Documento remitido a la Sala Constitucional confirma que la Dirección de Patrimonio Cultural alertó sobre un “daño al patrimonio” en las puertas del Teatro Nacional el mismo día en que el MCJ respondió una solicitud de información.
El Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) reconoció ante la Sala Constitucional que la Dirección de Patrimonio Cultural advirtió sobre un posible daño patrimonial en las obras de restauración de las puertas del Teatro Nacional de Costa Rica, luego de que el despacho ministerial respondiera inicialmente una solicitud de información presentada por el ciudadano Emiliano Céspedes Pol.
Así consta en el informe rendido por el ministro de Cultura y Juventud, Jorge Rodríguez Vives, dentro del expediente N.° 26-00197-0007-CO, tramitado como recurso de amparo ante la Sala IV, documentación a la que Delfino.cr tuvo acceso.
Según el documento, el 8 de diciembre de 2025 Céspedes Pol solicitó información sobre las obras ejecutadas en el Teatro Nacional bajo la Licitación Reducida N.° 2025LD-000012-0009900001. El Ministerio respondió mediante el oficio MCJ-DM-1019-2025, firmado y comunicado el 19 de diciembre de 2025 a las 4:36 p.m., con la información que, según el jerarca, se tenía disponible en ese momento.
No obstante, minutos después de enviada esa respuesta, el Ministerio asegura que recibió comunicaciones internas de la Dirección de Patrimonio Cultural con observaciones técnicas sobre los trabajos ejecutados en el inmueble.
De acuerdo con el informe ministerial, a las 4:42 p.m. del mismo 19 de diciembre ingresó un correo electrónico del jefe de arquitectura de la Dirección de Patrimonio Cultural, Adrián Vindas Chaves, con observaciones levantadas tras una inspección en sitio. Posteriormente, a las 5:10 p.m., el director de Patrimonio Cultural, José Fernando Madrigal Fallas, envió un mensaje dirigido al ministro y al director del Teatro Nacional en el que calificó la situación como grave.
En ese correo, citado textualmente en el informe remitido a la Sala Constitucional, Madrigal señaló:
Esto sí es preocupante, a esto se le conoce como daño al patrimonio y no es reversible, porque ya se están perdiendo las molduras y la puerta está perdiendo su lenguaje histórico [...] Esto sí ya va en línea a una sanción, adicional esto nos expone demasiado dado que se ve que el trabajo no es correcto y no tiene calidad, las puertas perdieron el lenguaje de madera y dando una connotación de plástico. Sí debo indicar que se debe proceder con sanciones y me preocupa la supervisión y guía del TN en estos temas, a simple vista esto no se guio a la empresa para evitar esta situación".
Según el propio MCJ, fue a partir de esta cadena de correos que el despacho ministerial se informó de la gravedad de la situación y dictó “de forma inmediata las medidas pertinentes, para la salvaguarda del bien patrimonial”, instruidas mediante los oficios MCJ-DM-1027-2025, MCJ-DM-1028-2025, MCJ-DM-1029-2025 y MCJ-DM-1030-2025.
El informe presentado ante la Sala IV sostiene que la información disponible “fue ingresando de forma vertiginosa, y variando las circunstancias y el panorama de lo señalado en el oficio MCJ-DM-1019-2025”, y descarta que haya existido ocultamiento o encubrimiento de información hacia el solicitante.
En paralelo, el pasado 20 de diciembre de 2025, el Ministerio de Cultura y Juventud informó públicamente la apertura de investigaciones y la aplicación de sanciones relacionadas con las irregularidades detectadas en la restauración de las puertas del Teatro Nacional. En esa ocasión, el MCJ indicó que un informe técnico entregado por la Dirección de Patrimonio Cultural el 19 de diciembre concluyó que las obras no debían continuar y que era necesario rectificar los trabajos ya realizados.
Como parte de las medidas adoptadas, el ministro dispuso que el director de Patrimonio Cultural, José Fernando Madrigal, mantenga una supervisión permanente de la ejecución de los trabajos y asuma directamente las competencias de inspección, control y revisión, con el fin de asegurar el cumplimiento de los criterios técnicos y normativos aplicables a un bien de alto valor histórico. Además, instruyó a la viceministra Carmen Campos, en su condición de representante del jerarca ante la Comisión Nacional de Patrimonio Cultural, para que ejecute de forma inmediata las acciones correspondientes, conforme a lo establecido en la Ley N.° 7555 de Patrimonio Histórico Arquitectónico.
En el marco del recurso de amparo, el Ministerio también detalló la estructura de supervisión y fiscalización establecida en la contratación. Según los oficios TN-CO-012-2026 y CARTA-TN-ADM-PI-004-2026, el administrador del contrato designado fue Óscar Luis Flores Villalobos y la contraparte técnica y fiscalizadora fue Meysell Gabriela Loaiza Brenes, ambos funcionarios del Departamento de Conservación del Teatro Nacional. Por parte de la Dirección de Patrimonio Cultural, la supervisión correspondía a Adrián Vindas Chaves, jefe de la Unidad de Patrimonio Histórico Arquitectónico.
En ese sentido, el MCJ solicitó a la Sala Constitucional declarar sin lugar el recurso de amparo, al considerar que se dio respuesta oportuna y suficiente a la solicitud de información y que no se violentaron derechos fundamentales del recurrente.
Más allá del trámite judicial, en el texto del recurso de amparo presentado ante la Sala Constitucional, Céspedes Pol cuestionó la respuesta inicial brindada por el MCJ a su solicitud de información y defendió el interés público de su actuación, orientada a la protección del inmueble patrimonial. En declaraciones a Delfino.cr señaló que:
El Teatro Nacional es el patrimonio arquitectónico más importante de la historia patria, muestra de las capacidades y el espíritu de desarrollo de los costarricenses. Así como lucharon grandes estadistas, como don Rafael Iglesias, para hacerlo una realidad, hoy hay que luchar para protegerlo para las generaciones futuras”.
