pública”, afirmó su representante Inés Alfaro.

En la misma línea, la Filial Básica de ANDE 1-7-01P manifestó su rechazo unánime al cronograma planteado y respaldó las acciones para retomar plazos más próximos. “Avalamos en todos sus extremos las acciones emprendidas por la Junta de Salud con el fin de retomar los plazos anteriormente establecidos para la construcción del centro hospitalario, que es una urgencia nacional”, indicó la organización.

Las agrupaciones hicieron un llamado a la Caja Costarricense de Seguro Social y a las autoridades de gobierno para revisar de inmediato el cronograma, priorizar la obra y transparentar el estado del proyecto, al considerar que su retraso tendría un impacto directo en la salud y la calidad de vida de la población adulta mayor.