Por Moisés Badilla López – Estudiante de la carrera de Ingeniería en sistemas

Para empezar, de acuerdo con Fernández (2017) la carga inalámbrica “consiste en generar un campo electromagnético y emisor de energía, y lograr captar la energía en el otro extremo. El campo electromagnético lo genera el soporte para carga y el receptor es el teléfono móvil”. Esta tecnología, con el paso del tiempo, está surgiendo cada vez más en los celulares modernos. Existen dos tipos: la inductiva, que envía señales electromagnéticas dirigidas a la batería del dispositivo, y por resonancia, que es básicamente el mismo concepto, pero no requiere de contacto directo. ¿Es la carga inalámbrica la mejor opción?

La carga inalámbrica posee una gran cantidad de ventajas, entre las que destacan que al momento de manejar puede ser muy útil, ya que se puede añadir el cargador junto con una base para apoyar el teléfono. De igual forma, ya que cada vez se está haciendo más común, no solo los Smartphone tienen la capacidad de cargarse de esta manera, existen relojes inteligentes que también son compatibles, por lo que un solo cargador tiene la capacidad de darle energía a varios dispositivos al mismo tiempo. Es importante destacar que muchas veces los cables se estropean debido a un accidente, por lo tanto, si una persona llega a despistarse, puede jalar el cable de manera brusca y dañarlo; en cambio, un cargador inalámbrico sería lo más conveniente, ya que no requiere de conectores. En último lugar, una base puede ser compatible con cualquier dispositivo que tenga la posibilidad de cargarse de esa manera.

Si bien los beneficios de esta tecnología son numerosos, presenta sus desventajas, como cualquier tecnología emergente. Primero, la lentitud de carga es notable con respecto a los cables; por ejemplo, un cargador normal cargaría un celular promedio en una hora y media, sin embargo, uno inalámbrico duraría alrededor de tres a cuatro horas. Otro problema que se manifiesta es que no se puede utilizar el dispositivo que se esté cargando debido a que el alcance es muy reducido, por lo que debe estar cerca del cargador. Además, es importante resaltar que los cargadores inalámbricos tienen un costo mayor que un cargador común. Por otro lado, el llamarse “inalámbrico” no quiere decir que se dejen de usar cables, ya que la base lo necesita. Por último, estos cargadores tienden a consumir mucha electricidad para poder generar el campo electromagnético, esto claramente puede afectar el medio ambiente.

En síntesis, la carga inalámbrica tiene mucho potencial y está poco a poco ganando relevancia en el mercado de tecnologías, ya que es una tecnología emergente y debe mejorarse para bien. Aunque tenga sus desventajas, es fácil visualizar los cargadores inalámbricos en un futuro no muy lejano en el que los teléfonos inteligentes y otros dispositivos solo usarían este tipo de carga, y los cables quedarían en el olvido. Entonces, se puede resumir que la carga inalámbrica es vista como un avance muy importante en el que aún se deben pulir algunos aspectos para que funcione de una manera óptima; de esa manera, con el pasar del tiempo, se introducirá en el mercado y se volverá un estándar.

 

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.

Referencias bibliográficas:
  • Fernández, S. (2017) ¿Qué es y cómo funciona la carga inalámbrica en los teléfonos móviles? Recuperado de https://www.xatakamovil.com/desarrollo/que-es-y-como-funciona-la-cargainalambrica-en-los-telefonos-moviles