Por Daniela Calvo y Eilyn González – Estudiantes del Club D Squad

Dentro del contexto del baile, muchos bailarines afirman que el movimiento de sus cuerpos al ritmo de la música no solo es una forma de aliviar el estrés o una parte de su entrenamiento físico, sino que también es un medio de expresión utilizado para comunicar un mensaje. ¿Por qué es el baile un arma poderosa para ser visto y escuchado? La respuesta se remonta a años atrás, cuando nuestros antepasados comenzaron una revolución en contra de diferentes injusticias y discriminaciones que, incluso, continúan actualmente. Uno de los géneros que ha tenido gran influencia cultural y social es el hiphop, ya que según lo expresa Sandín (2015), desde el punto de vista gubernamental, fue una reacción a las políticas de rechazo y represión establecidas por el hombre blanco hacia las etnias que consideraban “inferiores”, que llevó a los jóvenes de los barrios marginales de Nueva York a canalizar su rabia y disconformidad hacia la sociedad racista estadounidense, por medio de la creación de una cultura urbana que los representara.

El hiphop nació en los años 70 en el Bronx (Nueva York); según Frasco y Toth (2008), en este barrio habitaba una gran parte de las poblaciones negras pobres de Estados Unidos, así como ciudadanos provenientes principalmente de Jamaica, Puerto Rico y Costa Rica e inmigrantes pobres italianos y alemanes. La situación económica vivida era de extrema pobreza, por lo que comenzó el incremento de las pandillas (gangs). Grupos de jóvenes afroamericanos, en su mayoría jamaiquinos y del Caribe, organizaban fiestas en la vía pública o en lugares específicos, conocidas como blockparties o houseparties, donde los DJ mezclaban música con equipos conectados ilícitamente a la red eléctrica. Frasco y Toth (2008) describen que estas agrupaciones promovían sus derechos creando una cultura e identidad negra, por medio del desarrollo del baile y la música; era un espacio enfocado en su propia expresión y en donde se reconocían legalmente sus derechos civiles como una muestra de integrarlos formalmente a la sociedad estadounidense.

De acuerdo con Palacios (2019), durante el desarrollo de la cultura hiphop se destacan cuatro elementos principales: el primero fue el djing, que se desarrolló a inicios de los años 70 y la música que reproducían los DJ eran las partes instrumentales de los vinilos de disco, llamados breaks. Con el tiempo, se crearon técnicas como el scratching, el sampling y double-back, que permitieron mezclar y reproducir los beats a mayor velocidad. Junto con el djing apareció el ‘emceeing’ o rap, que consistía en rimar palabras o ideas de manera libre, sin perder el tiempo rítmico ni la fluidez. El tercer elemento fue el b-boying, en la actualidad breakdance. Este tipo de baile surgió de los break boys, quienes eran los jóvenes que bailaban al ritmo de los breaks. Este estilo ha evolucionado con el tiempo, se han creado nuevas técnicas y formas de movimiento, además de colectivos de bailarines llamados crews. Por otra parte, el mismo autor menciona el grafiti como el cuarto elemento, este se basaba en crear obras con aerosoles o marcadores en edificios o estaciones del metro, y los artistas dejaban sus firmas, conocidas como tags, para así poder ser reconocidos.

El hiphop es un movimiento cultural compuesto por baile, canto, música y expresiones gráficas. Ha tenido un gran impacto social desde su nacimiento y ha funcionado como respuesta ante el racismo y la opresión. Por medio de estas expresiones artísticas, los jóvenes de la época lograron representar su situación actual, crearon una identidad y promovieron la inclusión. A lo largo del tiempo, muchas personas se han unido en este movimiento, llenando vacíos y alejándose de malos caminos, por lo que se ha utilizado como un elemento de transformación social y para la expansión de la paz.

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.

Referencias bibliográficas:
  • Frasco, L. y Toth, F. (2008). La génesis del hip hop: raíces culturales y contexto sociohistórico. IX Congreso Argentino de Antropología Social. http://cdsa.aacademica.org/000-080/454.pdf
  • Sandín, J. (2015). El hip hop como movimiento social y reivindicativo. [Trabajo de grado]. Universidad Politécnica de Valencia. https://riunet.upv.es/bitstream/handle/10251/71229/SANDIN%20-%20El%20Hip%20Hop%20como%20movimiento%20social%20y%20reivindicativo.pdf?sequence=2
  • Palacios, F. (2019). Hip hop en Costa Rica: discursos, prácticas y tensiones. [Trabajo de grado]. Universidad de Costa Rica. http://www.ts.ucr.ac.cr/binarios/tfglic/tfg-l-2019-17.pdf