Lo que empezó el miércoles como un roce más en el plenario terminó este jueves convertido en un episodio completo de cómo no hacer política. Y, curiosamente, nuestro medio pasó de ser citado… a tener que intervenir para corregir el registro oficial de la Asamblea Legislativa. El origen del enredo proviene de un episodio típico de una de las figuras más infames que legó la actual Asamblea Legislativa: el diputado Leslye Bojorges.