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Me encantaría empezar este artículo de opinión, estableciendo lo siguiente: Si estuviésemos en los Estados Unidos, mis notas académicas serían de aquellas de un “B-Student”. Es decir, mi promedio académico, al finalizar mi primer semestre de quinto año de colegio, estuvo dentro de ese rango ¿Me avergüenzo o me apeno?

Mentiría al decir que no me encantaría tener excelentes notas, y pecaría de embustero si dijera que no admiro a mis compañeros, quienes han logrado obtener calificaciones altas en todas las materias. Pero para contestar mi pregunta no me avergüenzo, ni me apeno. Estoy consciente del esfuerzo que invertí en mis calificaciones, y también estoy consciente que mi fuerte no es afín a la matemática, ni sus similares. Pero es precisamente por eso, que me siento incitado a escribir este artículo de opinión. El sistema educativo moderno es uno, donde los estudiantes son tratados y diferenciados por sus logros en el ambiente académico. Aquellos con mejores notas que los otros son aplaudidos, y a ser verdad me uno a quienes les aplauden, pues verdaderamente se lo merecen ¿Pero quienes están ahí para alentar a quienes más ocupan ayuda?

Hay un dicho, que en los últimos días he visto hacer las rondas en el internet, que dice que “algunos son buenos en el colegio, mientras que otros son buenos en la vida”. No creo que la respuesta sea binaria. Algunos también serán buenos en ambos, y otros serán malos en la vida y en el colegio, todo es cuestión del individuo. Tan solo ver a personajes como Jack Ma, quien ha confesado haber sido mal estudiante y hoy en día es un empresario exitoso, con un patrimonio que Forbes estima es de alrededor de cuarenta y dos mil millones de dólares, es prueba irrefutable, de lo siguiente: El sistema educativo actual ha caducado.

El estudiante que es vago, no lo es por rebeldía, y tampoco lo es por carecer de ningún tipo de inteligencia. El estudiante vago solo es víctima del sistema educativo, que no hace por donde motivar a un gran sector del estudiantado ¿Cuántas veces no hemos visto a un estudiante ser víctima de bullying, por no obtener buenos resultados en clases como la matemática, o química, pero que nunca ha sido felicitado por sus habilidades en los deportes, en el arte, o el área donde el estudiante sobresale. Todos tenemos diferentes tipos de inteligencia. En el año de 1983 el psicólogo Howard Gardner indicó que hay nueve diferentes tipos de inteligencia. Dichos tipos son los siguientes: La interpersonal, que lidia con la habilidad de poder entender a los demás, sus sentimientos y emociones. En cuanto a la intrapersonal, se refiere a la habilidad del individuo para entenderse a sí mismo y su propios pensamientos. También está la inteligencia existencial, que se usa para describir a todo aquel que tiene la habilidad para responder y formular preguntas de índole filosófico. La inteligencia lógica-matemática es aquella que poseen quienes tienen mejor habilidad para analizar ecuaciones numéricas. La musical es la que poseen quienes logran crear o reproducir música con facilidad, al igual que saber identificar diferentes tonos y ritmos. La inteligencia kinestésica la posee todo aquel, quien sobresale en los deportes, y su fuerte recae en la actividad física. La lingüística se refiere a la habilidad que tiene el humano, para usar el lenguaje para así lograr expresar diferentes ideas. La naturalista se refiere al tipo de inteligencia, que trata con la habilidad para entender la naturaleza. En cuanto a la visual, es la habilidad que tiene el sujeto para expresarse usando imágenes y el arte, y lograr visualizar diferentes escenarios creando imágenes mentales detalladas.

Estoy seguro que todos podemos pensar en algún personaje que sobresale en alguna de ellas, tal como la Madre Teresa y la inteligencia interpersonal, Freud y la inteligencia intrapersonal, Aristóteles y la existencial, Pitágoras y la lógica-matemática, Bach y la musical, Tiger Woods o Cristiano Ronaldo con la kinestetica, Ronald Reagan, Winston Churchill o Mario Vargas Llosa y la lingüística, Darwin y la naturalista, y Picasso y la visual. Cada uno de ellos tenía su fuerte, y su tipo de inteligencia donde lograban sobresalir, pero a su misma vez cada uno de ellos tenía áreas débiles, donde bregaban. Es eso a lo que quería llegar. Como bien dijo Albert Einstein en alguna ocasión “Todos somos unos genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad de escalar un árbol, vivirá su vida entera pensando que es estúpido”.

Pecamos de ingenuos al continuar con nuestro modelo de educación actual. Costa Rica tiene que buscar el progreso, y me parece, como estudiante, que no estamos empezando por el primer paso y quizás el más fundamental de todos: la educación. Me parece una terrible reflexión de nuestra sociedad el pensar que nuestro modelo actual ha sido utilizado por cientos de años, sin reforma significativa alguna. Todo estudiante, y todo individuo tiene un potencial incomparable en su respectiva área, y aún así está siendo víctima de nuestra irresponsabilidad como sociedad. Es cuestión de motivar, ayudar, y explotar la habilidad del individuo para no solo asegurar su éxito, porque cuando se le permite y se le motiva al individuo escalar y avanzar cuanto más pueda, sin restricción alguna, la sociedad progresa. Nuestra modelo de educación ha perdido su vigencia, y es nuestra responsabilidad reestructurar. Porque por más cliché que suene, somos nosotros los estudiantes, el futuro de Costa Rica y el mundo.