Este artículo representa el criterio de quien lo firma. Los artículos de opinión publicados no reflejan necesariamente la posición editorial de este medio.

Como el PANI ejerce sus funciones sin rendirle cuentas a la opinión pública, la opinión pública se llena la boca y opina y critica lo que no conoce.

Como el PANI no cacarea cuántos niños al año salva, protege, saca de situaciones de riesgo, coloca en hogares de acogida, asigna para adopción; lo acusan de no hacer nada.

Como el PANI no expone cómo violaron a este niño, cómo golpearon a este otro, las condiciones en las que vivían aquel grupo de hermanos; no sirve para un carajo

Como el PANI no señala los vecinos de ese niño maltratado que se quedaron callados, que no denunciaron, que no sabían nada, que no querían meterse en broncas; la negligencia es del PANI.

Como el PANI no cuenta el seguimiento, atención médica, psicológica, de trabajo social, educación que le dan a los niños bajo su cuidado; la culpa es de los funcionarios.

Como el PANI no nos enrostra que ellos actúan cuando todos hemos fallado, cuando esa mujer adolescente que no terminó de estudiar/sin trabajo/en condición de calle, queda embarazada y maltrata/abandona/mata a un niño; no tenemos que vernos al espejo y descubrir el monstruo de sociedad que somos.

Como el PANI tiene un bajo perfil y cumple con sus funciones discretamente; nadie lo soporta.

Como el PANI solo sale en las noticias cuando ocurre una tragedia y nunca en los casos en que protegieron a niños vulnerables e indefensos como mi hijo; nos permitimos hacer generalizaciones groseras.

Como el PANI pone de primero a los niños y solo a los niños; los adultos, celosos de no ser el centro de atención, no entendemos.