En días pasados pregunté por Facebook, quiénes habían sido encuestados en la calle o vía telefónica, agradezco a los muchos que respondieron. La gran mayoría indico nunca haber sido contactado en su vida, algunos pocos indicaron que en esta ocasión ya los habían encuestado.

Aprovechando que hoy se publicó por completo la ultima encuesta del CIEP (UCR) antes de la primera ronda (y que no puede publicarse ninguna más debido a la veda electoral que inició a la medianoche del 3 de febrero) me gustaría mencionar ciertos aspectos interesantes. Esto no es ni un intento de mencionar por quién votar o por quién no hacerlo, al final eso sería irónico dado la premisa de que realmente hay una ilusión sobre la libertad de elección.

Hagamos un breve ejercicio, piense usted en 5 empresas que producen bebidas gaseosas. Muy posiblemente en este momento, haya pensado en varios tipos de bebidas gaseosas, y varios de esos son de la misma empresa. Lo curioso es que la Coca Cola, principal marca en la mente de los consumidores, sigue siendo la que más invierte en publicidad. Presenta así una dominación del mercado en la mente de los consumidores. En política sucede algo similar, con un agravante que son las encuestas (en particular las telefónicas). Quien más invierte o quien tiene alguna carrera política reciente, que lo haga ser visible (diputados, ministros) se posiciona en la mente de los votantes.

Las encuestas entran acá a jugar el papel de la profecía autocumplida o efecto Pigmalión. Las encuestas cara a cara, que dan la posibilidad al encuestado de ver una réplica de la papeleta presidencial, dan un número más real de lo que podría pasar en la urna, sin embargo, por vía telefónica, y ante el panorama de tener 25 candidaturas, las encuestadoras no preguntan sobre todos los candidatos, si no que centran sus preguntas sobre unos 4 a 8. Claro está, dan la posibilidad de responder de forma abierta “Por quién votaría”, con un detallito. Y esto lo cuento debido a que me llamaron 3 veces para encuestarme en este proceso electoral (confieso que antes de este proceso nunca me habían llamado o encuestado en la calle), y noté que las primeras preguntas sobre los 4 o 6 candidatos, sucedieron previo a la pregunta “por quien votaría”, por lo cual en caso de yo desconocer (como le sucede a la gran mayoría de los indecisos) quienes son los otros 19 candidatos, habría dicho uno de esos 4 o 6 previamente mencionados. Eso sucede hasta en trucos de magia, donde posicionan un numero en la mente de la persona, hasta preguntarle que piense en un numero y curiosamente es el que han posicionado.

De esta manera las encuestas pronostican a una cantidad determinada de candidatos como potenciales ganadores, y tienen altas probabilidades de “pegar” sino el orden, por lo menos quiénes son los que se posicionan en ese podio, debido a que han ido posicionando junto a la pauta publicitaria a los “posibles”.

Acá es donde vemos en efecto la ilusión de la libertad de elección, creemos que al tener X cantidad de opciones para elegir estamos realmente escogiendo libremente, claro soy consciente que acá el termino “libre”, lo uso mas en cuanto al proceso de pensamiento y no en cuanto a que tengamos alguien con una pistola para obligarnos.  Volviendo al ejemplo de las gaseosas, estamos yendo a la cámara refrigerante y vemos las opciones que pagan ese extra para estar en esa sección, de esa forma probablemente no tomemos alguna de las bebidas que solo se posicionan en el área de los refrescos no enfriados.

El costo para el votante en tiempo de leerse las propuestas de todos los candidatos y valorarlas es muy alto, y terminan por facilidad o por manipulación mediática de escoger entre las opciones que más han invertido en pauta publicitaria. Es para nada curioso, que a excepción del Frente Amplio (que parece tener una base fiel cercana al 5%) cinco de los seis partidos que puntúan mas alto en las encuestas y que las televisoras principales (Canal 6 y 7) invitan a sus debates de cierre (con una alta desventaja para todos los demás partidos, ya que el debate sucede después de la veda electoral) son quienes más les han pagado pauta televisiva. Los medios de comunicación y los partidos políticos sabiendo esto, recurren a lo que puedan para obtener dinero para meterlo en pauta televisiva, dinero que en algunos casos es “adelantado” por el mismo TSE y en otros casos es donado por empresarios que son de los más favorecidos por contratos con el Estado, lo que en otras latitudes llaman empreSAURIOS, debido a que realmente no son empresarios que compitan en mercados altamente abiertos y poco regulados, si no que se benefician de sus contactos en política (como sucedió con MECO y H.Solis en el Caso Cochinilla).

El “irse a la cama” con ciertos empreSAURIOS no es nuevo, y de hecho ha sido achacado en muchas veces el actual presidente Carlos Alvarado por lo mismo con miembros del conocido grupo Horizonte Positivo, grupo que algunos de sus miembros curiosamente están respaldando un par de candidaturas presidenciales con mucho flujo de caja.

Podemos ver que la ilusión de poder votar por quien más se ajuste a nuestra forma de pensar, se ve limitada por la gran cantidad de recursos económicos que se traducen en publicidad y presencia en medios. Aun están en sus manos que eso no sea así, a modo de recomendación podría tomar los siguientes enlaces (https://comparador.delfino.cr / https://votometro.votemoscr.com ), llenar rápidamente las preguntas que se sugieren y quizá revisar los planes de gobierno de las primeras 2 o 3 opciones que le salen ahí. De esta forma podría ser que vote para presidente por alguien que por lo menos respondió parecido a usted sobre ciertos problemas de relevancia nacional, y no se lo “bailaron” con una campaña política que se convierte mas en un concurso de belleza que en otra cosa.

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