José Pablo Fonseca R.– Estudiante de la carrera de Ingeniería Informática

“Una máquina puede hacer el trabajo de cincuenta hombres ordinarios. Ninguna máquina puede hacer el trabajo de un hombre extraordinario.”
Elbert Hubbard

El avance tecnológico ha estado ligado estrechamente al desarrollo humano, ya que, gracias al progreso de este último, se ha abierto camino para una tecnología más inteligente y versátil que, en muchas ocasiones, puede ser de gran utilidad para los seres humanos. Sin embargo, las dudas respecto a si la tecnología es nuestra aliada o el enemigo que hay que destruir son cada vez más frecuentes. Por su parte, la cuarta revolución industrial nos da un panorama sobre este tema debido a su gran cercanía con la tecnología para su desarrollo. Por ende, podemos acercarnos y analizar la interrogante más grande de la tecnología: ¿es nuestra aliada o es el enemigo?

Gracias a la implementación de los productos desarrollados en el ámbito tecnológico, se puede hablar del impacto que estos han traído en su proceso de aceptación y utilización gradual por parte del ser humano. La brecha humano-tecnológica es cada vez más difícil de discernir con claridad. Por este motivo González, López y Luján (2000) exponen que hay una simbiosis donde el ser humano modifica ciertos aspectos de los productos tecnológicos y que, a su vez, estos modifican aspectos de la vida de las personas. Eso se debe a que la finalidad de dichos artefactos del entorno tecnológico responde a las necesidades humanas mientras son operados por los humanos. Para complementar lo expuesto anteriormente, Silva (2018) determinó en un estudio que el rango de edades en las que más se utiliza el internet y la computadora es entre los 12 y los 29. También se comprobó que el rango de edad para el uso del celular es de entre 12 y 29 años, y es igualmente comparable con la población de entre 30 y 59 años. Para evidenciar lo dicho proporcionó la siguiente tabla:

Cuadro 5. Computador, celular e internet, pregunta sobre su uso a los individuos de 5 años y más.

Fuente: Silva, A. (2018) [Cuadro 5]

Sin embargo, Olivé (2000) expone lo contrario, ya que determina que gracias a que los desarrollos tecnológicos son obra de los humanos, el factor del interés, así como el beneficio propio, se ven plasmados por la constante interferencia de sus creencias y sus valores a la hora de entregar el producto final. Basándose en esto, se considera que los operadores manipulan los artefactos del entorno tecnológico para conseguir sus metas, dejando de lado el bienestar común y todos los beneficios colectivos que tienen los productos tecnológicos.

Aun así, según Pombo (2018), nuevas tecnologías como el big data, blockchain, la realidad virtual y la inteligencia artificial representan una posibilidad de mejora para los diferentes sectores públicos en donde se podrán reducir costos de operación con el propósito de mejorar la productividad. De igual manera, Pombo considera que los beneficios que se resguardan en la tecnología de la cuarta revolución deben ser comprendidos tanto individualmente como en su entorno; esto con el fin de obtener el mayor beneficio posible en los diversos sectores donde se podrán aplicar. Por ejemplo, el big data aplicado a la medicina busca desarrollar un sistema de detección de patrones para evaluar los comportamientos de las personas, dándole a los especialistas un análisis que determina si la persona tiene un comportamiento derivado de la depresión. Gracias a todo lo expuesto, se evidencia que los beneficios tecnológicos están relacionados con la interacción humano-máquina y no con la sustitución del ser humano, en sectores laborales o sociales, por productos tecnológicos.

 

MOXIE es el Canal de ULACIT (www.ulacit.ac.cr), producido por y para los estudiantes universitarios, en alianza con el medio periodístico independiente Delfino.cr, con el propósito de brindarles un espacio para generar y difundir sus ideas.  Se llama Moxie - que en inglés urbano significa tener la capacidad de enfrentar las dificultades con inteligencia, audacia y valentía - en honor a nuestros alumnos, cuyo “moxie” los caracteriza.

 

Referencias bibliográficas:
  • González, M., López, J. y Luján, J. (2000). Ciencia, tecnología y sociedad. Una introducción al estudio social de la ciencia y la tecnología. Madrid: Editorial Tecnos.
    Olivé, L. (2000). El bien, el mal y la razón. Facetas de la ciencia y la tecnología. Recuperado de https://www.academia.edu/31312135/Olive_Leon_-_El_bien_el_mal_y_la_razon_
  • Pombo, C. (6 de agosto de 2018). La cuarta revolución industrial, ¿en la agenda de los gobiernos latinoamericanos? El País. Recuperado de https://elpais.com/elpais/2018/08/03/planeta_futuro/1533290116_467862.html
  • Silva, A. (2018). Una mirada regional al acceso y tenencia de tecnologías de la información y comunicaciones – TIC, a partir de los censos. CEPAL. Recuperado de https://www.cepal.org/es/enfoques/mirada-regional-al-acceso-tenencia-tecnologias-la-informacion-comunicaciones-tic-partir