Investigación señala que el crecimiento urbano y mala gestión de residuos elevan riesgo para especies en peligro.
Un estudio científico alertó que el acelerado crecimiento urbano en los alrededores del Parque Nacional Marino Las Baulas (PNMB), en Guanacaste, se asocia con un aumento en la depredación de nidos de tortugas marinas, especialmente de tortuga lora (Lepidochelys olivacea).
La investigación, publicada en el Journal of Wildlife Management, documentó que desde la creación del parque en 1991 la cantidad de edificaciones en la zona aumentó más de diez veces, lo que coincide con un incremento sostenido en los ataques a nidos.
El análisis determinó que el número de construcciones pasó de 47 en 1991 a 487 en 2024. Playa Grande Norte registró el mayor crecimiento, al pasar de nueve edificaciones a 311 en ese periodo.

En paralelo, la proporción de nidos de tortuga lora depredados aumentó de 3% en la temporada 2011-2012 a 85% en 2016-2017.
El equipo investigador evaluó la relación entre el desarrollo urbano y la disponibilidad de residuos como fuente de alimento para fauna silvestre.
Mediante cámaras trampa instaladas en 24 puntos, identificó ocho especies que accedían a basura en zonas urbanizadas del parque y su área de amortiguamiento. El mapache concentró el 84% de las detecciones y también figuró como el principal depredador de huevos de tortuga durante el periodo analizado.
El estudio plantea que el acceso constante a desechos pudo favorecer el aumento de poblaciones de mapaches y, de manera indirecta, incrementar la depredación de nidos. Los modelos estadísticos utilizados también mostraron que el número total de edificaciones en el área influyó en la cantidad de nidos depredados.
Aunque los autores no establecieron una relación causal directa, señalaron que la tendencia observada resulta consistente con ese mecanismo y advirtieron que la continuidad del desarrollo, sin mejoras en la gestión de residuos, podría agravar el impacto sobre especies en riesgo.
Actualmente las tortugas baula (Dermochelys coriacea), verde (Chelonia mydas) y lora, que anidan en el parque, se encuentran en categorías de amenaza a nivel internacional.
Entre las recomendaciones, el estudio plantea limitar la expansión urbana en la zona de amortiguamiento y fortalecer la gestión de residuos mediante contenedores con mayor capacidad y sistemas de cierre automático.
También sugiere combinar estas medidas con acciones directas de protección de nidos, como viveros y resguardo in situ, para mitigar el riesgo mientras se estabilizan las poblaciones de depredadores.
El parque fue creado en 1991 con el objetivo principal de proteger la tortuga baula del Pacífico oriental, catalogada en peligro crítico. El trabajo de investigación advierte que los efectos indirectos del desarrollo urbano podrían contradecir los fines de conservación si no se adoptan medidas de manejo oportunas.
