Los diputados aprobaron este lunes, tras su receso de una semana, la reforma al Reglamento de la Asamblea Legislativa que les permitirá realizar sesiones virtuales de Plenario y comisiones en caso de situaciones de conmoción interna, calamidad pública o estado de emergencia nacional que impida a los congresistas trasladarse hasta Cuesta de Moras.
La reforma tramitada en el expediente 21.903 recibió el aval de la Sala Constitucional, aunque en su resolución los magistrados dejaron claras las reglas que deberá seguir el Congreso para que sus actuaciones en esas sesiones virtuales estén apegadas a la legalidad.
Los magistrados constitucionales emitieron su resolución abarcando dos temas: el quorum necesario para sesionar y su modalidad; y el carácter público de las sesiones del Congreso.
En primer lugar tomaron en consideración que la humanidad atraviesa una pandemia de coronavirus y que la reforma planteada establece las reglas que deben seguirse para una correcta sesión virtual. Sin embargo, los magistrados incluyeron varias más: que estén los 38 diputados para arrancar la sesión; que las sesiones sean públicas; que se siga la regla de las mayorías para adoptar las decisiones legislativas; y que se respete el derecho de participación de los congresistas.
Además, la Sala reconoció que la Constitución es un "cuerpo normativo vivo" cuya interpretación debe adaptarse a las nuevas circunstancias, y por ende, cuando el texto habla de concurrencia o presencia de los diputados, esta no puede limitarse a la presencia física, especialmente en momentos de emergencia nacional.
En el aspecto de la publicidad de las sesiones, la Sala recordó que el pueblo tiene el derecho "pleno e incuestionable" de imponerse del conocimiento de todos los asuntos que son discutidos y decididos en el Parlamento, así como de las justificaciones o motivos de las decisiones tomadas; pues es consecuencia de una democracia en la que el pueblo escoge a 57 representantes para tratar, deliberar y decidir los asuntos que, originariamente, le corresponderían a la colectividad.
Los asuntos propios de una democracia representativa y participativa deben ser tratados con absoluta publicidad y a plena luz, sin posibilidad ninguna de impedirle a la ciudadanía, la opinión pública y los medios de comunicación colectiva tener conocimiento y conciencia de lo que ahí se discute y delibera. La Asamblea Legislativa debe ser el poder del Estado más traslúcido de todos.
El voto recuerda que la Asamblea solamente puede recurrir al secretismo bajo "razones muy calificadas y de conveniencia general", que esa decisión debe ser suficientemente motivada y justificada con razones de hecho y derecho; y ser aprobada con la mayoría que señala la Constitución.
Y tratándose de sesiones virtuales, los magistrados extendieron el principio de publicidad para advertir a los diputados que este incluye el derecho de las personas interesadas de participar en tiempo real de las sesiones virtuales del Parlamento, y por ende, deberán adoptar las medidas necesarias y adecuadas para que exista una "barra del público virtual" y una "barra de prensa virtual", ambas en tiempo real y simultáneo al desarrollo de las sesiones.
De este modo, la Asamblea no podrá limitarse a retransmitir las sesiones por redes sociales o YouTube, como actualmente lo hace, donde los comentarios de la ciudadanía no son leídos por los diputados.
Lo que se busca es que las distintas sesiones de la Asamblea, aunque sean virtuales, puedan ser presenciadas por los interesesados y estos puedan opinar en tiempo real, de forma similar a como ocurre en la actualidad, en resguardo del principio de publicidad de las sesiones.
Finalmente, el voto de la Sala señala que dado que la reforma autoriza a que, además de la sesiones de Plenario y comisiones se hagan virtuales, también pueda usarse esa modalidad en reuniones de jefaturas de fracción y las propias reuniones de las fracciones legislativas, estas también deberán transmitirse de forma pública, garantizando la participación ciudadana y de la prensa en tiempo real.
Históricamente, la Asamblea no ha permitido el ingreso de la prensa a las reuniones de las jefaturas de fracción, ni a las internas de las fracciones, a pesar de que son sesiones por las cuales perciben remuneración pagada con fondos públicos.
Discusión por menor uso de la palabra
Como seguramente ya se habrán enterado, la sesión de ayer estuvo marcada por otro penoso episodio que a la postre terminó con el presidente de la Asamblea Legislativa llamando "farsante y mentiroso" al diputado Jonathan Prendas. ¿Cómo inició todo?
El fin de semana les informamos que las jefaturas de fracción del Congreso habían acordado disminuir el uso de la palabra durante las sesiones de Plenario, al menos por esta semana, debido a la situación sanitaria. Ello implicaba eliminar el espacio de control político e instar a los diputados a no realizar intervenciones por el fondo de los proyectos, sino enviar sus opiniones por escrito para incorporarlas al acta.
Pues bien. Este lunes empezó a conocer una moción de posposición para: votar la reforma al reglamento a la que aludimos en el punto anterior; y tramitar dos proyectos de ley en primer debate. Erick Rodríguez pidió la palabra por el orden por lo que Eduardo Cruickshank le recordó que en reunión de jefaturas de fracción se acordó hacer una excitativa a todos para que se abstuvieran de solicitar el uso de la palabra.
Rodríguez accedió y no habló en ese momento, sin embargo, Jonathan Prendas también pidió el uso de la palabra por el orden y habló, señalando que lo decidido por las jefaturas del Congreso y Cruickshank había sido una "decisión unilateral".
Cerrarle el micrófono y silenciar la Asamblea Legislativa no es un buen precedente democrático y el que ya la parte administrativa haya hecho un informe tan detallado sobre todo lo que se ha hecho para resguardar la salud de los diputados nos parece que es improcedente cerrar micrófonos. El usar acá las caretas y las los tapabocas no significa cerrar micrófono, y podríamos perfectamente hacer uso de la palabra por ejemplo proponerle a los diputados y diputadas el que se haga un debate reglado sobre la sexta pifia del Gobierno sobre la reactivación económica que es una falta de respeto al país como por ejemplo analizar puntos de vista pues más profundos en temas de interés para la sociedad costarricense.
Ante ello, Cruickshank le recordó a Prendas que él también participó de la sesión virtual de jefaturas donde se acordó la metología de trabajo, y que si bien no tenía derecho a votar, tampoco externó el estar en contra de la decisión: "Yo hubiera preferido que en esa sesión en la que usted tuvo una amplia participación a excepto de emitir el voto, si usted hubiera manifestado lo que hoy viene a manifestar aquí".
Erick Rodríguez intervino para de seguido para "dejar patente el peligro de venir a actuar robóticamente apretar un botón para decir sí o decir no únicamente". Franggi Nicolás le siguió para recriminar que su propuesta de colocar un podio en el Salón de Expresidentes y Expresidenta de la República, desde donde se puedan dar discursos, fuera rechazada ad portas.
Porque yo estoy segura que en el Ejecutivo habrá más de alguno viendo que tenemos un presidente que se molesta ante las críticas de la oposición, yo estoy segura que están que aplauden que este Congreso vote y vote sin poder decir absolutamente nada. Y eso es un grave atropello a la ciudadanía que nos puso en este Congreso para también ejercer control político.
Cruickshank le respondió que se discutieron varias opciones y que las jefaturas de fracción "que los representan a ustedes", acordaron que simplemente se estableciera el funcionamiento como se tiene actualmente, que 15 diputados en cada sesión ocupen el Salón de Expresidentes y que cada vez que quieran hacer uso de la palabra se trasladen a sus curules al Plenario.
La diputada Nidia Céspedes dijo que era una mordaza lo que quería ponérsele al Plenario. "Pretenden aprobar agendas favorables al Ejecutivo, secuestrando la Asamblea, porque para mí es un secuestro. Tenemos tapabocas, pero no podemos quedarnos callados con todo eso, usando el miedo con la complicidad de algunos partidos para aprobar agendas económicas que no garantizan para nada la reactivación económica tan urgente", dijo.
Jonathan Prendas intervino de nuevo para señalar que él no opinó sobre limitar el uso de la palabra, durante la reunión de jefaturas de fracción, porque no se les preguntó. Cruickshank, ya con su paciencia colmada, le dijo que el reglamento es claro en el sentido de que en las reuniones de jefaturas de fracción, los diputados independientes tienen derecho a voz, pero no tienen derecho a voto.
De manera que esta Presidencia no puede violentar el reglamento de la Asamblea Legislativa otorgándoles lo que la ley no les otorga. De manera que de ahí que ustedes, que decidieron ser diputados independientes de mutuo propio, sabían en qué condiciones iban a quedar a partir de ese momento. De manera que no es esta Presidencia el que les quita el derecho al voto en las reuniones de jefaturas de fracción, lo que pasa es que ustedes no son fracción, son diputados independientes y la ley me obliga a darles el tratamiento tal cual ustedes han optado y han decidido libremente ser.
El diputado Ignacio Alpízar no prestó atención o deliberadamente decidió mal interpretar las palabras pronunciadas por Cruickshank y dijo que era "bueno" escuchar al presidente legislativo decir que "no ocupan nuestros votos, porque uno los ve a veces aquí buscando, rogando, casi hincados, para que voten a favor un proyecto que es de interés del Gobierno, está bueno saber que no ocupan nuestros votos".
Gracias, diputado Alpízar. Pareciera que usted no entendió lo que yo dije, porque en ningún momento indiqué que el voto de ustedes no era necesario. Lo que dije es que el Reglamento de la Asamblea no les da ese derecho en las reuniones de jefaturas de fracción. Esa es cosa muy distinta a lo que usted ha entendido. Lamento que no haya entendido correctamente.
Otro dedo en la llaga lo puso el diputado Mélvin Nuñez, quien nuevamente le pidió a los diputados independientes asumir las consecuencias de sus decisiones. "Me gusta mucho que don Erick (Rodríguez) en algún momento haya dicho que él asumía el ser independiente y asumía las consecuencias de haber tomado sus decisiones. Pero no así creando confusión y diciendo que son fracción, cuando no son fracción, porque hasta el 2022 se sabrá si tendrán una fracción, de ahí en adelante, ciertos grupos", dijo.
Naturalmente, no podía faltar la intervención de la diputada Zoila Volio, quien les deletreó la palabra "pandemia".
P-A-N-D-E-M-I-A: pandemia. Señores, estamos en medio de una pandemia, no estamos en medio de un golpe de Estado, no estamos en medio de un golpe a la democracia, estamos en un estado de emergencia. ¿Qué parte es tan difícil de entender, que aquí con lo que estamos jugando es con la vida? Estamos jugando con el máximo valor supremo constitucional que todos los diputados y diputados juramos, juramos velar. Nuestra responsabilidad con los costarricenses es ver cómo apoyamos para que se controle esta pandemia.
Volio reveló que fueron los propios diputados quienes pidieron tomar más medidas de protección ante la COVID-19, y ahora que el directorio las implementó, salieran a quejarse.
Esta discusión se prolongó por más de 45 minutos... Cuando Cruickshank le puso punto final se prosiguió con la agenda, sin embargo el tema se trasladó más tarde a la reunión de jefaturas de fracción.
Allí, el presidente legislativo arremetió contra Jonathan Prendas, a quien llamó "farsante y mentiroso".
El detonante fue un comunicado del bloque de congresistas afines a Nueva República; Pedro Muñoz, María Inés Solís (PUSC), Dragos Dolanescu y Erick Rodríguez (independientes) en el que se alegaba que se estaba imponiendo una "mordaza" al Congreso tras el acuerdo de jefaturas para limitar el uso de la palabra durante esta semana.
"Los legisladores de Nueva República (sic.), PUSC y algunos independientes están totalmente en contra de la política promovida por la presidencia del Congreso y avalada por los jefes de fracción que decide eliminar el control político de los diputados, así como los debates para discutir proyectos de ley por el fondo antes de votarlos, además del uso de la palabra por el orden cuando sea necesario, todo lo anterior, se convierte en una manera de silenciar la voz de los costarricenses representados, democráticamente, en la Asamblea, lo cual generará inseguridad legislativa y constitucional", dice el comunicado en cuestión.
Lo que pretenden el gobierno y sus aliados legislativos es silenciar a quienes alzamos la voz a favor del pueblo y los que le señalamos al gobierno sus constantes errores, lo cual a todas luces sólo se ve en regímenes totalitarios
En ese comunicado, los firmantes se refieren a Cruickshank como "aliado del gobierno, en conjunto con el PAC y diputados del Partido Liberación Nacional", lo acusan de irrespeto a la Constitución y de ser "una peligrosa copia de la política de Casa Presidencial, que necesita y quiere silenciar voces de quienes no apoyen, incondicionalmente, y sin cuestionamientos, con la excusa de que "ahí están las redes sociales" o que "es por el COVID-19".
Según consta en videos publicados por La Nación y Pulso.cr, Cruikshank (visiblemente molesto) leyó varios extractos del comunicado de prensa en cuestión y tras reprocharle a Prendas nuevamente que él formó parte de esa sesión virtual donde se tomó el acuerdo, lo llamó farsante y mentiroso.
Creía yo que teníamos una buena relación. Participó cuatro horas en la sesión de jefaturas de fracción y fue parte de la construcción de lo que se acordó. Usted Prendas es un farsante y es un mentiroso, se lo digo de frente y lo puedo demostrar con el acuerdo construido. Deja mucho que desear.
El presidente legislativo afirmó que no había nada más alejado de la verdad que las acusaciones que se le hacían en el comunicado de prensa.
"Han sido ustedes, jefes de fracción, quienes tomaron los acuerdos que se implementaron. Estos diputados que avalan estas manifestaciones son unos mentirosos, son unos mentirosos que no tienen ningún temor de faltar a la verdad. Yo no sé qué intereses los motivan a hacer esto que hacen, no sé qué intereses mezquinos; de manera que esta presidencia para que no se den este tipo de cosas me dispongo a trabajar el día de mañana. Que conste en actas que estos diputados son unos mentirosos, les digo en la cara que dan lástima, que mientan de esta manera sin ningún temor a Dios, sobretodo los que dicen ser lo que han manifestado ser (cristianos)", concluyó.
Aunque se tenía previsto que el Plenario solo sesionará lunes y jueves, Cruickshank dejó por convocado el Plenario para mañana a las 9 am.






