Organizaciones y personas defensoras del territorio señalan que este hecho forma parte de un patrón sistemático de hostigamiento contra Pablo Sibar.
Este 16 de marzo se registró un nuevo incendio provocado en la finca del líder indígena brörán Pablo Sibar Sibar, en la recuperación indígena de Crun Shurin, territorio indígena de Térraba.
El hecho se suma a un patrón sostenido de hostigamiento y violencia contra el dirigente indígena, quien cuenta con medidas cautelares (MC 321/12) otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El incendio inició cerca del mediodía y fue controlado gracias a la rápida acción de la comunidad organizada y del Cuerpo de Bomberos de Costa Rica, quienes acudieron al lugar y lograron evitar que el fuego se extendiera a mayores áreas del territorio.
Este nuevo hecho ocurre un día después de la celebración del Festival Madremonte, actividad cultural realizada el fin de semana en la recuperación de Crun Shurin, donde participaron artistas, personas visitantes y miembros de la comunidad brörán.
"Sibar junto con la comunidad ha decidido mantener amplias áreas del territorio en conservación, con el fin de proteger las fuentes de agua, la biodiversidad y los ecosistemas locales. Los incendios provocados destruyen hábitats, matan fauna silvestre y amenazan directamente estas fuentes de agua. Como sucedió el día de hoy", destacó el Programa Kioscos Socioambientales de la UCR.
Patrón de hostigamiento
Organizaciones y personas defensoras del territorio señalan que este hecho forma parte de un patrón sistemático de hostigamiento contra Pablo Sibar.
En agosto del año pasado, la Asociación de Desarrollo Integral de Térraba intentó vender a personas no indígenas una finca en San Andres perteneciente al líder brörán, a pesar de que se trata de una finca que tiene Sibar hace más de 13 años. A raíz de este hecho se solicitó ante la CIDH el reforzamiento de dichas medidas de protección.
Los ataques contra el dirigente incluyen amenazas, agresiones físicas, campañas de difamación e incendios provocados en su propiedad, algunos ocurridos en años anteriores y otro registrado recientemente, destacó el programa de la UCR.
La recuperación indígena de Crun Shurin, iniciada en 2018, es habitada actualmente por 25 familias recuperadoras, unas 80 personas del pueblo Brörán.
Cada año las familias denuncian quemas intencionales en la zona, una situación que también ha sido reportada en otros territorios indígenas como China Kichá. En varias ocasiones estas quemas han sido denunciadas como “incendios racistas”, pues son provocados como represalia contra los procesos de recuperación territorial impulsados por los pueblos indígenas.
Además, la comunidad ha decidido mantener amplias áreas del territorio en conservación, con el fin de proteger las fuentes de agua, la biodiversidad y los ecosistemas locales. Los incendios provocados destruyen hábitats, matan fauna silvestre y amenazan directamente estas fuentes de agua.
Este nuevo incidente refuerza las alertas sobre la falta de protección efectiva para las personas defensoras de derechos humanos en territorios indígenas. En 2021, Sibar recibió amenazas de muerte similares a las que antecedieron los asesinatos de los líderes indígenas Sergio Rojas Ortiz y Jerhy Rivera Rivera, ambos también beneficiarios de medidas cautelares internacionales.
