Por José Andrés Hidalgo - Estudiante de la carrera en Ing. Industrial

En un mundo donde la tecnología cada día es más importante en la industria y las actividades humanas sufren constantemente cambios, la idea de innovar y usar tecnologías para solucionar nuestros problemas está siempre presente en la mente de los profesionales. Si se nos presenta un problema tenemos una tecnología que lo solucione. La tecnología evoluciona a pasos agigantados y, por ende, su complejidad para producirlas y sobre todo entenderlas para su uso, esto ha generado un gran impacto en las áreas educativas y de formación profesional. Conociendo el contexto en que las empresas se encuentran y sabiendo que la complejidad o propiamente dicho las complicaciones no son beneficiosas para la empresa, es importante hacerse las siguientes preguntas: ¿es necesaria la complejidad de sistemas?, ¿debería apuntar hacia una simplicidad organizativa haciendo uso de las tecnologías?, ¿a más complejidad mis resultados se verán afectados?

El autor Peter Kenn sostiene que las empresas a través del uso de tecnologías de la información deberían buscar un rediseño organizativo para así lograr una simplicidad organizativa y aumentar la complejidad de la empresa es un error que se comete muy a menudo (Keen, 1991). Por ejemplo, la implementación de varios niveles directivos, procedimientos de control constantes y rigurosos o cadenas de suministros con muchos canales de comunicación son elementos que potencian la burocracia y crean una organización que es menos flexible y con una menor capacidad de respuesta. Bajo la misma teoría se propone el uso adecuado y solo cuando es necesario y no representa una ventana a la complejidad, por ejemplo, el uso de técnicas de trabajo colaborativo como videoconferencias o uso de correo electrónico.

Sin embargo, vemos que existe otro tipo de antítesis que propone combatir la complejidad con la complejidad. J. Mélése ve a la organización como un ser vivo que evoluciona constantemente debido a su entorno. Vemos que la tecnología hoy en día no solo es un asunto técnico, sino que también forma parte intrínseca de la vida del hombre y es, en casos empresariales, un asunto de estrategias. Entonces al igual que los seres vivos, las organizaciones tienen que aumentar su complejidad si quieren evolucionar y perdurar en el tiempo (Mélese, 1988). La adopción de tecnologías es como un monte que tenemos que escalar: si bien el camino podrá ser duro, una vez en la cima solo habremos obtenido crecimiento. La empresa tiene que retarse (adoptar nuevas tecnologías o amplificar su complejidad) para lograr un crecimiento (reducción de complejidad). Fernando Sáez nos dice que para que una empresa pueda ser innovadora tendrá que, junto a las nuevas tecnologías, rediseñar sus estructuras burocráticas en estructuras más flexibles; también tendrá que formar a su recurso humano dando prioridad en habilidades blandas y, por último, hacer del hardware y software elementos presentes en la cotidianidad de la empresa (Saéz, 1995).

A lo largo de este artículo se ha visto como la idea de una organización orientada a la simplicidad no solo es algo ingenuo debido a que se opone a la misma evolución de la empresa. Resulta muy difícil evolucionar y abrirse al cambio sin aumentar la complejidad. Una empresa que desee estar en control de su entorno y responder a las necesidades cambiantes de su mercado tendrá que considerar aumentar su complejidad.

 

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.

Referencias bibliográficas:
  • Keen, P.G.W. (1991). Shaping the future: Business design through information technology. Harvard Business School Press.
  • Mélése, J. (1988). Approches systémiques des organisations: vers l'entreprise a complexité humaine, Ed. Hommes et Téchniques, Suresnes.
  • Saéz, F. (1995). Tecnología de la información, innovación y complejidad. Madrid, España: Universidad Politécnica de Madrid.