El comité de ascensos de la Federación Costarricense de Judo otorgó a Ian Ignacio Sancho Chinchilla el grado de 3er Dan (Sandan), una distinción que reconoce su esfuerzo y constancia en este deporte.

Después de recibir el ascenso, Sancho indicó:

El reconocimiento representa el esfuerzo de muchos años que he dedicado gran parte de mi vida al deporte del judo”

Añadió que más allá del grado, lo que lo conmovió fueron las palabras de senseis como Donny Gómez, presidente de la federación, y de profesores nacionales que lo han acompañado desde su niñez:

Sus palabras de verdad me llenan, me reconfortan, y es bonito saber que de alguna manera se valora todo el esfuerzo y dedicación”

El judoca costarricense, que culminó sus estudios universitarios en Educación Física en la Universidad de Tokai en Japón, ha combinado su formación académica con una carrera deportiva que lo llevó a hacer historia en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, al convertirse en el primer tico en ganar un combate en estas justas.

En Japón, Sancho vivió un exigente proceso de preparación. Durante seis años, su rutina incluía entrenamientos desde las 6:00 a.m. bajo la guía del maestro Kenji Mitsumoto, clases universitarias y sesiones adicionales en la noche.

Actualmente, el judoca también se desempeña como entrenador. La Federación Costarricense de Judo lo nombró como preparador de su hermano Sebastián Sancho, quien compitió en los Juegos Olímpicos de París 2024 en la categoría de -60 kilogramos. La decisión fue tomada por una comisión técnica, que valoró tanto su experiencia como su conexión con el atleta clasificado.

La historia de Ignacio Sancho refleja el camino de progresión en el judo, donde los cinturones simbolizan el avance de un judoka. Desde los colores básicos como blanco, amarillo, naranja, verde, azul y marrón, hasta el cinturón negro que inicia con el 1er Dan. Con cada grado, el deportista no solo demuestra habilidades técnicas, sino también una trayectoria de compromiso con la disciplina.