Recientemente se aprobaron modificaciones al Código de Trabajo relacionadas con las mujeres en lactancia. Aun no ha entrado en vigencia, porque no ha sido publicado en el Diario Oficial La Gaceta. Sin embargo, debido a las implicaciones prácticas que puede tener, es importante conocer estos cambios y prepararse para los mismos.
La modificación incluye lo siguiente:
- El primer año de vida del menor se considerará como período mínimo de lactancia, el cual, por prescripción médica, podrá ser prorrogado cada tres meses.
- Se incorpora el periodo de lactancia en los casos de adopción, para facilitar el proceso de inducción a la lactancia.
- Se aplicará una hora de lactancia por cada niña o niño que esté en periodo de lactancia.
- Cuando se laboren horas extras, cada 3 horas las mujeres en lactancia tendrán un periodo adicional de quince minutos para alimentar a su bebé.
- El patrono debe garantizar al menos 25 minutos cada 3 horas para que la madre extraiga la leche. Este periodo se puede modificar si existe una certificación médica que así lo indique. Este periodo de extracción es pago y se considera como tiempo efectivo de trabajo. No es acumulable ni se pueden usar para otro fin.
Este último cambio es el que genera dudas. Por ejemplo: ¿Cómo se asegura el patrono que ese periodo no se usa para otro fin? ¿Coloca un vigilante en la sala de lactancia?
No es claro cómo se maneja ese periodo de extracción, por ejemplo, en sectores como la industria médica, donde salir de un cuarto limpio y volver a ingresar requiere un proceso de limpieza, cambio de ropa, lavado de manos, etc y traslado a la sala de lactancia. Ahora multipliquemos eso por la cantidad de mujeres que están en lactancia y que usarán el beneficio. ¿Serán necesarias salas de lactancia de mayor tamaño? ¿Más cerca de la estación de trabajo?
La lactancia, los derechos de una mujer que amamanta a su bebé y los derechos sobre todo del menor de edad que se beneficia del periodo de lactancia, merecen y deben ser protegidos. Esa protección, sin embargo, debe ajustarse a las diferentes realidades laborales, que, a juzgar por el texto final aprobado, ni siquiera se tomaron en cuenta.
