Proyecto busca impedir actividades extractivas en el fondo marino que representan riesgos para la biodiversidad, la pesca sostenible y el equilibrio ambiental del país.
El diputado del Partido Liberal Progresista (PLP), Gilberto Campos Cruz, presentó 50 mociones de fondo al expediente número 24.739 que busca prohibir la minería marina en Costa Rica.
Para el legislador oficialista y proponente de la iniciativa, Manuel Morales Díaz, el objetivo de Campos Cruz es entrabar el avance de la propuesta. Desde el despacho del congresista de gobierno indicaron que se trata de mociones inconexas en las que la redacción permite la exploración y explotación, lo que podría abrir portillos para actividades que el proyecto precisamente pretende evitar.
Asimismo, otras mociones replican ajustes menores o reiterativos, sin un aporte sustantivo, lo cual apunta a una estrategia de dilación del trámite legislativo, señalaron.
El proyecto busca impedir actividades extractivas en el fondo marino que representan riesgos significativos para la biodiversidad, la pesca sostenible y el equilibrio ambiental del país. Morales Díaz comentó:
El volumen y naturaleza de las mociones presentadas plantean serias dudas sobre la intención real de fortalecer el texto".
Para el legislador, retrasar el avance de este proyecto no es un tema menor. Costa Rica ha construido su prestigio internacional sobre la base de la protección ambiental, y pretender frenar una iniciativa que resguarda los océanos "resulta contradictorio con ese compromiso país".
La riqueza marina de Costa Rica no es negociable. Su protección responde no solo a una responsabilidad ambiental, sino también a la sostenibilidad económica de comunidades costeras que dependen de estos ecosistemas".
En ese sentido, Morales Díaz llama a que el debate legislativo se conduzca con responsabilidad, "priorizando el interés nacional por encima de agendas que, en la práctica, terminan favoreciendo la inacción frente a riesgos ambientales evidentes".
El legislador oficialista afirmó a este medio de comunicación que fue a hablar con Campos Cruz sobre los fines del proyecto, pero que el representante del PLP no cedió.
Los detalles del proyecto
A finales de enero de 2026, la Comisión de Ambiente de la Asamblea Legislativa dictaminó afirmativamente la iniciativa. En ese momento, obtuvo el respaldo unánime de las diputaciones presentes, luego de que la comisión aprobara un informe de subcomisión que recomendó un texto sustitutivo para reforzar la claridad jurídica y el alcance de la prohibición.
Según el informe, el proyecto pretende declarar al país territorio libre de minería marina y prohibir de forma expresa todas las fases de esta actividad, incluidas la exploración, explotación, extracción y remoción de minerales, en las aguas territoriales y en los espacios marinos bajo soberanía y jurisdicción del Estado costarricense.
El texto sustitutivo también incorpora reformas al Código de Minería para evitar vacíos legales y asegurar coherencia normativa.
La subcomisión fundamentó su recomendación en el principio precautorio, el mandato constitucional de protección ambiental y la fragilidad de los ecosistemas marinos profundos, cuya alteración, advirtió, generaría impactos irreversibles.
El informe destaca además la dependencia del país de actividades económicas vinculadas a océanos saludables, como la pesca y el turismo, y el liderazgo internacional de Costa Rica en materia de conservación ambiental.
Durante el trámite en comisión, el proyecto fue consultado a más de 40 instituciones, organizaciones ambientales, universidades, municipalidades y entidades públicas. La mayoría de los criterios recibidos respaldó la iniciativa, entre ellos los del Ministerio de Ambiente y Energía, el Ministerio de Relaciones Exteriores y varias universidades públicas, que coincidieron en la necesidad de prohibir esta actividad ante la falta de certeza científica y los riesgos ambientales asociados.
En la exposición de motivos del texto de ley, el legislador indicó que en la actualidad el interés tanto del sector privado como de los Gobiernos en la explotación comercial de minerales marinos se encuentra en aumento. Este renovado interés se debe principalmente a los avances tecnológicos en la extracción y procesamiento de minerales marinos, así como al incremento a largo plazo en la demanda de estos minerales, impulsado por la globalización y la industrialización en los países en desarrollo, detalló Morales Díaz.
El legislador recordó que en 2024 Costa Rica formó parte, junto con una veintena de países, de la petición de una moratoria precautoria para la minería marina, considerando que la minería de los fondos marinos plantea riesgos para las industrias dependientes del Océano.
