Gestión ante SETENA cuestiona estudio que respalda el proyecto y advierte omisiones sobre impacto en ecosistemas marinos.
El abogado ambientalista Wálter Brenes Soto solicitó a la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (SETENA) anular la viabilidad ambiental otorgada al proyecto Embarcadero Vecinal en Puerto Viejo, Talamanca, al considerar que el estudio técnico que lo respalda presenta omisiones graves y deficiencias científicas.
La gestión, presentada el miércoles 18 de marzo, pide dejar sin efecto la resolución N.° 1879-2024-SETENA y ordenar la suspensión inmediata de cualquier obra vinculada al proyecto.
Cuestionamientos al estudio ambiental
Según Brenes, la evaluación ambiental fue realizada con un enfoque exclusivamente terrestre, pese a tratarse de una obra en el mar, lo que califica como técnica y jurídicamente inaceptable.
La evaluación ambiental carece de la rigurosidad mínima requerida para una obra de esta magnitud ubicada en un Área Ambientalmente Frágil”.
El documento señala que el estudio omitió análisis fundamentales como el levantamiento del lecho marino, batimetría, ecosistemas bentónicos y condiciones oceanográficas, lo que impide determinar con precisión los impactos del proyecto.
Además, cuestiona que la consultora concluyera que no era necesario profundizar en estudios biológicos, bajo el argumento de que la zona ya se encuentra impactada por actividad marítima.

Intervención sobre arrecife coralino
Uno de los principales señalamientos es que el propio expediente reconoce la existencia de un arrecife coralino de aproximadamente 2,5 metros de espesor en el sitio donde se pretende construir la obra.
Según el estudio geotécnico citado en la gestión, la estructura del muelle se cimentaría directamente sobre esa capa coralina, sin que exista una evaluación biológica que analice el impacto de dicha intervención.
Se aprueba la inserción de pilotes de acero en el mar basándose en un estudio que solo miró la costa terrestre”.
Dudas sobre información científica utilizada
La solicitud también cuestiona la afirmación de que los arrecifes de la zona están mayoritariamente muertos desde el terremoto de Limón de 1991, señalando que esa conclusión se basa en literatura desactualizada.
Por el contrario, Brenes sostiene que existe evidencia reciente de arrecifes vivos y funcionales, incluyendo estudios que documentan especies como Porites astreoides, Millepora complanata y Diploria strigosa, así como reportes del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (CIMAR) de la Universidad de Costa Rica sobre cobertura coralina activa.
Asimismo, advierte que el estudio omitió especies marinas en riesgo, como tortugas marinas, delfines, manatíes y el coral Acropora palmata, catalogado en peligro crítico de extinción.
Posibles efectos no evaluados
El documento señala además la ausencia de estudios sobre corrientes marinas, oleaje y transporte de sedimentos, lo que impide prever efectos como erosión costera o acumulación de arena producto de la construcción del muelle.
En contraste, se menciona que otros proyectos en la zona sí han incorporado modelaciones oceanográficas detalladas para evaluar estos impactos.
Solicitud de nulidad e investigación
Con base en estos argumentos, Brenes solicitó a SETENA declarar la nulidad absoluta de la viabilidad ambiental, así como abrir investigaciones administrativas contra los funcionarios que participaron en su aprobación.
También pidió iniciar procesos para determinar responsabilidades, conforme a la legislación ambiental vigente. La gestión se fundamenta en el artículo 50 de la Constitución Política y en la Ley de Biodiversidad, que permiten a cualquier persona accionar en defensa del ambiente.
