La editora Marta Araya Marroni, quien trabajó en la reedición de un libro del dos veces presidente de la República, Óscar Arias Sánchez, se sumó a la lista de mujeres que señalan al Nobel de la Paz por comportamientos sexuales inapropiados,  incluyendo violación, abuso y ahora acoso.

Marroni relató su caso al Tico Times y al The New York Times que lo publicaron junto con su identidad --de forma consentida-- este miércoles, identificándola como la cuarta mujer que hace públicas sus acusaciones contra Arias.

Según comentó la editora a Delfino.cr, conoció al expresidente Arias en Bogotá, Colombia en la década de los 80, ya que su padre era diplomático en esa época.

"Nunca más lo volví a ver, hasta el 2012, cuando como editora acepté un trabajo que consistía en la reedición de un libro de don Oscar", afirmó. En ese entonces se desempeñaba como coordinadora de proyectos editoriales en la Librería Internacional.

Según Marroni dada la naturaleza del trabajo era usual que tuviera que asistir a reuniones a la casa del expresidente en Rohrmoser sin embargo, en uno de esos encuentros ella expresó malestar debido a una herida que tenía en su pantorrilla y Arias aprovechó para poner su mano en su muslo, lo agarró y le preguntó si necesitaba un masaje.

"Yo me moví para quitarme su mano de encima y le dije que no. Me sorprendió, pero lo ignoré y seguí con el trabajo. No volví a su casa, lo vi un par de veces, en sitios con público. Nos vimos en la Librería cuando sacamos su libro a la venta y también lo vi en el lanzamiento", afirmó.

El libro en cuestión se denomina "Con velas, timón y brújulas", presentado en abril del 2012 según constató este medio. Marroni afirmó que poco después de la presentación, Arias la llamó para preguntarle cómo seguía y le recomendó acudir al Dr. Jaramillo Antillón, a quien identificó como su amigo.

"Me volvió a decir --con voz melosa-- que por favor le avisara si ocupaba un masaje. Le dije directamente 'Don Oscar, voy a ignorar su falta de respeto' y nada más, pero en la siguiente llamada fue peor: me dijo que lo que yo necesitaba era una "sobadita" y que por favor fuera a su casa o nos podíamos ver en otro lado. Le dije '¿Una sobadita? ¿Cómo se le ocurre? Además usted tiene novia' - pero él seguía", agregó.

Le dije: 'Mire don Oscar, si usted no se puede controlar, le voy a tener que colgar el teléfono' pero no se detuvo y me estaba tratando de convencer de que era por amistad, así que finalmente le colgué. Cuando colgué estaba sudando y temblaba, además pensaba en todas las consecuencias que eso podría tener, pero en realidad no pasó nada.

Marroni afirmó que su experiencia no es tan grave como las otras historias que han salido a la luz pública, “porque yo no se lo permití, esa fue la gran diferencia para mí y quiero que esa sea la diferencia para muchas otras, detener al agresor o acosador, sea quien sea y bajo cualquier circunstancia”, agregó.

Según la editora, es comprensible que ante un hecho como ese las mujeres se queden petrificadas y queden a merced del agresor, por lo que es necesario trabajar en eso.

Marroni es la cuarta mujer que eleva a la prensa las acusaciones contra el Nobel de la Paz por violación, abuso y acoso sexual.

La primera fue una activista antibélica y médica de un centro hospitalario público quien relató su caso al Semanario Universidad y posteriormente entabló una denuncia penal contra Arias, la cual ya está siendo estudiada por la Fiscalía.

A ella le siguió Eleonora 'Nono' Antillón, periodista de televisión en Notiseis en la década de los 80, Emma Daly, directora de comunicaciones de la organización Human Rights Watch y Mónica Morales, periodista de la revista Perfil de Costa Rica.

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