Por Andrea Alfaro Jiménez - Estudiante de la carrera de Ingeniería Industrial

En la historia de la humanidad conocemos y diferenciamos eras, y con ello características particulares que han generado lo que vivimos en la actualidad; y es que justamente "nada es permanente, a excepción del cambio", decía Heráclito. Atravesamos en este momento un importante número cambios a nivel industrial, en la denominada la Revolución 4.0, y mucho más allá de la industria, involucra todos los campos en los que nos desempeñamos los seres humanos. Esto desafía patrones de comportamiento, aprendizaje y convivencia en nosotros mismos, con lo que se habla de retos en todos los niveles; entre ellos y con énfasis en esta ocasión, a nivel de educación y desarrollo profesional.

El mundo ha vivido hasta el día de hoy cuatro revoluciones industriales, cada una con cambios específicos que han desafiado a la humanidad. Sin embargo, la era que vivimos y de la que somos protagonistas redefine nuestro comportamiento y capacidad de adaptación en conjunto con la influencia de la tecnología aditiva, el internet de las cosas y la big data. Por ello, de acuerdo con Schwab (2016), "las sorprendentes innovaciones provocadas por la cuarta revolución industrial, desde la biotecnología hasta la inteligencia artificial, están redefiniendo lo que significa ser humano" (p.17).

De forma anticipada, hemos vivido una era digital que sabemos hoy en día ha condicionado la forma como convivimos, pues la tecnología está inmersa en todo lo que hacemos día a día. En el ámbito de la academia se considera que la tendencia de la enseñanza apunta a que “el aprendizaje se mueve de lo formal a lo informal, el conocimiento evoluciona de lo explícito a lo implícito y el valor cambia de lo tangible hacia lo intangible” (Jarche, 2013, p. 11). De esta manera, se cambian los modelos de educación por otros cada vez más enfocados en facilitar la experiencia de aprendizaje, el pensamiento crítico y la creatividad en los estudiantes.

Desde el punto de vista de empleabilidad, según EUROFUND (2018), actualmente la utilización de tecnologías digitales permite el control algorítmico de maquinaria y, por tanto, muchas más posibilidades de automatización de las diferentes labores, lo que se estima dará paso al origen de nuevos puestos de trabajo y al reemplazo de algunos por otros nuevos con diferentes tipos de actividades. Lo anterior supone un reto importante para los profesionales de la actualidad y los que se encuentran en formación, ya que sin duda alguna no bastará la educación continua en sus campos y la vigencia de sus conocimientos técnicos si no son capaces de adaptarse a fluir con los cambios tecnológicos y convertirlos en sus aliados; pero sobre todo a saberse indispensables en la forma como logren trabajar al lado de estos, ya que muchas funciones se continuarán automatizando en la industria. Por tanto, conviene hacer hincapié en que probablemente prevalecerá el profesional que con sus capacidades intangibles logre el mejor manejo de recursos de su entorno en esta revolución donde mucho se habla del entorno VUCA, caracterizado por la volatilidad, la incertidumbre, complejidad y la ambigüedad, de forma que no es posible escapar de esta realidad, “la única solución razonable es establecer los mecanismos que nos permitan prosperar a pesar de las dificultades, que ya sabemos que tendremos que encarar en el futuro, en casi cualquier escenario que imaginemos.” (Petrella y Tessore, 2018, p. 9).

De esta manera hablamos de que las tres primeras revoluciones impactaron principalmente en maquinaria y tecnología dura; en esta cuarta, las personas somos la piedra angular de esta gran transformación, por tanto, nos vemos obligados a afrontar individual y colectivamente los retos planteados (Jarche, 2018). Con lo que vislumbramos un presente que nos reta no solo a nivel industrial, sino desde nuestra esencia y con ello en todas las áreas donde nos desempeñamos, desaprendiendo y aprendiendo lo que conocemos hasta hoy, ya que justamente lo único constante es el cambio de acuerdo con Heráclito, y en esta era somos el ejemplo de ello.

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.

Referencias:

• EUROFOUND. (2018). Automation digitalisation and platforms: Implications for work and employment. https://www.eurofound.europa.eu/sites/default/files/ef_publication/ field_ef_document/ef18002en.pdf
• Jarche, H. (2013). Preparing for the network era workplace. https://goo.gl/x2kJeS
• Jarche, H. (2018). Humans working socially. https://goo.gl/ct17S3
• Petrella, C. y Tessore, C. (2018). Prospectiva sobre mercado laboral – VUCA investigación sobre mercado laboral publicaciones un futuro VUCA como referencia. https://www.academia.edu/37453793/PROSPECTIVA_SOBRE_MERCADO_LABORAL_VUCA_INVESTIGACION_SOBRE_MERCADO_LABORAL_PUBLICACIONES_Un_futuro_VUCA_como_referencia
• Schwab, K. (2016). La cuarta revolución industrial. http://40.70.207.114/documentosV2/La%20cuarta%20revolucion%20industrial-Klaus%20Schwab%20(1).pdf