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Celso: “Doy la cara como siempre la hemos dado”

— La frase —falsa y encima gramaticalmente dolorosa— la dijo ayer el otrora in-notificable luego de que el Ministerio Público y el OIJ le despertaran para allanarle la casa en busca de ese teléfono satelital suyo de última tecnología y —presume uno— la compu de punta con la que se metió a la deep web para enviarle Whatsapps a los diputados.

— ¿Por qué motivo le revisaron los chunches a Gamboa? Bueno, precisamente porque se le investiga por presunto tráfico de influencias —pero ojo, en su modalidad agravada, recordemos que era miembro de los supremos poderes cuando se presume cometió el delito— a razón de las denuncias que hicieron los diputados Marco Vinicio Redondo y Marcela Guerrero la semana pasada en el Plenario.

El tráfico de influencias es un delito tipificado en la Ley contra la Corrupción y el Enriquecimiento Ilícito en la Función Pública, artículo 52: “Tráfico de influencias. Será sancionado con pena de prisión de dos a cinco ...