Equipo aún trabaja en la zona de los descrubrimientos y esperan que los analisis permitan reconstruir las condiciones climáticas y ambientales de la era de la megafauna.
El pasado 13 de febrero se informó del hallazgo de restos de megafauna en el cauce de un río en Cartago. Esto abrió una nueva ventana para comprender la historia natural de Costa Rica.
La coordinadora y curadora de Geología del Departamento de Historia Natural del Museo Nacional, Joanna Méndez Herrera, lidera el proyecto que ya permitió recuperar 49 piezas fósiles, entre ellas defensas de mastodonte que resultaron clave para la identificación científica.
Delfino.cr conversó con Méndez Herrera para profundizar en el descubrimiento que llenó de asombro al país y en el que trabajan 12 profesionales en geología, arqueología y biología, con el apoyo de estudiantes de la Universidad de Costa Rica en prácticas académicas.
Un reporte ciudadano dio la alerta
El proceso inició con el reporte de un ciudadano que observó los restos en una finca privada. Él contactó a la geóloga del proyecto tras localizar tres huesos y otros posibles restos en el sitio, incluyendo uno aparente tronco fosilizado.
Durante una visita de campo realizada el 15 de enero, el equipo de investigadores del museo confirmó que el fósil se encontraba visible dentro del depósito geológico.
En ese momento, el equipo determinó que se trataba de un mastodonte, ya que las defensas de estos animales constituyen fósiles diagnósticos que permiten identificar al menos el género al que pertenecen.

Con base en el patrón de esmaltado y la disposición curvada de las bandas presentes en la defensa, Méndez Herrera y el geólogo Guillermo Alvarado concluyeron que el ejemplar podría pertenecer al género Cuvieronius.
Posteriormente, el Dr. Spencer Lucas, curador de geología y paleontología del Museo de Historia Natural y Ciencias de Nuevo México, participó en la excavación y coincidió con la propuesta de identificación del fósil.
Excavación en condiciones complejas
El principal reto técnico radica en la ubicación del hallazgo. El fósil se localiza dentro del cauce del río, al pie de una terraza aluvial, condición que incrementa la complejidad de las labores de excavación.
Además, los frentes fríos que ingresaron al país desde el día del hallazgo generaron condiciones climáticas adversas que dificultaron el trabajo en campo, indicó Méndez Herrera.
Actualmente, el equipo continúa trabajando en una cuadrícula de 4 por 2 metros y aproximadamente un metro de espesor.
No existe una fecha definida para concluir la excavación y el equipo considera posible encontrar nuevos restos dentro de la misma zona.

Análisis y nuevas líneas de investigación
Los materiales recuperados se trasladan al Museo Nacional conforme avanza su extracción, debidamente embalados y, cuando resulta necesario, enyesados para garantizar su protección durante el transporte. El equipo envió muestras de restos vegetales fósiles para su datación mediante radiocarbono (carbono-14) y espera los resultados.
La información permitirá precisar la antigüedad del depósito y aportar datos sobre el contexto ambiental en el que vivió el animal.

El estrato donde apareció el mastodonte contiene abundantes restos vegetales, como hojas, troncos, tallos y semillas.
El análisis de esporas y otros elementos permitirá reconstruir las condiciones climáticas y ambientales de la era de la megafauna, así como profundizar en las investigaciones paleoambientales vinculadas a la presencia y eventual extinción de estas especies en el país.
El depósito geológico o estrato en el que se localiza el fósil puede aportar información valiosa sobre las condiciones climáticas y ambientales que predominaban durante la era de la megafauna".
Conservación y divulgación
Tras concluir la excavación, el equipo iniciará la fase de curado y restauración de las piezas recuperadas. Posteriormente, el Museo Nacional organizará una exhibición que contextualice el hallazgo dentro de la riqueza de la historia natural costarricense y de los encuentros faunísticos ocurridos durante el Gran Intercambio Biótico Americano.
Estamos trabajando en la propuesta de otras actividades educativas y de divulgación, tales como talleres dirigidos a niños y charlas sobre el tema".
El proyecto continúa en desarrollo y mantiene la expectativa de nuevos descubrimientos que amplíen el conocimiento sobre la megafauna que habitó el territorio nacional miles de años atrás.

