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En medio de la crisis de la pandemia, diferentes artículos de opinión, el debate público opina sobre el presupuesto del Estado y la Contralora General de la República doña Marta Acosta, en su comparecencia en la Comisión de Asuntos Hacendarios recomendó a los diputados hacer ajustes y reformas a las instituciones ineficientes.

Esta recomendación es válida pero debería de estar acompañada del análisis de instituciones que por el contrario se han reinventado y convertido en instituciones autosuficientes y en crecimiento como Correos de Costa Rica o el Instituto Nacional de Seguros y debe incluirse en esta categoría al Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU), una institución que acumula 67 años de servir al país y que luego de diferentes etapas se adelantó al futuro y al debate sobre reforma del Estado y en el año 2014 aprobó su restructuración, diseñada por la empresa Deloitte que implicó una nueva organización funcional, reducción sustancial de personal y un cambio en el modelo de financiamiento dirigido a la auto sostenibilidad financiera.

Esto implicó pasar de cerca de 1200 empleados en su pico más alto de personal en los años ochenta a 178 funcionarios en la actualidad, pasar de un modelo de ejecución directa de todas las actividades a una tercerización de la mayoría, de procesos análogos a procesos digitales, incluyendo nuevo core y sistemas informáticos y pasar de balances negativos y transferencias del Estado a balances positivos y auto sostenibilidad económica.

El camino no es fácil e implica decisiones difíciles que fueron asumidas con valentía por la administración pasada y han recibido continuidad en la actual, pero cinco años después reflejan claramente los frutos y hoy el INVU multiplica su valor público con un horizonte claro en ser una empresa de desarrollo urbano que amplia las alternativas efectivas de vivienda, trabaja de la mano con el sector privado, brinda soluciones de financiamiento y ejerce control urbanístico.

Este aumento en el valor público se ve reflejado en la calidad de los servicios que presta a la ciudadanía, las regulaciones que gestiona para el bienestar de la población que fácilmente se comprueba numéricamente en su curva de aumento que implica la producción de ₡7 mil millones al año de ingresos sobre egresos, 800 viviendas al año, se atienden 1600 personas al mes en plataforma, se actualizan reglamentos, manuales y guías (5en 2 años) , se apoya a municipios, se revisan 900 proyectos por año, 4000 visados, se realiza la delimitación de cuadrantes urbanos en todo el país y el Plan Nacional de Desarrollo Urbano en las regiones chorotega y Huetar Norte, planes de renovación urbana en los dos puertos, un plan subregional para el áreas de influencia del Tren Eléctrico y todo sin un costo al Gobierno pues desde el año 2017 el INVU dejo de recibir transferencias. En el año 2010, hace una década el INVU recibió en transferencias del Estado por ₡3.200 millones lo que demuestra el ahorro que implica el modelo del INVU para el Estado costarricense.

Por esta razón un recorte al presupuesto del INVU no beneficiará ni generaría ningún ahorro al presupuesto nacional, puesto que la Institución cuenta con su propio presupuesto provenientes de sus ingresos y no cuenta con ningún impuesto, timbre o transferencia de recursos. El origen de este dinero proviene de proyectos de vivienda, contamos con un banco de terrenos, los cuales utilizamos para la realización de proyectos, reservas, traslados de áreas públicas o venta a terceros a través del método de policitación, realizamos y revisamos planes reguladores, fiscalizamos los proyectos de vivienda como urbanizaciones, condominios y brindamos visados, adicional contamos cuatro las líneas de financiamiento que generan réditos a la institución.

En Costa Rica los estratos medios han ido perdiendo oportunidad de acceder a vivienda debido a la ampliación de brecha entre costo de las soluciones y nivel de ingreso. El INVU brinda solución a través de cuatro productos: planes de ahorro y préstamo, Crediinvu, Crece Mujer y proyectos desarrollados por el INVU que representan en conjunto cerca de 800 familias al año casi 2000 beneficiarios con un incremento de más de 30% de sus números respecto del 2017.

El otro componente menos tangible a nivel individual, pero si colectivo son los planes de mejora en barrios (bono comunal y renovación urbana) y planes reguladores. El bono comunal de Guarari ha permitido hacer irreconocible para bien a este asentamiento con el trabajo conjunto con la municipalidad y otras instituciones del Estado hemos ejecutado un proyecto diseñado en el INVU de 24 parques, 3,5 kilometros de aceras y alcantarillado pluvial como base para uyna segunda fase que implica tres proyectos de vivienda para cerda de 600 soluciones habitacionales. Los planes de Renovación urbana de Puntarenas y Limón empiezan a dar sus primeros resultados.

Todos estos resultados los materializa en INVU invirtiendo de sus propios recursos y de su presupuesto solo un 7% correspondiente a remuneraciones o carga salarial. Viendo el camino que ha empezado a recorrer otras instituciones del Estado y ante la necesidad de fortalecer la eficiencia en el uso de los recursos la invitación de este artículo es a verse en el espejo del INVU como un modelo efectivo que ha logrado aumentar sus resultados reduciendo su presupuesto lo cual es el principio básico del concepto de eficiencia.

En el marco de la crisis sanitaria y económica generada por la COVID-19 el INVU ha generado programas de flexibilización y arreglos de pago y los datos de venta de planes al mes de junio del 2020, en medio de un contexto tan difícil, demuestran que han aumentado las ventas y solicitudes de crédito respecto al año 2019, lo cual es consecuencia de las ventajas de un sistema que cumple 63 años, ofrece las mejores condiciones del mercado y ha dotado de vivienda a cerca de 60 mil familias. Existen oportunidades para mejorar los índices de gestión institucional, la relación con nuestros ahorrantes y beneficiarios.

El INVU acaba de aprobar su Plan Estratégico al 2025 en el cual se proyecta como una empresa de desarrollo urbano, comprometida con una mejora continua y que amplia sus alternativas y modelos para el desarrollo de proyectos. La visión es clara y esto nos permite avanzar con seguridad. Que hablen las cifras y los resultados.