Según los datos de las más recientes encuestas Rodrigo Chaves supera a José María Figueres con un 46,6%, la sombra que ha dejado el Partido Liberación Nacional a lo largo de su historia le aleja cada día de hacerse con el Poder Ejecutivo en el próximo periodo (2022-2026).

Otro dato relevante —y que no se ha discutido mucho— es que diecinueve diputaciones electas del PLN no necesariamente representan un respaldo real de los sectores populares a este partido político, su gane en curules legislativas es una resonancia directa del abstencionismo de más de 1.4 millones de personas que no salieron a votar, según los datos oficiales del Tribunal Supremo de Elecciones.

En la misma línea, se hace evidente que ambas candidaturas están tratando de jalar caudal político a través de figuras reconocidas dentro de sus agrupaciones, en el caso de Figures, por mencionar un ejemplo, sale María Luis Ávila y en el otro extremo Juan Diego Castro con su adhesión al Partido Progreso Social Democrático. Aquí surge una desventaja evidente para el PLN, los grupos partidarios de otras agrupaciones políticas parecen ser más cercanos ideológicamente a los intereses y formas de pensar de la propuesta política de Chaves aumentando su caudal político.

Por otra parte, ambos candidatos han sostenido reuniones y en ellas han asumido compromisos políticos con los grupos de poder religioso, vemos a un Figures en su desesperación por ganar votos ante su impopularidad comprometiendo la creación de una “Oficina de enlace para asuntos de la fe” con la Alianza Evangélica que busca tener su Lobby político, en esa misma sintonía Chaves acercándose la Iglesia Católica que tiene una posición más discreta.

Además, la imagen de Chaves a nivel público proyecta seguridad, eso también repercute en la percepción del votante potencial hacia él, mientras que Figures proyecta desesperación en su búsqueda continua de respaldo político. Una estrategia que usa Chaves es su autoritarismo, mecanismo de control social bien explotado en América Latina y que le está dando buenos resultados, pues accede al inconsciente colectivo del tico promedio que aun hoy día sigue estando fuertemente influenciada por la socialización de la cultura patriarcal.

Igualmente, en esta búsqueda del voto Chaves asume el compromiso de vetar la ley de empleo público, ley que ha generado tensión en los últimos dos años a las personas funcionarias del sector público que tiene un peso político importante. Mientras Figueres sigue en su posición de reformarla, este hecho tendrá coste político directo para el Partido Liberación Nacional.

Por otro lado, y no menos importante es que la conformación de la Asamblea Legislativa para el próximo período evidencia el distanciamiento político de personas que representan amplios intereses económicos que generalmente estaban afiliadas a algún partido político del bipartidismo. Eso refleja que los grupos de poder están divididos al menos por ahora, habría que ver en el desempeño de sus obligaciones que posiciones van sumando y respaldando en el desarrollo de este próximo gobierno.

Finalmente, para cerrar esta opinión considero que Chaves tiene ventaja sobre Figures ya que ha logrado conectar con el tico promedio, educado, reproductor de la cultura patriarcal, presentándose como un héroe y hay quienes desde ya lo ven como el salvador para Costa Rica. Mientras que Figures está pagando el coste político de la sombra de corrupción que carcome a su partido.

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