Empecemos por lo más importante: una amplia explicación de cómo funciona el FEES y de qué es lo que está pasando en este momento con el traspaso vía presupuesto nacional fue ofrecida por Luis Madrigal y Sebastián May en el más reciente episodio de Curul en Llamas. No se la pierdan.
Ese es un buen punto de partida para poner en frío la génesis del actual conflicto. Es importante entonces entender que lo peor que podemos hacer es caer en generalizaciones u opinar desde la desinformación. Nada ganamos etiquetando colectivos por la libre, asumiendo, juzgando y por supuesto, insultando. Sobra decir: mucho menos atacándonos entre nosotros. Estamos desviando la atención en torno al debate de fondo, que además, es mucho más complejo de lo que parece.
Ahora bien, si en algo podemos estar de acuerdo (esperaría yo) es en que la educación pública es por excelencia la responsable número uno de la movilización social y la generación de oportunidades. En alguna ocasión cité a mi exprofesora Lena White Curling, una persona determinante en mi formación académica pero sobre todo en mi formación como ser humano. Yo tendría 19 años y poco entendía de la vida cuando nos dijo “cada uno de ustedes que ocupa un asiento aquí es inmensamente privilegiado, miles de personas quisieran estar hoy en su lugar”. El curso era Introducción al Derecho pero para mí, con el tiempo, se convirtió en introducción al sentido común y a la realidad nacional.
A los 17 en casa se me dijo con toda claridad que recursos para pagar una privada no había, así que tenía que entrar a la UCR. Venía de un colegio público (rural y ralito pero al que le guardo cariño) y pude. El país me lo dio todo y lo único que pedía de mí era apreciarlo y valorarlo. Me gustaría pensar que todavía hoy lo hago: incluso más que entonces. Lo que la UCR hizo por mí y lo que hace por Turri con la Sede del Atlántico (por aludir a los ejemplos que me afectaron de forma obvia e inmediata) pues... es algo invaluable. No puedo evitar mi sesgo: estoy muy agradecido. Sé que decenas de miles de costarricenses piensan lo mismo.
Así las cosas para mí es muy sencillo entender a cada uno de los estudiantes que están actualmente preocupados pensando en el futuro de las universidades públicas porque saben que el tema va más allá de la polémica actual. Entiendo también que con tanta información circulando y que con la manía que tenemos de ideologizarlo todo los ánimos se caldeen hacia todas las direcciones y, como dice May, se genere la “tormenta perfecta”.
Tan es así que la marcha del martes está convocada hacia Presidencia cuando claramente la solución a lo que está pasando... no pasa por ahí. Es evidente que cuando se habla de un grupo tan numeroso de personas la protesta acarrea diferentes frentes y eso no hay que perderlo de vista. Algunos estudiantes ponen la responsabilidad de la situación en los rectores (bingo), otros en Hacienda, otros en el Congreso, otros, en efecto, en Presidencia.
Es decir, el terreno está plagado de dudas más que razonables, ineficiencia administrativa, comprensible enojo y abundante desinformación. Aquí es donde las autoridades deben de asumir su responsabilidad y explicarle a la población exactamente qué está pasando por qué está pasando y cuáles son los caminos para solucionarlo. No con palabras bonitas y promesas falsas, con claridad y contundencia. Pero si entramos en el juego donde nadie quiere ceder, nadie quiere escuchar y nadie quiere entender.... pues, ¿cuál esperamos que sea el resultado?
¿Hay solución en el camino? Para el problema de corto plazo, según Presidencia, sí (pues claro, vía Congreso). Esperamos que así sea. Hasta el momento la situación no ha escalado a escenarios angustiantes como los que hemos visto en días recientes en Chile, Ecuador, España... Como quien dice: no ha pasado nada grave. Y no tiene por qué pasar nada grave. No se puede perder de vista la suerte que corrió el movimiento estudiantil en Nicaragua el año pasado. Es necesario, siempre, tener contexto y perspectiva. Defender el derecho legítimo de protesta y celebrar que en este país todavía podemos levantar la voz, manifestarnos y expresarnos sin que tengamos que pensar en la desgracia de sepultar a una persona amada.
Por lo pronto, pongamos una vez más la mirada en el Congreso y aceptemos la invitación del asesor Miguel Guillén quien escribió: “Hay un espacio para concretar soluciones. Hace varios meses la Comisión Especial FEES -iniciativa del diputado @wagnerjimenez1, estudia a fondo el tema del presupuesto universitario en la AL. Esta es una ocasión oportuna para hacer llegar propuestas concretas de cambio y mejoras”.
Movámonos. Entendamos mejor qué está pasando con el presupuesto cómo se está invirtiendo y qué medidas tenemos que tomar para fortalecer depurar y mejorar la educación pública sin que un solo estudiante pierda su beca. Es loable que se nos brinden estos espacios de incidencia directa, es oportuno aprovecharlos.
Por último: señores rectores, por favor, “métanse en la vara”. Los principales responsables de que esto llegue a buen puerto siguen siendo ustedes. Se puede defender el FEES y se puede (y debe) mejorar la redistribución del presupuesto a lo interno de las universidades. A la luz de todas las alarmas que suenan claramente llegó el momento de hacerlo.





